martes, 21 de septiembre de 2010

Metódica - Mauricio Rey

La mirada de perfil,
frente al espejo,
sos quien sos:

Vos!
amada,
pensada,
vivida,
oscura, enigmática, hipersensual...
a vos entrego mi ser:
la piel,
la soledad,
los interrogantes;

¿Qué vendrá despues?
¿El ayer?
¿El presente que nos moviliza?
¿Qué?

Callas,
sonries frente a la ventana,
sostienes un rosario entre tus manos,
creemos en la trascendencia,
miramos:

Objetos cualesquiera en frente nuestro,
es el universo que anda suelto (me dices)

volvemos,
estamos, existimos,
jugo de la misma fruta,
hilo de la misma trama,
la misma piel:
El amor!!!
(Definitivamente).

sábado, 18 de septiembre de 2010

Sobre ruedas - Abel Miranda

Algunas sierras adelante se veían tapizadas de verde mar. A la vera los arroyuelos de agua clara. La mano sobre la cámara y la lente que toma por todos lados la vida verde, la vida en todas direcciones.
La primera foto, magnífica, aparece plagada de vida; la segunda refleja las altas sierras, las nubes rozando las crestas; la tercera, raramente refleja un rostro helado, pálido. Los ojos apenas pueden contemplar. Los frenos. Las ruedas. El chirrido. Los arroyos. Las nubes. Las cumbres. Lo verde. La vida que se va, que pasa.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Claves de humo - Abel Miranda

Claves de humo: concierto para hombre solo que espera (puede ejecutarse en modo mayor o menor según la soledad que se padezca)

He esperado y ahora me fumigo la angustia de la carne que te esperaba
atenta y deseante. Agua rústica, invierno y estrangulaciones,
abejas como dinamitas y el misterio de tu nombre.
En mis huesos huelo tus hierbas y tu sexo extremo.
Voy a consultar entre mañanas y atardeceres, con mi cuerpo diluido
entre semillas dispuestas, latiendo en la tierra
llamadas por no sé qué caricias antiguas, que me superan.

Desato mis animales, suelto mi venganza como un murciélago,
libero mis venenos como palabras oscuras.
Las fuerzas con las que pretendo atacarte, allí
caen heridas y se retuercen débiles y carcomidas,
entre espejos y verdades
y muros de distancias inaccesibles.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Poema no negociable - Abel Miranda

Está bien así, no quiero el auto ni la casa.
Sé que entraremos en la muerte vacíos.
Jugando me la paso en este tiempo deletéreo
que siento que me juzga con verdades duras,
con alientos y alimentos.
No acierto en el vivir. No acierto en lo que digo,
por eso no callo. Por eso marco un rumbo de pájaro muerto.

Se hamaca en mi sangre lo que no he sido,
llega entre ruidos el misterio en que intento y no puedo.

Está bien, soy y estoy débil. Me caigo en un agua espesa,
tomo prestado voces que no devuelvo,
mientras la historia total cae ante los estrépitos del universo.
Se desvanece y está bien que así pase.
No hay dolor porque no hay fin.
La posibilidad no termina.
Movido por una maquinaria que juega con mi diminuto destino,
me abandono hacia la distancia,
convido este pan que no me pertenece,
veo el final de los dioses y sonrío.
No se acaba la posibilidad. Me uno al todo.
Y termina mi sueño en un movimiento en el que no hay
interiores azules ni las esferas de los señores.

Recortes periodísticos - Mauricio Rey

Hay partes
hay escenas del pasado
flashes del presente
pero sobre todo hay tiempo
y palabras para usar
para que se desgasten
para que ciudades caigan
lluvias en tierra árida
soledad...
y un sol sobre mi cabeza
recordándome que él es un rey
ningún otro existe
lo demás es sombra
recuerdo
viento que pasa
contingencia
inconciencia
paciencia todo puede ser
momentos que nos recuerdan
estar vivos!
estar atentos!

viernes, 10 de septiembre de 2010

Poema sin memoria - Abel Miranda

Hoy no quiero cargar mis muertos,
los dejo a la vera del tiempo,
que se entiendan ellos con la eternidad.
Soy demasiado temporal para tanta empresa.

Hoy me entiendo yo con este silencio que es sólo mío.
No hay ni el ser ni la nada, eso es el terreno de los muertos.
Estoy más acá, junto a las cosas mías
Junto a esas cosas que en la lejanía me abandonan.

No quiero tenerte, ni retenerte. No habites el tiempo.
Quédate en este diálogo que me alimenta,
en este juego donde no hay última palabra.
No quiero que me tomes en serio.
Para que me acerque más a ti
he de mirarme hacia dentro.
Voy a llenar de voz tu pecho
para que entre el mar como un caballo de amor.

Hoy no quiero cargar mis muertos,
estoy atento al azar que mueve mis días
y a mis días preñados de ti y de azar.

Ensayo sobre la construcción - Mauricio Rey.

Sentado frente a la pared
la miro
y es un burdo papel en blanco
sin belleza
sin color.
Descascarada
no existe
no es mas que la separación de espacios
mutismo al que estamos acostumbrados
parte de la red
estructura donde funcionamos.

lunes, 23 de agosto de 2010

"Estas... que me dictó Ovidio", por Abel Miranda.


"Estas... que me dictó Ovidio": Palabras en torno al erotismo y al placer (no apto para parejas felices), por Abel Miranda.

La noción de erotismo en El arte de amar de Ovidio, Marqués de Sade, Elogio de la locura de Erasmo y La Venus de Iñas Pieles.

Este sábado 28 a las 18 horas en Librería Dimensión, Plata y Salta.

Próximos encuentros de la Jeta literaria (lugar y horario a determinar):
* Sábado 4 de septiembre: Alicia Chávez - Cruces entre literatura y periodismo. Truman Capote & otros.
* Sábado 18 de septiembre: Marcela Ruiz - Andrés Rivera, El profundo sur & otros títulos.

viernes, 20 de agosto de 2010

Toni Puig

TONI PUIG PICART EN SANTIAGO DEL ESTERO 

LUNES 23 DE AGOSTO 9 A 13 HS.

Sala 1er Piso JOCKEY CLUB




















Inscripcion previa enviar datos personales a seminariotonipuig@gmail.com (hasta las 22 hs del domingo 22/8) ; o personalmente el día lunes 23 a las 8:30 en Sala.

Toni Puig
En su extenso currículum figura su labor como asesor en comunicación del Ayuntamiento de Barcelona, España, esde 1976, donde se destaca su participación en la elaboración del Programa de Cultura del Primer Ministro de España, José Luis Rodríguez Zapatero. Fue uno de los fundadores de la versión original de la mítica, anarquista y hippie revista barcelonesa "Ajoblanco". Es profesor de marketing público en el Instituto de Dirección y Gestión Pública de ESADE y escribe sobre las organizaciones públicas, la ciudad y sus administraciones y asociaciones. Asimismo, es
autor de los libros "la comunicación municipal cómplice con los ciudadanos" y "Se acabó la diversión", entre otros.

Más información: www.tonipuig.com.ar


sábado, 31 de julio de 2010

Límite - María Luna Luján

Con mis pulmones llenos hasta el tope, comenzamos a dialogar.
Líneas temblorosas sin sentido que no terminan jamás
Y con un juego de seducción pongo fin a tus palabras,
Pero la razón te vence,
¿o acaso vos te cansas?
Estás “harto de pelear, de dejarte llevar por cosas sin sentido”.
Asumo mi parte,
Ahora te toca la tuya
que no puedes controlar.

Sentate,
Vení,
Podemos descansar.

viernes, 30 de julio de 2010

Espejitos de colores - Néstor Mendoza

“de la nada a la gloria me voy…”
(motor psico, redonditos de ricota)
Me duele la mandíbula. Los párpados se caen. Veo espejos por ahí, y pienso en eso que leí y dice de La Gran Llanura del Chiste. Un espejo, aprendí, es una superficie pulida en la que al incidir la luz, se refleja siguiendo las leyes de la reflexión. Mi mandíbula sigue sus propias leyes o las leyes de la ingesta química. La Gran Llanura del Chiste podría también ser El Gran Reino del Revés. Los espejos, si no estoy dado vuelta, tienen vidrio. El vidrio que se convierte en espejo es un gran simulacro, un chiste al revés; dado vuelta, digamos. Pero si la lógica no me falla también podría afirmar que:el vidrio no se come.
La nostalgia y el recuerdo son como una mandíbula que funciona todo el tiempo. Tremendo mecanismo el de masticar y masticar. Y entonces viajo, -¿Qué otra cosa es esto que hacemos hoy sino un gran viaje?- y mastico un recuerdo, y me veo a los doce años sentado en mi primer gran duda sobre un tronco y mirando el cielo del campo santiagueño: “Tragué la hostia pero no he sentido que fuera el cuerpo de…, ni de Dios, ni de Cristo, nada…” Entonces no sabía del método Cartesiano, tampoco y a pesar de los esfuerzos del Cura, el significado de la primera comunión. Pero iba por el camino de entender que el vidrio no se come y la hostia podía ser un Gran Cuento para calmar ansiedades o muchas otras cosas. Con el tiempo he aprendido a respetar a los que creen en la medicina de Dios, porque estimo que yo no lo soy y por lo tanto cada quien toma el remedio que más le conviene. Sin embargo Dios es algo que no sé, porque mi cabeza es muy diminuta y ese concepto es inabarcable. De todas maneras hablaba de espejos y vidrios y a pesar de mí, todavía ellos se comen y lo más tremendo: los siguen fabricando de colores.
Después del mundial y la cantidad de plasmas y lcd’s – nótese el parecido con lsd- vendidos y funcionando cual espejos o vidrios en esos apilamientos de ladrillos con cemento que llamamos casas; sospecho que algo no funciona. Vender "espejitos de colores" equivale a estafar. Los invasores trocaron a los nativos productos de gran valor por espejitos de colores. Es cierto que son lindos, pero a nadie le gusta que le digan que no son más que vidrio de color. Yo no sé como se vive en el auto engaño, a mí no me parece. Pero hay días que me pregunto: ¿Y de qué vale estar despierto? ¿No sería mejor participar de la mentira del todo está bien? ¡Ah, los paraísos artificiales!. Y si la maquinaria de recordar no me falla fue a la misma edad más o menos cuando me fasciné con un cuento, era aquel del Emperador que gustaba de estrenar trajes nuevos cada hora. Pero como en todas las cosas, el exceso produce aburrimiento y no había novedad que le sedujera. Hasta que alguien le hizo la propuesta del traje más fino jamás visto. Era tan delgado éste que, cuando iba a probárselo, nadie lo registraba pero era mejor creer que no se veía por ser extremadamente fino. Ya se sabe: Mejor no contrariar al Emperador y por tanto es mejor negocio seguir con el cuento. Todos sabemos que llegó el día del estreno y el Emperador paseaba por las calles en bolas y todos aplaudiendo el nuevo y fabuloso traje. Pero nunca falta un aguafiestas, en este caso un niño, que en medio del desfile gritó:-
¡Pero si no lleva nada puesto!
Suelen decir que los niños y los borrachos dicen la verdad. Yo no lo sé porque no estoy seguro que ese que aparece en el espejo sea yo. Si el de verdad está ahí adentro y el que está de este lado es el reflejo. A lo mejor sea un gran sueño. Un cuento mal contado que todos aplauden entre líneas blancas e interminables. Mejor pongo una canción de Invisible y me voy hablar con el limonero, que hay días no me miente.

domingo, 25 de julio de 2010

Crónica de un viaje - Mauricio Rey.

Viajar para mí, siempre es algo placentero, salvo situaciones que ameriten lo contrario. Ese sábado, habia llegado a la terminal de ómnibus en Santiago del Estero, esperé y llegó después de media hora el transporte que me llevaria a Forres, distante a 48 km de la capital.
De a poco se iba alejando de aquel paisaje urbano para tomar el camino por la ruta 34. Viaje tranquilo, en el que al costado se observan estaciones de servicio y hoteles alojamiento, en la misma y distinta proporción. De a intervalos el omnibus se detiene para que los pasajeros suban y bajen.
Llego a la ciudad de Forres, me encuentro con quien tenia pautado, me entrega un disco y un libro, charlamos poco porque ella debe irse a su casa a atender menesteres propios. Me despido, y como tengo tiempo suficiente escribo en la libreta que llevo conmigo. Enfrente mio está la estación de trenes, en sus vias hay una formación de un tren carguero, tengo cierta melancolía por aquello que alguna vez comunicó el centro del pais con el último pueblo argentino, pero que en éstos treinta o veinte años ha pasado a manos privadas que han lucrado y han dejado afuera a miles de ferroviarios; tal como cuenta la canción del cantautor cordobés Jairo. Mas allá de eso, tengo la esperanza de que esa formación vuelva a mover el pais.Ha llegado el omnibus que estaba esperando, toma rumbo a la ruta nuevamente, y la magia sigue intacta. Me duermo!!! despierto en La Banda, la vuelta está cada vez mas cerca. Otra vez el rio Dulce, la autopista que separa y une Santiago de la vecina La Banda. El rio y su majestuosidad, y el peligro de ser tragado por el. Tambien se divisa la estatua de El Cristo, de Roberto Delgado. La cancha de Union Santiago. Estoy en mi ciudad, estoy dejando impresiones, tomo nota del viaje.

lunes, 19 de julio de 2010

La basura - Diana Belaústegui

Se detuvo en mitad del camino, bajó el vidrio y escupió un montón de saliva sanguinolenta que aguantó lo más que pudo.
El sabor metálico era asqueroso, le producía arcadas.
A esa hora de la noche no pasaba gente, tuvo tiempo de salir, dar unos pasos para hacer correr nuevamente la sangre por las piernas y entró.
-¡Basura!- pensó mientras escupía de nuevo -¡¡Toda la basura que estorba se tira a la mierda!!
Mirando bien a su alrededor pensó que tal vez ese podría ser el lugar preciso.
Salió de la ruta hacia el monte tupido que se alzaba a escasos metros.
Abrió la puerta trasera y sacó "su bolsa de basura".
Una bolsa negra, grande, que sólo la cubría desde la cabeza hasta poco más de los hombros.
Cuando la tuvo entre los brazos, laxa y tibia, recién pudo ver su respiración leve y dificultosa, casi inaudible, casi perdida en la sórdida bruma de la muerte.
Ese frío gélido obraría maravillas en el cuerpo desnudo, y lo colocó a unos cinco metros dentro de los matorrales, sentándose junto a ella para conmoverse con la preciosa escena de un cuerpo que deviene en simple bolsa de órganos.
Quería ser el observador privilegiado, honrado con el espectáculo sublime de la muerte sentada en el pecho trémulo de la mujer, decidida a dar el bocado final.
La agonía duró exactamente cinco minutos.
Satisfecho se levantó y regresó con la típica sensación de saciedad.
Colmado y emocionado hasta las lágrimas había olvidado el golpe en la boca y la sangre que ahora nuevamente le corría por la lengua.
Se paró asqueado y vomitó. Cuando logró reponerse intentó incorporarse pero una nueva arcada lo dejó en cuatro patas, escupiendo a boca llena, dejando hilos rojos que le cruzaban por el mentón.
¿Qué tanto daño le pudo haber hecho el puño de esa basura muerta?
Escupía y vomitaba en medio de la nada, sin fuerzas en las piernas, con los brazos temblando incapaces de sostener su propio peso. Cayó al suelo quedando con la vista al cielo.
Por el rabillo del ojo la podía ver sentada a su lado, desnuda y con la bolsa negra aun en la cabeza, esperando ansiosa la emotiva escena.
La muerte, ni señora ni señor sino andrógina, se recogió la falda pantalón para sentarse en su pecho y dar el último bocado de la noche.

viernes, 16 de julio de 2010

Notas al margen de la rayuela

"Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrecita y la punta de un zapato”.
- Rayuela, Julio Cortázar -.
Por ejemplo aquí,
una hormiga
sobre mosaico blanco.
Bien o mal podrá decirse:
es un punto;
para el caso, es rojo o es negro;
patas varias;
toma envión
en apariencia hacia el sur,
porque siempre habrá
uno que otro norte;
y en principio tiene cuatro líneas que la cercan,
pero cierto es que son muchas más que cuatro.
Y no lo sabe.
Y por ejemplo aquí,
nosotros
horizontales
verticales
descalzos
traspapelados entre otros cuadrados y planos.
Podrá también entonces de uno decirse,
mal, bien o más o menos:
es un cuerpo,
flaco, chato, redondo
y/o etcétera para el caso;
ojos dos,
esta vez no están cerrados;
toma envión con la cabeza
dentro de sí y/o fuera de él
siempre
tarde o temprano
hacia el final de la rayuela;
y en principio,
todas
pero todas
son las líneas que lo cercan,
pero cierto es que son muchas menos que todo
lo que se quiera entender claro por todo.
Y no se sabe
si lo sabe.
Qué animal

de estos dos
será el más breve.
Cuál se desplazará
antes de.

De Verónica Pizzella.

jueves, 15 de julio de 2010

"Juana Bignozzi: Mujer de cierto orden y literatura en serio" por Verónica Pizzella.

Juana Bignozzi nació en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1937. Es autora de los libros de poemas "Los límites", "Tierra de nadie", "Mujer de cierto orden", "Regreso a la patria", "Interior con poeta", "Partida de las grandes líneas", "La ley tu ley" y "Quién hubiera sido pintada". Residió en España entre los años 1974 y 2004. Recibió el Segundo Premio Municipal de Poesía en el 2000 y el Premio Konex Diploma al Mérito en el rubro "Poesía: quinquenio 1999-2003".

..."Una poesía para impresionar
con grandes imposibles olvidos que no llegan
o esas frases de: tengo para poco
una poesía en realidad para ser un animal herido entre la gente
para irse a un rincón y tratar de no molestar.
Si digo esa poesía, ya no me interesa
es porque he empezado a sentir gusto por la vida en serio"...
("La literatura en serio", de "Mujer de cierto orden", 1967).
Suspendido y postergado para fecha a confirmarse en agosto.
Próximo encuentro de la Jeta literaria también a confirmar.

lunes, 12 de julio de 2010

Rezo del perjudicado - María Julia Jorge Auad

El encuentro del mito y la ofrenda
El Leviatán no resucita,
el Leviatán resurge en el pantano.
Se siente su cólera vibrante,
que es falsa.
Y el barro que se escurre por sus heridas,
profundas.

Al definirse su forma deforme.
El Leviatán abre la vista
y me encuentra de nuevo,
arrodillada rogándole
que me capture,
que me deje a salvo de mi poder,
bajo su poder,
para tiranizarme
y no sentir.

La transformación exigida
La toma, me toma.
La apertura del barro,
un sonido seductor que me envuelve.
Y la risa magnifica del Leviatán que potencia la libido.
Entonces, desaparece la necesidad
de escapar de mi piel
y este acecho al que me somete la toma, mi toma,
es un orgasmo peculiar.

La descendencia descendente
Transformada.
Ya no me ataca,
la obligación de los pies en la tierra,
ni el soplo del rey,
ni la peste que acompaña la nube negra de la rutina,
ni la cínica luz del día,
ni el asiento que otorga la decisión.

Solo soy, el pensamiento inadecuado
del cualquiera, a quien le soy imposible.
Y soy la belleza invisible,
donde los ojos de los tentados
encuentran lo esencial.

jueves, 17 de junio de 2010

Poemas de Maura de la Cruz



Nunca escribí
buenas poesias
como la Mistral
o la Storni.

Jamás me senti amada
no fui la novia de Joaquín
ni de Antonio,
de hecho jamás tuve uno
solo en sueños.

Nunca tuve un reconocimiento en el trabajo
no uso un titulo universitario
ni cuentas en el banco
mucho menos dolares
tampoco billeteras.

Yo que nunca entendí
arameo
mucho menos inglés
yo hablo apenas
te miro a los ojos
digo las palabras
que quieren huir de mi.

Yo que nunca tuve una empresa
si se cocinar y besar
no duermo en la siesta
no uso guantes en invierno
y lloro poco
para no gastar el rimel de mis pestañas.

Jamás tuve un diez en historia
no nací perfecta
tampoco soy poeta
yo simplemente
escribo
en cualquier espacio en blanco.

Jamás obtuve el premio Nobel
o la camiseta de Armando Maradona
tampoco fui pura
y santa,
rezaba un padrenuestro
y luego te odiaba.

Yo que no tengo casa
siempre tengo sonrisas
cumpleaños felices
amigos divertidos
lágrimas crudas silenciosas
carezco de lo que me molesta.

Nunca fui el centro de alguna vida
tampoco fui obrera,
pastora,
evangelizadora
simplemente soy como un lápiz de la mano de Dios.

Yo
que no
se como redactar
una poesia
ni una prosa
yo escribo
mis espacios
en blanco
para recordar
que las palabras
guardadas
me hacen daño.


Maura de la Cruz.



PUEDO SER
Yo puedo ser tu pena
tu error
o tu falencia
puedo ser vituperable
o la incógnita sobre tus tardes
puedo ser tu día,
tu noche
o tu cama
ser tu castigo
o la astilla sobre sábanas.

Yo puedo ser tu misterio,
tu escondite
o tu delirio
puedo ser la culpable de tus lágrimas
ser la que reza por tu amor en madrugadas
también puedo ser la que no deja
huellas en tu alma.

Yo puedo ser tu eximia
o tu esmeralda
puedo ser la que no calma tus ansias
ser la que no esperabas
la que llega y solo pasa.

Yo puedo ser en vos
un escondite de soledad
ser la tumba en tu propio funeral
Yo puedo ser en vos,
la que no cura los tiempos de dolor
pero la que te espera con desesperación.


Maura de la Cruz.

lunes, 14 de junio de 2010

Mi abuela global

Tiene un novio en Alaska, guarda yenes bajo la almohada, es trilingüe, lee relatos de viaje, es fan de las fotos satelitales, la adoran sus mundiales amigas del chat. Pero no hay fuerza que la saque de su habitación y hace tres horas que me tiene sentado aquí con la tibia y fragante mamadera a un metro de mí.

de Juan Alba

20 años no es nada

Te fuiste hace veinte años con un “voy a comprar cigarrillos ya vuelvo” y ahora estás ahí afuera, parado junto a mi ventana, empapado, ensangrentado, con una bombacha de mujer como sombrero, cenizas de amor sobre las pestañas, los ojos ahumados, y el hemisferio occidental de tu cara enrojecido. ¡Si te arrancara un solo cabello te desinflarías como un globo! Golpeas el vidrio con dos dedos y me sonríes como antes. No me resisto a ese paisaje. No puedo.

de Juan Alba

Material Encontrado




Estimados:

La madrugada no es buena hora para la escritura. Al menos, no para mí. Normalmente funciona por la mañana, singular momento en que mis dos neuronas en uso pueden algo procesar. Vivo equivocado. Tengo la costumbre de elegir los lugares y momentos menos indicados: una especie de premeditada y alevosa enfermedad de ir por el sentido contrario del cartel. Pero nada de premeditación, no lo hago ex-profeso, es un mal congénito (error de la junta de espermatozoides y óvulos, los de madre y padre). Siento vergüenza de ello y hago varias horas de terapia en el mes desde hace varios años para, de una vez por todas, finiquitar este mal. Algo, si me permiten, que había sabiamente intuido, o claramente comprendido Oliverio Girondo: “Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.” Entonces sucede que el acto creativo, que encarna el artista que hay en mí, me abandona, más bien nunca llega; y no queda más remedio que acudir a una de mis pasiones ocultas. Ahí hecho mano del Voyeur que en mí pensiona. Por pudorosa convención no les diré de estas enfermizas costumbres. Más que la que ilustra este caso. Quiero declarar entonces que me agrada buscar, mientras camino; deshechos, cosas inútiles. Especialmente si de papeles con letra se trata: postales tiradas, recortes de diario, prospectos de medicamentos etc. Pero sin duda la pasión pour excellence es dar con cartas tiradas, letras en tinta borroneada por acción de poéticas, y no tanto, lluvias. Sí, profunda vergüenza siento, pero no puedo más que confesar el orígen de esta carta encontrada una de estas tardes de desazón e hinchado de tranquilizantes varios. La plaza del Maestro fue el lugar donde hallé esta que aquí les comparto. Una pieza cuyo interés literario posiblemente no cruce el umbral de lo apenas aceptable; aunque no estoy seguro. Lo más probable es que esté, como siempre, rotunda y milimétricamente equivocado. Pero como no puedo dormir por la impresión que tuve al leerla deseo compartirla (tal vez una manera de des-paranoizarme.)

Estimado, amado, odiado, y todo aquello:

Soy, sí, soy una cobra estancada en veneno; un paréntesis, un charco en untuosas noches lamiendo eso que no ha sido ni será. Una luz entrando entre mis piernas, brillantina barata en una fiesta donde todos olvidaron su disfraz. Soy esa yarará con cabeza erguida al sol, arrastrada por caminos de sal quemadora. Mi vientre rozando toda esa superficie caliente que dibuja como panes en la boca: “soy puta, muy puta”. Y no quiero decirte lo que ya sabes: no como sushi, no conozco la nieve de Dublín, y no puedo más que nadar en estas costras de mediocridad. No he sabido ser hija, ni hermana, ni vecina; apenas esta mamba negra, pronta a meter la ponzoña donde todos huyen. Mi corazón quebrado ha sido intoxicado por tu manera de macho-merca en punta. Y ya no fui la misma. Nunca lo seré.

Te digo:

Búscate una vida

Algo más estable

Que esa vaca de escritura

Con olor a dizque:

“SOY EL MEJOR”

O gano y gano

Y hago que no me importa

No lobo

No bobo

No robo

Así no es.

Soy un acento insustancial. Humo de cigarro en el estómago del trópico. Una lengua a veces muerta que pronuncia rezos, y más se alegra al lamer tus secretos de patrón congestionado de líquidos sabrosos. Soy la gran tragadora que mejora su piel, despacio en el viaje cuando empieza. Y luego en crescendo y gritando se acopla en tu cuerpo. Y soy lejana y próxima. Un argumento ordinario derrapando, rasguñando todo: espalda, hombros, boca, cabellos. Soy un adjetivo chirle. Me golpeas y gozo. Me empujas y lloro. La noche es una sábana con svásticas dibujadas en el tendal de palomas que intuyo, una avenida con luces que se apagan en el suburbio de tus pensamientos. El guiño como santo y seña. “Soy puta, muy puta”. Pero no moqueo cuando estalla tu sangre hinchándose en ese lugar que adoro y quiero. Quiero que vuelva ese día y esa noche. Jadear con ganas en ese acto insólito de dejarme penetrar. “Penétrame y la locura será un gran juego con Dios ausente”. Veo conejos, aviones monoplazas, guerras que brotan en un chasquido de dedos. Hilos de sangre en mi nariz quebrada, con estrellas de cinco puntas.

Te pido:

Vete al paredón

Donde se fusilan los miedos

Las instrucciones

Las he dejado

En la puerta de la heladera

No esperes

No llores

No grites

No muerdas

Que así no es.

Soy la hora lisérgica, un cuento mal escrito. Una anotación al margen del margen. Los ojos entornados después de la posesión. Mike Tyson mordiendo una oreja en el centro de un escenario rodeado por millones de Ojos. Y aquí, en mis venas, en mi vagina, tengo las inscripciones de esa noche: La noche. Y vuelvo a colgarme de tu cuello y ando y nado en el sudor caliente, en la adivinación de esos puertos mugrientos y encantadores que no todos saben. Y te veo avanzar, ahí vienes: caballo pampeano- impostergable, avión kamikaze rumbo a destrozar mi proa. Yo, este barco. Yo la que espera, te espero, nuevamente. Anoto en la noche cafeínizada: A) desconfía de todos los objetos con saliente. Punzan. B) La escritura es el milagro que no le es dado a los crédulos. C) Confiar en las escrituras cuyo objeto es la renuncia a todo. Y escribes en mi espalda: “Soy puta, muy puta”. Me golpeas y no me quejo. Torquemada se hace en vos una proyección desde un túnel negro, muy negro. Japoneses desesperados, películas de derrotas diarias. Soy la pálida ecuación sin nombre, sin nadie que me escriba, la tortura que no se narra, no se amarra. La violada eterna, eso soy.

Te ruego:

No olvides

Que los pájaros

También se estresan

-visiones de psicomagia-

Ya ha sido

Mañana

Y pasado

No importa

No duele

No arde

Porque así no es.

Soy, sí, una cobra estancada en veneno; un paréntesis, un charco en untuosas noches lamiendo eso que no ha sido ni será. Soy un acento insustancial. Humo de cigarro en el estómago del trópico. Una lengua a veces muerta que pronuncia rezos. Soy la hora lisérgica, un cuento mal escrito. Una anotación al margen del margen. Soy la que después de 30 años te encuentra en una esquina. Vos y tu santa mujer. Soy la que escribe una carta. Esas astillas todavía están. Luego de 30 años, de aquella noche, donde el aire era una sierra eléctrica. Y yo, niña descalza, fui en tus manos una rama de árbol, violentado, y entre lágrimas me dolía y gozaba. La máquina perfecta del tiempo compone poesía imperfecta. Ruidos. Aserrín. Canciones. Anotaciones en el baño cuando todos duermen. Soy el veneno estancado en un paréntesis, una noche con charcos insustanciales. La penetrada por tu dulce violencia. Rezo y hora sin calma. Asma en el jardín de la intranquila y sedicente. Sediciosa con sed. Horda de recuerdos cuando te veo con tu santa mujer. Pero aquí estoy, simulando una vida, entre capullos de deseo y alambres de recuerdos.

Te exijo:

Devuélveme una porción

De vida

Un pedazo de mi carne

- en el estómago del viento duermen

Cartas que no escribí-

No seas niño

No seas criminal

No claves mis dedos

No me sigas más

-En estos sueños desparejos-

Porque así no es.

De Nestor Mendoza