miércoles, 14 de septiembre de 2011

Bestia - Maxi Sack.

Te quiero bestia

Sin espejos

Al sol de los mortales

Al acecho de una sombra escasa

Cosiendo arañas

Rezando al mármol

Te quiero bestia y sin brazos

Con bosques vigías

Con poses de halcón

De caricia inquina

Y a la espera de payasos

De sonrisas con dolor

Tu altar tibieza

En la proximidad de los mimos

Toxina en la pared

Y en historias húmedas

Volver a ser la bestia tragasueños

De fantasías acabadas contra la pared

Maxi Sack

10/09/2011

Bandera - Mauricio Rey.

Palabras con colores, colores que son signos de esta boca y estos ojos;
ajenos y propios los mundos que reflejas. Oculto el mensaje o claro el día que se ve allí.

Hay alfabetos por descubrir

¿Lo sabes?

Aunque ella se asome por el costado,
le invitamos un trago, le recitamos versos al costado del canal,
vemos la tarde irse.

Ella ríe, me dice que no es el momento, que me da un rato más. Se va. Estás vos ahí:

Alegrándome un poco...

Estrella...

Victoria...

Soledad...

Alma...

Libertad.

Y la paz de un día domingo, mientras todo fluye lentamente.

Estereoscopia - Maxi Sack.

Tres delfines en la mar

Uno atravesado

Mirada al frente

Que se mira lateralmente

Saltos quietan al brumar

Bisonan luces atardecidas

De caricias preferidas

Seis delfines en la mar

Y hay solos en el oleaje

Ocultos juntan coraje

En otro rincón demente

Que esta noche piensa aclarar.

Maxi Sack

02/09/2011


Encastre - Maxi Sack.

Armónico mayor

Anhelos de plástico sobre plástico

De maderitas y botones

Amores a color

Alba azula

Cielo estampe

Verdes espejos al sol

Espuma el alma, acuna.

Y sorbe la esperanza,

Llanto multicolor

Y calma entre la almohada

Y caricia de león

Blanco manso

Arrullador

De mis tímidos fantasmas

De este mundo agrupador

Orden puro, mi amor

Pasaje natural

Entre tus finos cabellos

Entre tus ojos

Mi menor.

Maxi Sack

29/08/2011

Intervalo (Papeles para el ensayo) - Mauricio Rey.

Me detengo a mirar la salida del sol entre las nubes,
me maravillo de la naturaleza.
Comienzo a pensar en todo lo que estoy haciendo,
no quiero confiarme tanto, voy paso a paso y lo sabes.
Por eso, y por más te escribo estas líneas.
En este juego gana el que mejor finge, la vida es un teatro.
El viernes te recordé, dama buena, inteligente y misteriosa.
Qué ha sido de tu vida ahora.

¿Te escriben poemas?

Ni me pregunto ya.

Existes y le haces bien al universo.
Han de ser una calle, un puente, un rio.
Oscuridad como la de ahora. Una imagen solamente.
Sigo aquí, disfrutando este momento y el maravilloso silencio,
una certeza de la tranquilidad, una forma de seguir mirando el mundo y sus interpretes,
sus actores y sus autores.
Mis sueños han de tener un norte, una señal, un espejo,
un martillo, un dia y una noche que admirar.

jueves, 28 de julio de 2011

Cercenada - Bárbara Dibene

Ella dice que está muerta, pero no le creo. Siempre fue muy mentirosa; no por desconocer el valor de la verdad, sino por apreciar el arte de la mentira bien formulada, tan real que aplasta todo lo sincero hasta ahogarlo. Por eso no le creo, aunque perjure y perjure, y me muestre el abdomen manchado de sangre.
Me siento, y desde la silla la veo retorcerse. Dice que sufrió mucho, que es desesperante sentir como la garganta se cierra y no podés respirar. Que solamente te queda contar y esperar el sonido salvador de la ambulancia, que no llegó, porque no la llamé. Y me mira, con odio y resentimiento, porque ella no tuvo fuerza para alcanzar el celular, que estaba en la mesa de la cocina, donde esta tarde habíamos estado tomando mate y charlado de la vida.
Susurra, se esfuerza por putearme con esa lengua viperina que tanto disfruté acariciar con la boca. No la escucho, porque me imagino tomándola fuerte, sacándole la expresión de odio de un sacudón. Pero no es momento, lo sé, por eso mejor me enojo y le digo que se calle. Al primer grito me hace caso, y sonríe con una falsedad que me indigna.
Me repite que está muerta, doblemente no le creo. Los ojos se le dieron vuelta, y su cara tiene una expresión fatal, no me importa. Yo todavía la quiero, pero hay cosas que no se le hacen a uno, estas son las consecuencias.
Se ahoga, ya no espera la ambulancia. Contrae el abdomen y vomita sangre. Tose, creo que suspira mientras me echa las mil y una maldiciones. Llora, sí, me parece que llora y dice que nunca me amó. Encima me hace esto; miente, engaña, hecha culpas y ahora me hace sentir un pelotudo. Cómo le voy a creer otra vez, no puedo.
Siempre fue hermosa, tremenda, pero tan loca. Nunca me salió entenderla. Hoy menos que menos, cuando me dijo que ya no estaba segura de nosotros, y me pedía un tiempo. Hoy menos que menos, cuando me confesó entre ese llanto de mierda que había conocido a alguien más.
Me costó no quererla cinco minutos. Le rompí el corazón, esta vez de verdad, no como cuando me decía que la lastimaba cuando no le contestaba un puto mensaje. Y ahora llora, se queja, me dice que está muerta y no le creo. Ya no puedo, todo es una mentira, ella lo fue.
No me habla, no se mueve.
Sentado, con la vista fija en sus ojos eternos, apreto fuerte el corazón entre las manos, que todavía está caliente y húmedo. Me resisto a creerlo, pero creo que la maté.

miércoles, 27 de julio de 2011

Mi Verónica


Todas las excusas

para caminar el barrio

eran nuestras.

Hacíamos cola en la verdulería.

Comprábamos la carne.

Y a la mañana el pan.


Volvíamos de la escuela

y jugábamos carreras.

Ellos ganaban.

Nuestra ruta era secreta.

Y nuestros besos

también.


Las zapatillas

no lograron entrar.

Pedimos hamburguesas.

Fuimos a un hotel.

Salieron ellos

Y nosotros, nunca más.


Cada noche

recordábamos la pastilla.

Los apuntes organizaban

marchas en la mesa.

Y el mate solo

nos animaba.


Desnudos

en el espejo.

Juntos

éramos hermosos.

Para siempre

con hijos nuestros.


Los silencios

ganaban espacio.

Los días sucedían

lejos.

Nos amábamos

enojados.


Después

de las mentiras,

podemos tomar helado.

No me vas a perdonar.

Te regalo un peluche,

como si nada me dices

que no vamos a coger.


No tienes miedo de perderme,

preguntas.

Hace mucho, pienso,

que no sos mi Verónica.


de Gavy Yauza

martes, 26 de julio de 2011

Como una Flor



Como una rana

crucificada en la mesa

de un chico de escuela

a punto de hacer el corte

por primera vez.


Como un metal

ciego y hambriento

que busca placer

en el cuerpo rendido

de una mujer.


Como un amante

cansado en la cama

de la chica soñada

a punto de no hacer

para dormir otra vez.


Como un caramelo

atrasado de miedo

que intenta

de lejos

vencer el dolor.


Como una flor

cadáver secreto

en su flamante caja

para recordar

un amor.


de Gavy Yauza

martes, 19 de julio de 2011

Writing all the time - María Julia Jorge Auad.

Lo único que he podido afirmar
en el largo trayecto
de nuestra conversación
es que, ese segundo plano
donde se sustenta la particularidad
vulgar humana,
no existe.


- Writing all the time -

Vos estás tan anticuado
que yo no soporto
tu capacidad de no superar lo absurdo
asqueroso, podrido y desagradable
de la vida real,
e incluso el gesto que te hace ser alguien.

Voy a confesarte que,
no sé… si tengo que perdonar
lo último que me dijiste antes de que te vayas;
que no sales
con mujeres que se venguen.

domingo, 19 de junio de 2011

Impresiones de alguien que anda por ahí - Abel Miranda.


Camino de la primera reunión de La Jeta, pensábamos con Verónica que iba a haber varias ausencias, recién salíamos de ver a Gaby en su descanso obligado, ahí cargamos pilas, que es lo que les sobra al chango de José y la Gaby. Sabíamos que no iba Alicia y nos sorprendimos que faltara Néstor. Faltaron varios: Luis (Vero poné otros nombres porque si no se va a calentar alguno que piense que no se lo tiene en cuenta). Faltaste vos, sí , vos! Pero sabemos que no pudiste llegar. Hubo, y nos sorprendió, gente nueva, dos doncellas, como bajadas de un cuento maravilloso, además escriben, y prometieron publicar en el blog.

Esa llovizna finita que te mete algo de tristeza y de encierro, caía a esa hora, pero daba para leer, y leímos y comentamos; estuvo interesante. Hay que salir de la casa e ir un sábado con llovizna, a una reunión de lectura sobre literatura y no literatura!!!!!

La Vero leyó un cuento de un escritor cordobés, no me acuerdo el nombre, el libro se llama “Asesinos de chanchos”, el cuento estaba bueno, de esos que transcurren sin que suceda ningún hecho que te dé lo inesperado, ah! lo esperabas? , no, loco, no pasa nada inesperado, no está en esa línea de narrativa. Creo que el texto se llamaba “Agua viva”.

Siguió Abel la lectura y el comentario, leyó “Bonsái” de Alejando Zambra, un escritor chileno. Esta es una novela corta o mejor, una novelita, o mejor aún, una nouvelle. Es de esos textos que se leen así… o sea, la leemos de una, porque ahí está el trabajo de este escritor: síntesis, humor, erotismo, lenguaje de ahora (como culear u culiar, aunque deciden follar), sutilezas, homenajes, lectura de la literatura y de su propia creación, abismo de la escritura literaria… Está buena.

Diana se leyó a viva voz, un cuento del gran Guy de Moupassant (“La tía Souvage”), de una antología donde está también “Bola de cebo”. El que leyó trataba de unos soldados invasores que se alojan en la casa de una viejita, es decir es obligada a darles asilo, en eso le llega una carta informándole que su hijo, que está dando guerra, ha sido muerto por el enemigo. La viejita termina quemando la casa con los soldados en el interior, que ni sospechan lo que ella les prepara. Cuando llega el alto mando enemigo la viejita se responsabiliza de las muertes y es fusilada. Antes de matarlos ella les pide a los soldados (que no sospechan repito) que anoten sus nombres en un papel, lo que les da a sus compañeros para que den noticia a las familias de los muertos.

Alguien que cuenta lo que le cuentan, discursos que dialogan; Diana salió con esta lectura interesante de este gran cuentista.( El “deber ser” del cuento).

Leyó Esteban, bah, mejor dicho se mandó un comentario envidiable sobre un libro del historiador re reconocido, pero de difícil lectura, Alperín. El tipo es un grosso dentro de la historiografía argentina. Además se vivió un siglo!!! Ya es un libro el tipo. El libro que leyó Esteban de Alperín versa sobre su vida, algo así como sus memorias. Aunque en realidad la vida del tipo es la historiografía y por eso le interesa “iluminar una época”. Se habló de su difícil prosa, de los largos párrafos que utiliza este autor, subordinadas?, pa darte calambre!; de peronismo y antiperonismo, de su formación académica… Difícil la cosa, pero Esteban mantiene en vilo al más despistado.

martes, 14 de junio de 2011

Antipolicial - Abel Miranda.

(Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia)

Te acordás del Toro, el que le ponía la bolsa cuando estábamos en el patio, bueno, muerto loco, cómo, fácil, el tipo llegó a la casa y no sintió el olor a gas. Voló a la mierda. Mario, tu primo, que vos sabés como terminó, y el pelotudo de Leo, que siempre se cagaba de risa, y todos lo odiábamos por esa risa tan pelotuda, muerto en un accidente con su propia arma, a él que le gustaban tanto los chumbos.
El Negro Chávez, que no se perdía ninguno de los bailes que le dábamos en el patio, lo asaltaron al parecer, y recibió un disparo de unos de los pibes que le robaron. El Jetón Rodríguez, que le gustaban tanto los travas, lo encontraron en el auto con el palo en el orto, en el parabrisas habían escrito: “para el Jetón que tanto le gustan los juegos”.
Ah sí, el Flaco Benítez, tenés razón, al parecer lo mataron los socios del desarmadero, parece que él y el abogado, sí el que también llevaba la causa de los desaparecidos, ese; los habían cagado a unos porteños y se la cobraron bien. Estaba flotando en un canal, llevaba días.
Te acordás del pibe que entró hecho un detective para luchar contra los malos? Pobre pibe, te acordás como tomaba merca después con el jefe, el jefe se cagaba de risa, lo miraba y le decía: “Y pibe, ya sabes dónde están los malos? No te hagás drama ya los vas a agarrar”. Y ahí nos cagábamos de risa y el pibe se reía y se clavaba una línea.
Ah si! y vos, faltás vos, a mi me pagaron para eso.

martes, 31 de mayo de 2011

Federico Soler en la Jeta literaria

Poeta por poeta

Poeta corazón que ama a sus hijas y no las “desea”.

Poeta de concurso y “buenas compañías”.

Poeta que escribe a Tucumán y es “mencionado” sin que lo mencionen.

Poeta con canas y presencia de poeta.

Poeta de “Buen Gusto” y “sanas costumbres argentinas”.

Poeta que escribe microexperiencias sin elocuencia.

Poeta de café literario descafeinado.

Poeta de página en blanco sin partido obrero.

Poeta de monoambiente sin cochera.

Poeta descompuesto, putrefacto, mortaja de inferencias.

Poeta sin prepucio, sin esperma, ni osamenta.

Poeta con mal humor.

Poeta con muy mal humor muy.

Poeta sin vicios ni indecencias.

Poeta del “Bien vivir”: con obediente pareja, virginales críos

y amigos de la escuela.

Poeta sin sexo, sin sangre, ni duermevela.

Poeta correcto sin blasfemias y palabras en estado de coma.

Poeta paupérrimo de “Goce”, carente de placer… Poeta.

Poeta para jubilarse de poeta.

Poeta luchando por una pensión (ajeno al vecindario).

Poeta de dos publicaciones, tarjeta de puntos y suplemento La Garcheta.

Poeta insostenible de Poeta.

Poeta paladín de la “Buena forma”, aséptica, impotente,

inmaculada y estéril.

Poeta de la academia decadente,

sin vómitos, ni heces,

sin semen, ni cilicios,

sin ligas, ni Jaureche.

Poeta premiado para el orgasmo del jurado

y la póstuma comidita en la Corzuela.

Poeta primate, hommo habilis, sin llegar a sapiens sapiens.

Poeta confinado al embuste de los legos

y al desvirgue escolástico de su Fausto

impotente, rengo y sin aliento.

Poeta sin memorias del subsuelo.

Poeta pesanervios, Señor Moral.

Poeta literal no literario.

Poeta “bendito” que necesita que sus hijos lo acompañen

a no recibir un premio.

Poeta que no es su propio sostén.

Poeta agazapado: detrás de cada poeta

se oculta un batracio

que desea ambiguo seguir comiendo

la mosca del halago en la cena de las letras.

Poeta-batracio, se inflama, se hincha,

de tanta mosca estalla como sapo.

Poeta aplastado por la rigurosidad de su pensamiento

“normal” y elitista.

Federico Soler. Nacido en San Miguel de Tucumán. Escritor de contienda. Sepulturero literario. Ganador de algunos concursos de poesía y cuento. Autor del libro inédito: “Mariposas interruptus de la calle”. Lector prostibulario y obsesivamente discriminador. En ciertas oportunidades psicoanalista.

El autor de la vecina provincia no sólo ensayará sus impresiones acerca de la producción de Enrique Medina este sábado 4 de junio en La Jeta Literaria sino que también compartirá su propia obra y dialogará de la misma con los asistentes del encuentro.

"Con el trapo en la boca - Enrique Medina: Una escritura de contienda", por Federico Soler



Sábado 4 de junio - 18:00 hs.

Librería Dimensión (La Plata nº 198, esquina Plata).

Enrique Medina: Una palabra que hiere la manera de ver la literatura. Palabra que derrumba al cónclave de señores de saco y corbata con sus informes tan correctos de la vida. Palabra traicionera que desmorona la cofradía de anticuarias federosas de escapulario, con ganas de aprovechar su tiempo escribiendo poemitas con collares de perlas anaftalinadas, dedica ...dos a sus ex novios de antaño o a sus hijos que se las tomaron para hacer su vida. Por eso, la escritura de Medina está totalmente viva, goza de buena salud y es necesaria para desmantelar ese cliché poético, cursi romanticismo, y escribir con pasión, para poder mostrar el revés del mundo civilizado, con el que también convivimos.

De la mano de Federico Soler, licenciado en psicología y escritor tucumano, llega este sábado 4 de junio a la Jeta literaria la literatura de Enrique Medina. El autor de la vecina provincia no sólo compartirá y ensayará sus impresiones acerca de la producción de este escritor argentino sino que también leerá su propia obra y dialogará de la misma con los asistentes del encuentro.

domingo, 29 de mayo de 2011

De eso que está y vemos pasar - Mauricio Rey

A la luz de la que estamos hechos, a la oscuridad que nos habita por los rincones de la mente y por los poros. A tus ojos y a todos los poemas que me has hecho escribir, a las piernas que te llevan acaminar, a tus dedos, a tu voz. A eso y al misterio, a los enredados signos con que se filma esta película de palabras. ¡A lo que es!

Crónica de una tarde (Good afternoon Allen Thomas) por Mauricio Rey.

Seis y media de la tarde, una brisa fresca en mi cara mientras miro la Avenida Colón. El sol que está pronto a caer, las sombras que caen ya y las luces artificiales que se encienden de a poco. Vuelvo a casa por Avenida Solís: Un túnel a cielo abierto, fotografia de un avance del "progreso" por este rincón de Santiago. Las canchas de fútbol decoran este paisaje, una verdulería, las ampliaciones de los barrios con nombre de próceres y a lo lejos ese idea de que esta ciudad ha crecido, y sin embargo nunca deja de hacerse. (¿No terminamos de crecer?)

miércoles, 18 de mayo de 2011

"La República Cooperativa del Tucumán" de Ahuerma Salazar, por Marta Terrera.

Juan Ahuerma Salazar Nació en Salta en 1949. De profesión psicólogo. Ha publicado las siguientes obras: Territorio libre-poesía (1974); Tres pensamientos (narrativa, 1978); El ángel que faltaba (poesía, 1986); Alias Cara de Caballo (novela, 1984); La república cooperativa del Tucumán (novela, 1989); El espión (teatro, 1990); La metáfora de Munzur al Manzur (narrativa, 1992); Los papiros no se venden (poesía manuscrita, 1982); Lluvia amarilla y perros in the night (novela, 1995); De los márgenes a la marginalidad (psicología social, 1999); Burbujas (novela corta); Yo también visité Ganímedes, (cuentos); Club de pescadores, (cuentos); Debajo de la higuera, (poesía); El Proyecto 76, (novela, 2007); El caso de María T. (novela, 2008) y La verdadera historia del club de pescadores, Editorial Hanne, 2010.
Recibió las siguientes distinciones: 1º Premio de Secretaría de Cultura, en Poesía con la obra Territorio libre; 1º Premio del Banco del Noroeste en Poesía, con la obra El ángel que faltaba, 1º Premio Martín M. de Güemes de Ensayo, con la obra Del Trópico al Cinti. Fue galardonado en el año 1992 con el Premio "Persona" de la provincia de Salta, por su trayectoria como escritor. Es también director de la revista El Pájaro Cultural desde 1993.

La República Cooperativa del Tucumán de Juan Ahuerma Salazar: Una lectura de la memoria - por Marta Graciela Terrera.


"Si rompen la puerta, si
con un golpe inconfundible y preciso
la echan abajo y
se oye a mi hijo llorar
¿qué va a entrar? ¿El
invierno (hojas –de plátano o de un
viejo diario- incluidas)? ¿El
silencio eterno de los espacios infinitos?
¿Santos marchando acudirán? ¿La lluvia acaso y
tiemblen las cortinas?
¿Y si, supongamos que ocurre, la rompen y
el visitante parpadea, dice “perdón”,
se quita el sombrero, “estaba equivocado”?
Habría que hacerle pagar, entonces, los
daños, exigirle una explicación
por el flagrante incumplimiento de
lo que esperábamos de él yo y la historia."

Daniel Freidemberg.

En esta lectura de La República Cooperativa del Tucumán, del escritor salteño Juan Ahuerma Salazar, Marta Terrera pone énfasis en desocultar las historias tejidas en los intersticios de otras historias que cuenta la novela, para reconstruir desde ahí hechos innarrables sucedidos en nuestro país, en especial durante la última dictadura militar padecida entre 1976-1983. Se ha acudido, para esto, a ensayos sobre la literatura argentina de las últimas décadas en los que se hace hincapié en la representación de la memoria, del trabajo de la memoria después de la catástrofe que significó dicho período.

sábado, 30 de abril de 2011

"Los inmortales (1917/1920)" por Daniel Guzmán en La Jeta Literaria.



SÁBADO 7 de mayo - 18:00 HS.

LIBRERÍA DIMENSIÓN (LA PLATA Nº 198, ESQUINA SALTA).



"Intelectuales arielistas, vida cultural e ideas en el Santiago moderno - Los inmortales (1917-1920)" es una investigación detallada y profunda sobre la vida cultural de Santiago del Estero en los años 20’ aproximadamente, realizada por el escritor Daniel Guzmán.

Daniel Guzmán nació en Santiago del Estero, es Profesor Superior y Licenciado en Historia, escritor, conferencista e investigador. Ha publicado, entre otros trabajos: "Orestes Di Lullo y el campo intelectual en Santiago del Estero", "Ricardo Rojas: del espíritu a la nación" e "Historia de las revistas culturales en Santiago del Estero". Hoy en día publica artículos en diversas revistas y periódicos de su provincia.

En este libro analiza las reflexiones acerca de la cultura y la sociedad que realizó la primera vanguardia estética en el campo literario y artístico de Santiago del Estero entre los años 1917 y 1920.

El grupo "Los Inmortales" estuvo conformado en su mayoría por jóvenes herederos de la tradición liberal y progresista, los cuales renovaron el debate cultural, desarrollando una variedad de actividades que dotaban de sustancia al movimiento: se editaron revistas, periódicos y libros, se dictaron conferencias y se promovieron eventos artísticos. Su producción "marcó el inició de una época en Santiago del Estero que constituye una fuente de cortes y rupturas con un pasado intelectual falto de elementos teóricos e institucionales para reglar un discurso crítico al aparato cultural hegemónico".

Dentro de los rasgos salientes de "Los Inmortales" encontramos su defensa de la juventud como agente de cambio, una masiva participación de la mujer en todas las movidas culturales que se impulsaban y su concepción americanista deudora del Arielismo (movimiento derivado de la obra "Ariel" del uruguayo José Enrique Rodó, en ella el escrito plasma una visión idealista de la cultura latinoamericana como modelo de nobleza y elevación espiritual en contraposición a la cultura anglosajona, la cual es presentada como ejemplo de una sociedad materialista. El simbolismo de la obra de Rodó está directamente tomado de la comedia de William Shakespeare: "La tempestad"). Este trabajo fragua en consecuencia un análisis de la historia argentina realizado desde una perspectiva nacional y regional, indagando hondamente sobre el desarrollo y las concepciones políticas en un periodo en que el país comenzaba a debatir, en plena democracia, el desarrollo de una matriz cultural autónoma, que llevara impresa en sus genes una concepción americanista de la realidad. Daniel Guzmán nos describe en él el debate que en nuestro país se sucedía bajo un gobierno que pertenecía a una nueva época plagada de conflictividades; Argentina era conducida por una administración que contenía y expresaba un nuevo espíritu republicano y que propugnaba la renovación del universo cultural. Por todo ésto es que puede afirmarse que su trabajo investigativo materializado en su obra "Los inmortales, intelectuales arielistas, vida cultural e ideas en el Santiago moderno" aporta enormemente a la recuperación de nuestra historia intelectual, lo cual es de vital importancia para la comprensión de los sucesos políticos que nos dieron forma como Nación, para poder pensar, reflexionar y discutir acerca de ella y nuestra identidad.