sábado, 23 de octubre de 2010

A quién quieren garchar las minitas - Juan Manuel Aragón.

- Los más culiadores de todos son los choferes de colectivo, hijos de puta, que se levantan cada minita esos putos. - Eh, por qué putos.
- Bueno, no son putos, pero se levantan esas minitas del campo, florcitas hermosas o los ves llegar los viernes a la tarde a la terminal en El Manso, que viene embarrado hasta el techo, él, un negro gordo, grasoso, más feo que aplaudirse los huevos con dos ladrillos y al lado una maestrita divina, pero di-vi-na, ¡eh! Y ella lo charla al gordo como si fuera Brad Pitt, Alain Delón, no sé qué - dice Ariel. Atrás el río de la Independencia pasa mansito el sábado a la mañana. Montero sigue parado como un poste, a ver quién se atreve a pedirle un café.
-No, papito, los que son culiadores en serio son los que ponen la música en las radios - retruca Andrés, que alguna vez ha trabajado en el Liberal y no va a dejar que le ganen.
- ¿Los locutores?
- No, papito, los… ¿cómo se llaman los que ponen la música?
- Operadores - informa Daniel despreocupado.
- ¡Eso! Bueno, los operadores son los más cogedorcitos. Vos fijate que las minitas que hablan las radios: “hola, soy Rosana del barrio Industria y te hablaba para pedirte que pongas un tema de los Bonys y para mandarle un saludo a mi madrina” - dice poniendo la voz finita.
- ¿Y qué?
- Bueno, esa Rosana siempre se lo quiere garchar al ¿cómo se llama?, ¡al operador!, nunca quiere coger con el conductor.
- Pero, decime, ¿vos te ocupas de oir esos programas?
- Mi hija pone la radio toda la siesta, por eso los escucho - dice Andrés.
Y de repente todos se quedan callados, pensando en que su hija debe ser la que lo habla al operador para tumbárselo.
El Rana, que tiene experiencia en el rubro tiene otra teoría:
- Al que más lo quieren coger las pendejas es al bajo.
- ¿Al petiso?
- No, pelotudo, el bajo del conjunto, el que toca el bajo, que es un instrumento que tiene las cuerdas más gruesas para que…
- Sí, ya sabemos, pero como vos dices el bajo y te quedas callado, nosotros pensamos que eran los petisos.
- Te digo. Yo he ido a miles de bailes cuando me dedicaba a eso y siempre las minas lo miran al que toca el bajo, se lo quieren reculiar a ese. No sé por qué.
- ¿Será porque le ven el largo del palo de la guitarra?
- No sé, no te voy a decir. Pero al bajista siempre lo quería agarrar la mejor mina del baile, la más linda.
- ¿Y el cantante?, ¿no se lo quieren coger al cantante?
- Sí, pero no tanto como el del bajo.
-¿ Y por qué crees eso?
- Creo que.
- Que el bajista es el más cogedor.
- Este es tonto o qué.
- ¿No acabas de decir que el que toca el puto bajo es el que más culia?
- No, boludo, es al que más quieren levantar las minas, que es otra cosa.
- Ah, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
- El que menos coge es el periodista- indica Andrés, ya embalado.
- Vos sabrás, tienes experiencia en el rubro.
- No, chango. Oíme, es la profesión que atrae menos minas.
- ¿Por?
- Al principio, cuando recién entro al diario, creía que me las iba a levantar a todas con el verso de que laburaba ahí.
- ¿Y?
- Ni aca che. Vos le decías a la mina, “laburo en el diario”. La minita te preguntaba “¿en las máquinas?” No. “¿En la parte de administración?” Tampoco, yo escribo, hago crónicas, notas, reportajes. “Ah, ¿los conoces a los Bonys?” No, porque eso hacen los de espectáculos. La minita pensaba un momento y después hablaba de cualquier otra cosa. No daba para más el laburo. No les interesaba que vos les cuentes que le habías hecho un reportaje a Carlos Menem cuando era presidente…
- … bueno, vos también a quién le has hecho reportajes…
- No calienta, lo mismo era si le decías que habías estado tomando café en la oficina Oval con Bill Clinton, con Obama, Bush, con cualquiera.
- Mirá vos- dice alguno.
- Es como si no tuvieran qué preguntarte…
- O cómo sacarte el jugo - completa el Rana.
- Puede ser, puede ser - dice Andrés.
Y todos se quedan pensativos.
El reloj de los rotarios marca las 12 y 10 de la mañana. A lo lejos Paulino gambetea entre las mesas del Jockey pidiendo alguito, pero nadie le da nada. Lejos, pasando el salitral, en Mistol Caido, una chica le hace señas al Manso para que pare. “Voy a la ciudad”, dice y se instala al lado del gordo, en el pozo. Bala sigue sentado a la vera del kiosco, como hace cuatrocientos cincuenta años, amargado por la última derrota de River. Anuncian tormenta para la tarde, pero quién sabe.

8 comentarios:

  1. Saquen esto de aquí. Lo pido de onda, haganló ustedes antes de que lo solicite el famoso Anónimo.
    Firma: Juan Manuel Aragón

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  2. Hermano,de donde te asesoras el vocabulario? de tinelli?.DIOS MIO SALVAME POR FAVOR!!!a eso se le llama el TOQUE SUTIL DE LA LITERATURA?.El pobre de BORGES(GENIO)con todas las mayúsculas,se revolcaría en la tumba al leer ESTE ARTÍCULO.Menos mal que está muerto,por que si no se suicidaría.Chicos que integran la jeta,POR FAVOR!!!es necesario que éste tipo de "literatura"sea parte de ustedes?.Forman un excelente grupo literario al cual se valora,pero ESTO ya es mucho y deja un tanto que desear.NO LES PARECE???...

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  3. Eso chicos, saquen este artículo, porfi.

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  4. Es my interesante lo que escribes juan, me encanta lo que recreas, te apropiaste de las voces que he escuchado muchas veces, es como los calancos arrriba de los paraísos, muchas voces que llenan el vacío absurdo del "buen gusto". Quién determina el espacio en el que se escribe? Estoy leyeno "Once mil vergas" de Apollinaire y me imagino esa maestrita leyendo ese texto.Cito:"El le introdujo entonces su dardo entre los labios satinados del coño, a la manera de los perros, y con la mano derecha, le acariciaba las nalgas, mientras que con la izquierda debajo de las enaguas, buscaba el clítoris. La enfermera gozaba silenciosamente, crispando sus manos en la herida del moribundo, que gemía horriblemente. Expiró en el momento en que Mony descargaba. La enfermera le desalojó inmediatamente y, bajando los pantalones al muerto cuyo miembro estaba duro como el hierro, se lo hundió en el coño, gozando siempre silenciosamente y con el rostro más angelical que nunca."

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  5. Es terrible tu mal gusto juan cómo puedes escribir esas cosas, mejor dejá la pluma para los que saben, los herederos del gran Borges. Eso que escribes es pura pulsión, es lo que deteriora la literatura, por favor!!!

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  6. El día que tenga más comentarios a favor que en contra, dejo de escribir y los mando a todos al carajo. Mientras, para llevarle la contra a algunos que tengo bien identificados, sigo dándole a las teclas.

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  7. Abelito querido...no sólo la pluma está para "los que saben escribir" sino para los que no tienen otra cosa que escribir (con éste artículo es menos que mal demostrable).Creo que a vos también te va a ser útil,por un tiempo,dejar la plumita de GRAN ESCRITOR.No te niego,Apollinaire tiene una "virtud excitante" de lograr con "SU LITERATURA Y CON SUS PALABRAS" recrear y apropiarse,según vos,de las voces que llenan el vacío absurdo del BUEN GUSTO.Y mi buen gusto no pasa por leer algo tan burdo,degradante y de poca calidad como éste artículo.

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  8. Jejé. Este último anónimo me encanta. Es tan pelotudo que parece yo.

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