Decir sin bozal. Escuchar sin tapones. Articular entre iguales. Complementar entre distintos. Decir de nuevo. Por la libertad creativa. Tomar la palabra y darla. Decirnos. Perder el miedo, la chatura, la abulia, la nada. Abrir. Escucharnos. Descubrir lo que nos mueve, estimula, empuja, alimenta. Lo que potencia y libera. Darlo. Pasarlo. Hacerlo circular. Comunicarnos. Desamarrar. Desencadenar. Decir. Escuchar. Crear.
Me desperté con un ruidoy al instante surgió la duda de si lo había escuchado o soñado.
Uno nunca sabe y mucho menos en mi caso.
Suelo tener una imaginación audaz y delirante que me sorprende en lugares y momentos muchas veces inadecuado. Contuve la respiración tratando de oír, entre la agitación y el corazón que me golpeaba los tímpanos, no podía percibir los pequeños sonidos.
Silencio.
¿Lo había soñado, imaginado? ¿Lo había escuchado en realidad?
Silencio. Más silencio.
¿Que había sido eso? Una respiración. ¿Era un pulmón que se llenaba de aire y contenía el aliento?
No, noera nada. ¿O si?
Silencio.
Silencio.
Tal vez era mi mente.
Recordé los acontecimientos de hacía unos horas. Durante esa semana una idea me había rondado por la mente y esa noche para poder contactarme con la inspiración había realizado unos rituales de aproximación.
Pensando en “No soy yo “es aquel. Después de muros de la mente, que unen, encierran y separan. -Enfocarse en cualquier espejo corriente.
Mirar al reflejo. (Fijamente al rostro). Hasta solamente ver los ojos, profundos. ¿Qué esconden? ¿Qué gritan? ¿Qué sensación provocan? -Interrogantes, que vendrán a tu cabeza.
Ya perdido el reflejo. Se consigue ver el panorama real. Que es... Como el ruido de un disparo. La caída de un suicida. El ultimo suspiro, tuyo o mío… ¿de quien? ¿Acaso nos pertenece?
Cristian Zani nació en La Banda, Santiago del Estero, el 21 de abril de 1987. Cursó sus estudios primarios en la escuela 446 Dr Carlos Coronel, y los secundarios en la escuela técnica número 6 Comandante Manuel Besares. Actualmente cursa primer año del profesorado de filosofía en el Instituto Santiago El Mayor. Su poesía se caracteriza por la presencia de imágenes, de elementos que motivan al poeta a escribir sobre esos temas, ademas de la presencia, inevitable, del amor en otros de sus poemas. En lo publicado, quisimos dar a conocer algo de lo que este poeta entiende que es el mundo, una forma de ver los sucesos.
había una vez una temeraria chota guardada en la gaveta escrita con fina letra correcta caligrafía ni qué decir de la orto-grafía
todo calmo todo bien hasta que una vez no se sabe bien por qué a la temeraria chota de la gaveta le saltó una letra y había que parcharla o par(a)charla(r) y con una luminosa “e” se cambió una letra y la chota se hizo cheta de Fini
(licuadito de frutilla con leche medianito cortado sin espuma medialunas con servilleta toda una sutileza)
y así una cheta ocultaba su chota debajo de las polleras de su madre semejante revuelo sólo para sostener esa “correcta forma” porque deseaba la cheta con su oculta temeraria chota ganarse un lugarcito en la primera fila de la catedral ¿la dejarían a la pobre cheta ocupar ese preciado lugar?
ella sabía que había que seguir sustituyendo entonces se propuso hacer saltar otra letra de la gaveta y de la chota después cheta nació la jeta que por descarte de artes devino literaria en parte
Entrevista. Osvaldo Aguirre, periodista. Por Esteban Brizuela
“Hace quince años, cuando comencé a trabajar como periodista fijo en un diario, creí alcanzar la situación ideal para un escritor”, dijo Osvaldo Aguirre en una conferencia el año pasado. El diario en cuestión era La Capital de Rosario y el periodista que hizo aquella confesión es no sólo un excelente cronista de policiales sino también un reconocido poeta y novelista.
Aguirre ha dejado la sección de policiales, en la que estuvo durante mucho tiempo. Actualmente dirige el suplemento cultural Señales, que aparece todos los domingos junto al mencionado matutino.
Vino a Santiago del Estero para dar un curso en la UCSE sobre periodismo cultural. En el intervalo de una de sus clases, dialogó con este medio sobre sus comienzos en esta profesión. También habló de los suplementos culturales, y de los encuentros y desencuentros entre la universidad, el periodismo cultural y la industria editorial.
Después de recibirte de licenciado en Letras, ¿se te planteó una disyuntiva entre seguir inmerso en la academia o salir de ahí y trabajar en otra cosa, como finalmente lo hiciste?
Sí, bueno, se me planteó el problema laboral. Yo era docente y profesor pero rápidamente vi que no había muchas expectativas y ahí empecé a trabajar como notero, no haciendo periodismo cultural. Poco después me llamaron del diario La Capital, ahí comencé en la sección de policiales. Para mí fue un descubrimiento maravilloso.
Ir a la sección policiales, ¿fue una imposición o una elección?
Me destinaron ahí porque yo publicaba en una revista local, de distribución gratuita, unos pequeños cuentos policiales en base a notas de los diarios. Yo recreaba los casos y los contaba como una especie de cuento, y eso fue lo que les interesó. Justamente, en ese momento, la sección policiales era malísima, tenía muy malos periodistas, estaba muy desprestigiada en el ámbito periodístico y de los lectores.
El taller está orientado a personas que desean conocer el oficio de Encuadernador. Se realizan las tareas propias de cada etapa del proceso de encuadernación: descosido, preparado, cosido, pegado de cubiertas, etc, utilizadas en la encuadernación rústica, japonesa y diente de perro. Se trabaja en grupo, con seguimiento personalizado, encuadernando libros o apuntes recomendados por los talleristas y restaurando libros que trae cada participante. A su vez se fomenta la creación de anotadores de distintos tipos y tamaños para su uso o comercialización.
Requisitos: El curso está orientado a personas con o sin experiencia o conocimientos previos.
Objetivo General:
Al terminar el taller el asistente será capaz de reproducir tres técnicas de costura y sus múltiples variaciones. Creará sus propias piezas, sea para restaurar libros en mal estado, encuadernar fascículos u hojas sueltas de tipo “apuntes universitarios”. Para esto se utilizarán tanto materiales de primera calidad como los que se puedan reciclar de su entorno cotidiano (guías telefónicas, papeles fantasía, hojas sueltas, chapitas, tapas, clavos, etc).
Aclaración importante
* habilidades manuales: el oficio de encuadernador no es para todo el mundo. Es un trabajo artesanal, minucioso, que requiere de mucha paciencia y habilidad con las manos. Además se utilizan elementos cortantes. * detalles de impresión: en este taller no se realizarán estampados de títulos y autores en los lomos o las tapas de los libros porque requiere de una costosa máquina de stamping, que sirve para imprimir esos datos, con tintas doradas en los lomos.
Armado de una editorial
Las posibilidades que surgen de armar una editorial en el propio Espacio Cultural son múltiples y de distinta índole. Además de estar a disposición de proyectos alternativos: Libros Revistas Discos (sello discográfico independiente – diseño e impresión) Anotadores o cuadernos personalizados La editorial comprende encuadernadores, diseñadores, editores, correctores y técnicos que dominen los distintos aparatos. Se puede trabajar con un grupo no menor a 4 personas (sin contar a los encuadernadores en el caso de los libros) Si bien la manufactura es artesanal, se pueden hacer grandes tiradas y, mientras más encuadernadores haya, más grande será la tirada.
Sobre el coordinador del taller
Lucas Oliveira es escritor y editor de la Editorial Funesiana donde trabaja como encuadernador principal. Ha publicado Papel (cuentos) y Poesía para Gerentes (poesía) a través de ésta editorial además de varios cuentos (Buenos Aires – Escala 1:1 de Editorial Entropía), en diversas revistas literarias en papel , o publicaciones virtuales. Forma parte del grupo de narrativa “El Quinteto de la Muerte”. Tiene a cargo el blog The Stirrer Funes: www.lestroispetitscochons.blogspot.com y el de la propia editorial: www.editorialfunesiana.blogspot.com. Organiza el ciclo mensual de lectura de narrativa Los Mudos, la narrativa quenosescucha, www.losmudos.blogspot.com
Horarios de las Clases del Taller Viernes 23 de octubre de 16 a 20 hs. Sábado 24 de 9 a 12 y de 15 a 19 hs. Domingo 25 de 16 a 20 hs. Lunes 26 de 16 a 20 hs.
Lugar Biblioteca 9 de Julio Independencia 131 Santiago del Estero
Por inscripciones dirigirse a la Dirección de Cultura, calle 25 de Mayo 155, en el horario de 9 a 12 y de 18 a 21 (cupo limitado)
Invita: La Jeta Literaria
Organizan: Biblioteca 9 de Julio - Dirección de Cultura de la Provincia.
EXTRA: SABADO FUNESIANO
El día sábado 24 estaré participando de una lectura junto a La jeta literaria en el bar Desafinados de la calle Urquiza al 200 donde se expondrán para la venta libros del catálogo de Editorial Funesiana, desde las 20 30 aprox. hasta las 23 hs.
La luna está arrugada y muy seria. La luna es un objeto tonto inventado para lucir en la estupidez humana. Me gusta la luna, no sirve para nada. Y a estas horas changuitos la ven. La miran como quien prende la tele. Hay lugares donde no llega el cable pero si la luna. Y ellos piensan: ¿para que estará?... Y el viento norte, entre tanto, amontona tierra en la cara, la cara de ellos. Y son violados. De día son violados por el sol. No es fácil ser y sentirse de afuera. Fuera del puerto que es como ser de afuera del mundo. Fuera de la botamanga del vaquerito lleno de parches, esos que abandonaron los hijos de la maestra. Porque estaban muy reventados. Pero ahí sirven lo mismo.
Digo que la luna es media. Medialuna. Media tonta. O tonta entera. Y vapores nocturnos se vienen como pelotas de trapos. Y lluvias de sapos como en los inventos de ese Colombiano. Aquí pasan cosas así. Las alucinaciones son pan nuestro de cada día. Como un viejo que hace de patrón mientras es azotado a la noche por un vieja sicótica. Reventado a carterazos, el tipo. Y la sequía es larga. Lleva como quinientos años. No llueve nunca.Y yo no mojo nunca. Nadie riega. Nadie transpira siquiera. No sea cosa de andar regalando lo poco que hay. Y ellos mirando la luna como quien mira la tele. Y los cuscos ahí metiendo la cola entre las piernas. Cusquito que mira la luna y no aprende. Cusquito vaquero reventado en medio de las espinas. Cusquito mañero lleno de miedo. Cuquito cusquito de la luna trotadora y violenta.
Violento es el sol, ella no. Es tonta, very tonta, te lo digo yo que soy especialista en tonteras. Las distingo con facilidad de buitre que busca carroña. No es un mérito, es la convivencia nomás.
Y ella, la luna, es una monedita de 25 centavos. Toda plateada. Toda lustrosa. Con esa moneda, con esa luna van a comprar los changuitos los caramelos masticables. Con 10, lo saben, te dan 2. Y ellos la miran con la boca llena de dulzor, chorreando saliva, siendo hilos de furia y como quien pispea la tele.
Y en el ojo de la alpargata se les cuela tierra de nuevo. Y la pacha es como era. Y las vinchucas ahí, envenenando la sangre. Contaminando todo y la luna que todo, todito lo ve, no dice nada. Porque es tonta o maricona.Vaya uno a saber. Y ellos dicen:
- Mi sueño no es jugar el mundial, queremos mas bien comer toditos los días.- Ellos no son tontitos como ella.
La luna está arrugada y muy seria. La luna es un objeto tonto inventado para lucir en la enfermedad humana. No me gusta la luna. No sirve ni para decir un chiste verde.
¿Ah cusquito cuquito, a quien ladras perrito? ¿No ves que no la puedes correr, que es imposible de alcanzar? Yo también la corrí buscando llegar, dale que dale, meta correr hasta el horizonte. Y de ahí que se que no esta todo tan mal. Con ellos aprendí a clavar el hocico en el barro y llorar a escondidas. Con la luna tonta y chambona mirándome sin siquiera besarme. Solito, yo y mi vergüenza, arrodillado en la penumbra. Y los changuitos de las patas llenas de tierra y salitre, lejos muy lejos.
La luna está arrugada y muy seria y yo voy a terminar uno de estos días muriendo como cualquiera. Y voy a ir hasta ahí. A sentarme en el borde tonto a mirarlos a todos. Como quien se prende a la tele.
La última tenida de "La jeta", estuvo, ¡bueno, bueno!, muy divertida y enriquecedora. Diana Beláustegui leyó un escrito que había llevado sobre rock nacional. Detalló prolijamente las bandas, las formaciones, los cantantes, e hizo alguna referencia al momento político y social de cada período. Fue con su hermano, un flaco que deleitó a la concurrencia con el rasgueo de canciones conocidas. Nadie me creyó cuando conté que Roberto Cantos, de los Coplanacu, cuando era chango se sabía todas las canciones de los grupos de entonces. En ese tiempo hacía dúo con Pirulo Ábalos. En algunos pasajes de la charla, faltó poquito para que nos abrazáramos cantando "me gusta ese tajo, que ayer conocí, ella me calienta, la quiero invitar a dormir". Pero no daba. Con un poco de birra, quién sabe. Hubo una discusión muy rica sobre si el rock actual es rock o es otra cosa, con referencias al rock chabón, a Charly y otras consideraciones de bandas nuevas que nunca he sentido ni mencionar. Pero cómo será que estaba de linda la conversación que me animé a opinar de grupos de los que en mi vida no he sentido ni una nota. Andaba un saldobés, cruza de salteño con cordobés, al que luego se le haría una especie de homenaje en Desafinados, con recitado de poemas y todo. Pero me perdí esa parte, la patrona cumplía años y desde hace como seis meses le vengo prometiendo que la iba a llevar a otra parte. Esa noche, pues, he cumplido.
Párrafo aparte para el pantaloncito -cortito cortito- que llevó la Belén Cianferoni. Fue la encargada del mate, pero el tereré había sabido ser una porquería, amigos, vaya una antirrecomendación pra este brebaje misionero, aña membuí. Pero ella, digo, la Belén estaba de lo más recomendable. Yo cantaba "con sus lindas piernas ella me hace pensar, que debo destruir la mierda de esta gran ciudad", y era para ella aunque no se diera cuenta, qué me importa.
Poca gente, pero valiosa, eso sí.
Los que se lo perdieron, se lo perdieron.
Para la próxima, las chicas van todas de hot pants, si no, no entran, promesa. Los changos llevamos la bebida y ellas los canapés.
Yo he persistido en llamar plumas a las alas. Denostando con ello el vuelo he vapuleado al aire. Debo a las imprecisiones de mi espíritu los yerros de mi lengua.
-Hace mucho que no escribo, la inspiración no desapareció de un día para el otro, fue gradual.
-¿Y desde cuándo te consideras escritor?- Me contestas con un arrimo de burla
-Escribo, ergo, soy escritor. Vos vives tu vida pelotudeando, nunca me topé con vos en actitud de meditación, por lo tanto, sos una pelotuda. No es tan difícil.
Te ofendes y terminas mirando hacia otro lado con aire solemne.
-Sostené aquí- te ordeno. Agarras el brazo de mala gana y arrugas la nariz, no me importa, yo mando, para eso te pago.
Antes de secarlos necesito el preciado aceite que despide el cuerpo a las 3 o 4 horas de muerto. Haces arcadas y me molesta.¡Que cínica sos! Si yo sé que te atrae de mi, mi lado morboso, mi ángulo original… ¡genuino!
Desde que decidí incursionar en el grupo la personalidad de mi escritura se desdibujó, ellos eran buenos, escribían bien, y la mayoría más que buenos textos eran extraños, al igual que sus charlas. Y sus textos eran prosa y podían ser verso también, o no, porque ellos la tenían clara y me desdibujaban la claridad a mi. Llegué al grupo segura de muchas cosas y a la final lo que hicieron fue que me replanteara varios aspectos de mi escritura. ¡De la mía! ¡De lo que yo más amaba y de lo único en lo que no dudaba! Por un tiempo busqué la inspiración por otros lados, pagué unas putas queriendo encontrar la filosofía del objeto-puta, pero no había nada único o verdadero. ¿De dónde sacaban ellos las ideas? Me interné en las bibliotecas buscando francoesperadores, en las florcitas con sus macetas pequeñitas y grandes, en los pescados rabiosos… y me daba bronca.
-Sostené el otro brazo- ordeno – pero sostenelo bien. Yo mando, para eso te pago.
Así que decidí hacer los aceites y bañarme todas las noches en ellos, para poder tomar sus esencias, claro que para eso necesito de muchos cuerpos y ellos no son tantos. A aquel le voy a sacar poco, era un izquierdista, no vaya a ser que se me pegue eso.
Después los hago secar al sol y me confecciono un vestido de piel.
-Eso está trillado- me contestas
-Y bue, habrá que reinventar la escritura, intento no caer en comunismos. No me juzgues. No me jodas. Aunque conmigo no corres peligro, a vos aparte de ignorancia no podría sacarte más nada- Terminé de decir la frase y pasaron unos cuantos segundos hasta que la digeriste, luego el golpe me dejó noqueada. Cuando desperté ella estaba haciendo calentar mis preciados aceites y me había cortado los dedos
-Para que no escribas más- me gritaba.
Los ponía a hervir y les agregaba azúcar, luego alcohol, mucho alcohol, más tarde los tamizaba.
Se para en seco y me mira, comienza a prepararme.
-¡No me comerá! ¡Me beberá! Si eso no es original, la originalidad donde está. Sonrío orgullosa de ella, en una de esas su mente pudo ser persuadida por mi genialidad. ¿Es ésta mi alumna? ¿Aquí está mi legado? De pronto me siento conforme, el siguiente golpe me duerme nuevamente.
Marcela guarda en sus silencios paciencia de siglos a veces cuando me mira es como si tratara de desentrañar tanto suburbio que llevo encima yo respeto su prudencia de callar y quedarse así reconcentrada pidiendo perdón a los dioses del bosque por haberlos abandonado para sufrir esta ciudad y su olvido.
Una flecha envenenada abrió nuestra historia. Herida profunda y extensa que no cicatriza en el tiempo. Encomiendas y obrajes, mestizajes que resisten la memoria. Un pasado que se hace presente y que busca perpetuarse. Despotismo y burocracia con más de 450 años de existencia. Antes indios, mulatos y cholos, hoy campesinos y villeros. Estereotipos que manchan con sudor y sangre las manos de un hachero o cualquier albañil.
Nacidos para la desgracia, violencia naturalizada bajo una falsa identidad. Una tierra que desangra por todos los rincones, la prepotencia y avaricia de quienes la explotaron y contaminaron.
Los quebrachos que subsisten en durmientes de un progreso que se hundió. Nada más penoso que el desierto que se abre paso para el monocultivo. Ranchos desperdigados que sobreviven a la soledad del viento. Brazos cansados de la lucha diaria por el pan y el vino, que limpia por dentro el barro de la resignación. Caminos del tiempo, de un pasado y una lengua negada, que todavía guarda en su silencio la resistencia pasiva de los rostros agrietados, como surcos de una memoria que no quiere olvidarse.
Cada encuentro está dedicado a un autor/a conocido o desconocido, central o marginal, de cualquier género, cuya obra tiene valor especial para uno de los participantes. Elegí a tu autor/a, con una exposición de 15 min. contanos porqué te gusta y es valioso conocerlo; contanos algo de su vida, cuáles son sus temas, su estilo, y lee, mostrá cómo está hecha una obra suya. Luego todos conversamos abiertamente. No se necesita ser profesor sino algo mejor: un/a apasionado/a.
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Los participantes de los encuentros y amigos del Facebook envian textos de su autoría para compartir en este blog a lajetaliteraria@gmail.com, poner nombre, apellido y género (poesía, narrativa, ensayo)
Gente de Santiago del Estero, interesada en la literatura. No damos nombres porque recién empieza, más adelante publicaremos datos específicos.
Somos jóvenes, o no tanto. De 18 a 40???? Podríamos decir que somos generaciones nuevas con aspiraciones literarias, en un mundillo de artistas consagrados que superan los 60. O no.