miércoles, 3 de noviembre de 2010

Alberto, de Flores - Juan Manuel Aragón

Como para impresionar al porteño, alguien empieza a contar de la vez que Pica Cáceres se fue a Nueva York y que allá le avisaron que se le había muerto la madre. Como no había tiempo para venir en avión, decide volver a nado. Y que después de una hora de bracear pedía
-¡Changos!, ¡changos!, avisemén cuando llegue a la Alsina.
Claro, primero hubo que explicarle al porteño de esos nacidos y criados a tres cuadras del puerto, que antes había algunos que se tiraban al río en el puente Negro y que nadaban hasta la bajada de la Alsina. Parece que le gustó el cuento y dijo que nos iba a contar uno que demostraba cómo eran de exitistas los porteños y los argentinos, que un día creemos que alguien es Dios y al siguiente lo tenemos como el peor de los demonios.
El porteño comenzó a contar de un tipo que se conecta con Gerardo Sofovich por medio de un amigo que tenía un conocido que laburaba en la tele. La cuestión es que al ruso le interesa la propuesta, habla con amigos que tenía en el estadio de River y lo alquilan un día martes, que no pasaba nada en el club. El tipo, “pongamos que se llamaba Alberto”, dice el porteño, era uno que se cogía cien minas en un solo día, se las recontra mil garchaba a todas y para demostrarlo les acababa en la cara una por una. La cuestión era romperles el orto a los brasileños, que tenían el récord mundial: un negro con una pija descomunal que se había recontra mil fifado a veintiséis garotas en un solo día. Bueno, este tipo terminaba con cien minas –“escuchame bien”, contaba el porteño con esa tonada que tan bien conocemos “cien minas en menos de 24 horas, escuchame”-, una barbaridad. Todavía daba changüín, porque comenzaba a las 8 de la mañana y terminaba a la medianoche. Ya había hecho la prueba varias veces, pero ahora quería que se lo certifiquen para el libro de los récords Guinness, qué tanto. Alberto acordó recibir un quince por ciento de la recaudación, el resto iba una parte para pagar el alquiler, los impuestos municipales, la luz y un treinta por ciento para Sofovich.
El porteño lo contaba con esa gracia que tienen ellos para pronunciar bien parejitas las palabras. Para peor este creo que era locutor o algo así, un tipo de la noche que se las sabía todas, así que era una delicia oírlo contar el cuento.
A las ocho y cuarto de la mañana el ruso Sofovich estaba que ardía, el tipo llevaba culiando una sola mina, eso que le habían llevado verdaderas conejitas, mujeres infernales, divinas, un camión. El ruso se había armado un cásting de la mierda para ponerle en la catrera las mejores mujeres de Buenos Aires, casi todas gatos, obvio, pero quién se iba a fijar en esas macanas. A esa hora de la mañana el corresponsal de Play Boy, escribió “Un fiasco”, el de Penthouse bostezaba, y había quince o veinte curiosos, la mayoría de clubes swinger de intercambio de parejas, que discutían sobre las mejores poses para hacer que goce una mina con un dogo argentino o con un pitt bull bien dotado, la cosa es que hablaban de cuaquier cosa, menos del flaco que estaba meta culiar ahí, a cuarenta metros de ellos.
A Alberto le habían ubicado una cama matrimonial en el centro de la cancha. Las chicas iban pasando de una en fondo, todas distintas. A Sofovich le cambió el humor al ver que entre la primera minita y la quinta había pasado solamente una hora. El tipo aceleraba, cada vez bombeba más rápido. Era como una locomotora, que al principio va despacio y cualquiera la alcanza, pero cada vez agarraba más velocidad. Hasta el mediodía el escribano llevaba anotadas 35 minas que se había garchado Alberto. El Ruso se frotaba las manos, estaba haciendo un negocio redondo.
No era pintudo el flaco, que se presentó como “Alberto, de Flores” y que no quiso dar su apellido. De lejos se podía ver que ni siquiera estaba bien armado, no tenía una pija de medio metro de largo o más, como el brasileño que tenía el récord, sino una más bien estándar, los periodistas le calculaban entre 18 y 20 centímetros. Eso sí, era un fierro candente y bien duro, durísimo, un acero de Toledo, hija de puta, no se le ablandaba ni por puta, era una madera. Terminaba con una mina, se lavaba así nomás en una palangana que le habían puesto, llamaba a la siguiente y la chota seguía erguida y como pidiendo más. A todas se las morfaba en la misma pose: él arriba y ellas abajo. Cuando estaban por terminar, unos segundos antes, él le avisaba, ella se incorporaba en la cama, él se le arrodillaba adelante y le tiraba toda la leche en la cara. De tanto en tanto pedía que le alcancen un vaso de agua, un café, un sánguche de miga, algo para picar, lo comía a las apuradas y a seguir dándole al asunto. Cada hora subía un cardiólogo a controlarlo al flaco. El tordo le medía el pulso, le tomaba la presión y volvía caminando despacio a la orilla de la cancha mientras juntaba el índice con el pulgar, haciendo señas de que estaba todo perfecto. Sofovich había puesto como condición para el show que se hiciera un chequeo general antes de la prueba y Alberto había accedido. Los análisis, el electro, las radiografías y hasta una tomografía computada le hicieron, todo le dio bien, ni una gota de colesterol tenía, una pinturita el flaco
A la una de la tarde, con las tribunas hasta la mitad, cada vez que terminaba con una mina, lo aplaudían. Todo muy correcto el espectáculo, nada del otro mundo. Pero, como suele suceder en estos casos, al parecer se fue corriendo la bola, el boca a boca que le dicen y a las 4 de la tarde hubo que habilitar más boleterías para los fanáticos que se comenzaban a agolpar para entrar al estadio.
A esta altura el porteño ya acaparaba la atención de todos. Se había hecho un silencio de la mierda en el bar, las mesas vecinas estaban calladas también, los demás parroquianos también estaban atentos a la historia del amigo. Y el porteño seguía contando que al principio una sola radio transmitía lo que pasaba en los informativos usando eufemismos como “Alberto el hombre del amor”, “el argentino más aguantador”, pelotudeces por el estilo. Pero a las 4 de la tarde, con sesenta y cinco minas recontra bien recogidas, el estadio ya era un hervidero. Desde las tribunas bajaba un clamor
-¡Flacooo!, ¡flacó!, ¡flacó!
O si no:
-¡Albeeerto!, ¡Albeeerto!, ¡Albeeerto!
A las 6 de la tarde la cancha ya estaba hasta el culo de gente. Cada vez que el flaco se cogía otra más, se alzaba el grito triunfal de la patria:
-¡Ar-gen-tina!, ¡Ar-gen-tina!, ¡Ar-gen-tina!
Un quilombo de la mierda. A las 8 de la noche Telefé le compró a Gerardo los derechos exclusivos de la transmisión. Los barra brava de Boca, River, Independiente, Racing se hermanaban en la tribuna, juntos, como en un partido de la Selección Nacional. Durante la tarde hubo varios pasajes en los que todos abrazados cantaron el Himno Nacional, un momento mágico, como los que ocurren pocas veces en la Argentina.
-¡Viejo, le estamos recontra rompiendo el orto a los brasileños hijos de puta!- se alegraba la mayoría.
Hubo un momento de hilaridad cuando, en un instante en que se hizo un inexplicable silencio y Alberto terminaba de culiarse a una morocha hermosísima, que alguien gritó:
-Pelé, la tenés bien adentro.
Se agitaban banderas argentinas. Una jornada de fiesta. A las 10 de la noche Alberto se estancó un poco. Le habían llevado una morocha muy, pero muy fuerte, una mina que rompía las baldosas, un culo tremendo, unas tetas como para ganar el campeonato mundial de las tetonas, fuertísima la morocha, unas piernas larguísimas tenía, algunos recordaban haberla visto en un desfile de Giordano, con eso te digo todo. Y el tipo estaba ahí, meta darle desde hacía 20 minutos bombeando, no terminaba nunca, demoraba en acabar. Desde las tribunas bajaron algunos tímidos chiflidos que fueron acallados por la mayoría. De repente Alberto hizo la seña, la minita se arrodilló en la cama y él volvió a eyacular, con el primer chisguete le dio en el ojo y la gente se comenzó a reír.
A las once de la noche, con 93 minas bien culiadas, las tribunas eran una fiesta. La gente se abrazaba, todos gritaban, se agitaban banderas argentinas, renacía el espíritu patrio cada vez que el Flaco Alberto se tumbaba otra minita. Si conseguía la hazaña el presidente prometió que lo recibiría al otro día en la Casa Rosada con todos los ministros, algunos diputados preparaban homenajes, sexólogos freudianos y lacanianos se unían para estudiar el fenómeno y prometían citarse los unos a los otros en las próximas ponencias que presentaran en sus congresos. Se vivía un clima de unión fantástico, como cuando ganamos el Mundial 78 o el del 86 en Méjico.
Mientras, la tribuna era una fiesta, arreciaban los cánticos contra los brasileños:
-El que no salta es un brasuca.
O una canción con una música muy pegadiza que comenzaba diciendo:
-Peléee la tenés bien puesta en el recontra ortoooo// sacátela si podés, negro de mierda. Ahora cada vez que el flaco terminaba de coger una mina, espontáneamente brotaba el
-¡Ar-gen-tina!, ¡Ar-gen-tina!- de todos los pechos, en un grito unánime, orgulloso, plenamente nacionalista y fervoroso.
A las 11 y media de la noche, con la mina 96 recontra mil garchada, hubo una suelta de globos, la gente encendía bengalas de colores, el acontecimiento se transmitía en vivo y en directo a todo el país. Además había corresponsales de la BBC de Londres, El País y El Mundo de Madrid, el New York Times y otros de todo el mundo, más todos los diarios locales y algunos de las provincias. La Argentina era una fiesta. De Tucumán llegaban noticias de manifestaciones de apoyo en la plaza Independencia mientras el gobernador mandaba un telegrama de felicitación, la avenida San Martín de Mendoza era un hervidero de gente porque la municipalidad había instalado pantallas gigantes, lo mismo pasaba en la peatonal de Córdoba, en la plaza 9 de Julio de Salta, en Neuquén, San Luis, el país entero festejaba en las calles, plazas, veredas, los balcones estaban embanderados como si fuera el 9 de julio, el 25 de mayo.
Y de repente, cuando iba por la mina 98 y los relojes marcaban 11 y 52, a ocho minutos de la hazaña, el tipo saca el choto de la concha de una rubita más hermosa que la mierda, ella quiere incorporarse, ponerse de rodillas para recibir la leche y el flaco se cae a la mierda redondo, desmayado el hijo de mil puta. Había perdido el conocimiento ahí, cuando le faltaban apenas dos minitas para terminar la hazaña de su vida.
En ese momento hubo medio minuto de estupor. Las banderas se bajaron incrédulas, los locutores se callaron, en Tartagal la gente se quedó petrificada frente al televisor, a nadie le parecía cierto lo que acaba de suceder. Una desgracia. En Trelew, una ruidosa caravana que festejaba por las calles, se paró en seco. En Clorinda la multitud no salía del estupor. En Loreto, de repente hubo un silencio espectral, como si le hubieran descubierto la mano al Diego. Imaginate que le sacaban la roja, lo echaban a la mierda después de hacer el gol con la mano a los ingleses. Bueno, algo así pasó en toda la Argentina.
Fueron los porteños que estaban en el estadio, los primeros en advertir que lo que había pasado. Y 35 segundos después de que el tipo se quedara desmayado sin llegar a las cien minas cogidas, empezaron a gritar
-¡Puto!, ¡puto!, ¡pu-to!
-¿Ven? -dijo el porteño- así somos los de Buenos Aires.
Pero uno que estaba en el bar le respondió:
-No amigo, así somos los argentinos.
Mientras, Jushi se lamentaba
-Pobre tipo, llegar a las 98 minas y no batir el récord, eso sí que es una puta yeta, ¿no?
-No –respondió otro- eso no es yeta, así somos los argentinos, siempre que estamos por llegar a último momento se nos manca el pura sangre. Hay que reconocerlo, somos todos putos, unos putazos de mierda.
Y no hubo nadie el bar que le llevara la contra.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Conclusión - Walter Neirot

He terminado.
No ha quedado nada en lo que escondías.
Apenas tu rostro que nunca ha sido bello,
tu mano que no escarbó la tierra.

Tristemente te acorralo contra el vacío
con el desquicio torpe del que muerde la belleza.

Te dejo en la calle con tus pasos sin ecos,
me voy sin saber si siquiera viniste;
mis pies absorben la noche perdida,
mi lengua da saltos y se pierde en el aire.

Ya no estás.
Poco duró mi poema.
Tiemblan mis dedos y los libros.
Y la guitarra, y el silencio,
y la luz sin encenderse,
no son tus brazos,
apenas la música,
apenas el otro,
apenas la tranquilidad
incontenible del gozo...

Cuadros de octubre - Néstor Mendoza

Después de mucho trajinar por el interior de Santiago me animo a escribir esta notita. La idea es agradecer por un lado a todos los amigos que se han tomado el trabajo de reflexionar y compartir sus ideas a través de notas y artículos por distintos medios: Facebook, correo electrónico etc. Por otro, el de ejercitar la escritura y poner en orden algunas cuestiones que fueron apareciendo mientras leía velozmente todo este material acumulado.
Como primer reflejo diría que están pasando cosas. Cosas que necesitan pensarse largamente o, por lo menos, no cerrarlas apresuradamente. Digo todo ésto porque después de leer varias argumentaciones advierto que son muchos los sucesos que ocurren y merecen un procesamiento que, por ahora, no estoy en condiciones. Ayer me preguntó en la calle un amigo qué opinaba de la muerte de Kirchner. Le contesté que no sabía bien porque las urgencias que necesitaban resolución práctica estos días, donde estuve implicado en el Censo, me impidieron masticarlo como se merece. Acto seguido pensé en la muerte de Ferreyra, el chico de 22 años asesinado por la patota sindical de los Ferroviarios. Un hoyo de 700 metros de profundidad con 33 en la incertidumbre. El recuento de Toyotas Hilux en el centro hoy por la mañana… Y tantas otras cosas… La lección es que la sobrecarga de información nos proporciona un vértigo que nos arruina el buen pensar. Entonces tengo cuadros, como en un videoclip de rock.
Caballos
En la escuela de Rubia Paso, departamento Salavina, los maestros llegan a las 6 de la mañana. Después de recibir los materiales: Cuestionarios, hojas de ruta, lápiz, credenciales etc. salen a cumplir con la tarea de censar. Algunos en moto, otros lo harán caminando porque les toca cerca de la escuela. Pero los hay quienes revisan monturas y jerguillas, el segmento es complicado: Cruzar dos ríos e internarse monte adentro. Hace calor pero se los ve bien de ánimo. Los caballos son el medio que les permitirá llegar a las casas de sus alumnitos bilingües. Caballos como en el cruce de Los Andes.

Pingüino
Es domingo. Todavía no pude verlo. En rigor, nos cruzamos en el ascensor de la Dirección de Estadísticas y me dijo:
-“No sé pero ese día necesite abrazarte”. Yo le dije que mi compañera me había contado y que cuando terminara este quilombo del censo hablaríamos.
En su casa lloró la mamá, el padre, el perro, las plantas. Todos. Con mi compañera nos acordamos siempre de el cuando vemos una foto de Evita, una remera, todo eso que evoca ese gran enigma que llaman Peronismo. Lo cierto es que yo me enteré por un llamado al celular del chofer que nos llevó a Salavina. Al principio pensé que era una broma, pero pudimos confirmarlo por la radio . Ese día no pude parar porque tuvimos que estar hasta la medianoche solucionando problemas.
No soy Peronista. Pero siento un gran respeto por aquellos que sintieron que la única vez que fueron tenidos en cuenta fue con Evita o Perón. Y ahora con Kirchner o Cristina. Hablo de esas gentes sencillas, como mi abuelo que sólo reconocía dos amores: El peludo y Boca. Era radical porque sentía que Irigoyen lo había tenido en cuenta. Lo mismo pasó después con las generaciones que recibieron beneficios sociales de mano del Peronismo. Murió “el pingüino” y todavía no pude abrazar a mi amigo. Igual me siento bien porque pienso que le dejé los escritos de Cooke. Y no hay nadie mejor que el para tenerlo. De los “gordos” con su patota… Bueno, ya ajustaremos cuentas. Mientras tanto, observo la fotocopia de un cuento de Carver: “Llámame si me necesitas”.
Asado
En la escuela de Pocitos llega el mediodía. La gran mayoría de maestros salió a censar. Pero algunos se quedaron. El fuego está listo y tiran carne a la parrilla. Monte adentro doña Irma invita algo de guiso a mi hermana. Sabe ella- mi hermana- que no podrá llegar a todos los ranchos pero igual va a ir al día siguiente. En el 2001 le había tocado censar 35. Los que quedaron en la escuela después de comer el asado van a dibujar los datos. Los crímenes tienen distintas magnitudes. Los hay grandes y también están esos otros: Pequeños, casi imperceptibles pero no dejan de ser lo que son: Aberraciones.
Mariano
Lo puse como foto de perfil. No pienso sacarla. Podría haber sido yo. Supongo que él también debe haber leído “Mi vida”, “La revolución Rusa”, o “Carta a la Juventud”, de León Trosky. Supongo que fue a alguna escuela de verano para aprender el ABC del marxismo. La teoría de la lucha de clases. Leí que empezó a militar a los trece años, cuando fue elegido delegado de su curso. Que era tornero y empezó a militar en la facultad en el CBC. Su madre es maestra. Mi vieja también. En las fotos se lo ve sonriendo, haciendo carteles del partido. Soñaba con el socialismo. Mariano cayó en manos de los que seguramente despreciaba: La patota sindical, esos que él sabía, son enemigos de la clase obrera. Una vida quebrada en Octubre, el mes de la Revolución que más amaba. Mariano podría haber sido mi amigo. Pero nunca se sabe.

Cecilio
Es domingo. Por la mañana tome café en una confitería del centro. Vi desfilar muchas camionetas 4x4. Compré la revista de fútbol para mi hijo. Y pensaba desordenadamente en cosas como la justicia, la estafa, los robos… La muerte. Ayer por la tarde el amigo Esteban Brizuela contaba su parecer sobre el genocidio nazi. Hablamos de esa cosa que escribió Adorno: “Después de Auschwitz, escribir poesía es una barbaridad”.
Y aquí estoy tecleando, sin saber bien por qué. . . Y mañana van a dar la sentencia del Juicio que va a hacer historia en Santiago del Estero: Después de 34 largos años quizás Cecilio Kamenetzky sonría como en la foto que se hizo masiva. Pienso también en Adela su hermana, en doña Elena, la madre. . . Pienso que Julio Carreras debe estar ansioso ahora mismo. Giribaldi, Mario Alejandro, va a estar cantando las canciones de Víctor Jara y César Isella de nuevo. Puedo ver ahora mismo también la gente afuera del Juzgado: Los obreros de Las Madres con sus cascos amarillos, los militantes de derechos humanos, los del Mocase, los de la universidad. . . Todos.
Y van a estar escondidos, como las ratas; porque no creo que se animen a escuchar la sentencia: Ellos, los asesinos y torturadores. Ojalá sea un claro día de justicia.

Cicatriz - Ana Giribaldi

Con tu pulso de electrocardiograma
y tu pico
de costura de cicatriz
me arrincono
en tu casa
de silencios de heladeras
y relojes colgados
(como cuadros)
que no andan
que desvarían
en su básico tic tac
que ahora es tic-tac-toc
TOC-TOC-TOC (al infinito)

Mi tristeza,
esa niña malcriada,
me roe
me repta
me babea...

¿Será
-me digo-
que no ser feliz
es también una elección?

Y meriendo
esta insulsa rutina
con aguijones en la cabeza,
en el corazón...
Los mareos que acostumbro,
la parada del ómnibus
y la espera de siempre,
interminable,
como ciertos viajes...
Como esta puta vida misma.

sábado, 30 de octubre de 2010

Los mocos y las formas de extraerlos - Juan Manuel Aragón

Una breve instrucción para sacarse los mocos debiera comenzar reseñando que debe buscarse un momento de sana meditación para hacerlo, preferentemente en soledad, aunque a veces no haya más remedio que hacerlo en público, sobre todo cuando se sospecha que amenazan con asomarse por una de las fosas nasales.
Para comenzar se debe poner la mente en blanco, mirar hacia arriba y fijar la vista en algún objeto lejano, una nube pasajera, un eucalipto que sobresale de la casa del vecino, un perro que en la otra cuadra se las rebusca mordiendo un hueso viejo, cualquier cosa que aleje del mundanal ruido y ponga a quien comenzará esta ardua tarea en posesión de su yo más íntimo.
Si el moco negara -o negase- a salir, ya sea porque quedó enredado entre los pelitos de la nariz o por una natural predisposión que tienen a permanecer a la sombra, aplique el dedo índice contra las paredes, tratando de ubicarlo como dicen que hacían algunas parteras con nuestras madres cuando uno de nosotros no nos queríamos acomodar para salir: usted deberá aplastarlo aplanándolo, cosa de hacerle ver quién manda. Pero si tiene la suerte de que de una el moco se deja prender con dos dedos, aunque fuere con los últimos pedazos de las uñitas, entonces todo será pan comido, en este caso se debe tirar de él, para luego proceder a su -digamos- inhumación. De otra forma, se intentará primero con el índice y si también se niega a emerger a la superficie, se lo atacará con el meñique, último recurso antes de recurrir a arbitrios más expeditivos como sonarse la nariz.
Los mocos se clasifican en tres grandes grupos: blandos y pegajosos, son los butaqueros, duros o rebeldes y eclécticos, también llamados ni muy muy ni tan tan. El blando es más fácil de extraer, pero tiene la desventaja de que después no hay cómo tinquiarlo porque se adhiere ora a un dedo, ora a otro y por más que uno se esfuerza, no se quiere ir: es el que finalmente queda pegado debajo de la silla o la butaca y de allí su nombre. En cierto sentido el rebelde es como más amigable, una vez que se lo toma correctamente de una arista sobresaliente y se completa la operación con éxito, brinda una satisfacción más honda. El ecléctico es duro por una parte, pero gomoso por la otra y es un traidor, porque se aprovecha de la primera condición para dejarse agarrar con tranquilidad, pero luego se prende con todas sus fuerzas para no salir.
Seguramente este escrito ha de tener infinidad de críticas, pero los lectores sabrán comprender que hay poca bibliografía sobre el tema, por lo que quienes se aventuran a tratarlo debemos navegar por aguas desconocidas.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Mesa-panel "Apuntes y otras yerbas sobre nuevos escritores".

Mesa-panel "Apuntes y otras yerbas sobre nuevos escritores" a cargo de la Jeta literaria en el marco de la Feria Provincial del Libro 2010.

Día: Domingo 7 de noviembre - 19:00 hs.
Lugar: Centro Cultural Ricardo Rojas (Libertad y Pringles, frente al Parque Oeste). Sala 2 - Selva Yolanda Ramos.

Panel conformado por integrantes de la Jeta literaria.

Bingo literario en la Feria Provincial del Libro 2010.

Bingo literario en el marco de la Feria Provincial del Libro 2010.
Viernes 5 de noviembre a partir de las 21:00 hs.
Centro Cultural Ricardo Rojas - Sala Pocha Ramos (Libertad y Pringles, frente al Parque Oeste).
Destinatado a: Público en General
Dinámica de lectura propuesta: Se sortearán números, se cantarán sus significados en los sueños y el panel de lectura conformado por integrantes de la Jeta literaria compartirá textos de su autoría relacionados con aquellos.

Participan: Andrés Navarro, María Julia Jorge Auad, Luis María Rojas, Gabriela Yauzá, Charly Ávila, Diana Belaústegui... entre otros.

sábado, 23 de octubre de 2010

Clínica de Poesía en Santiago del Estero en el marco de la Feria Provincial del Libro 2010.

Sábado 6 y Domingo 7 DE OCTUBRE - 14 a 18 hs.
Predio Feria Provincial del Libro -Parque Oeste.
Actividad libre y gratuita con inscripción previa.
CUPOS LIMITADOS.
Inscripciones:
Personalmente en Dirección General de Cultura, 25 de Mayo 155.
Por correo electrónico a: coordinacionculturasantiago@yahoo.com.ar (Especificar “Para Clínica de Poesía de Osvaldo Bossi”; y Nombre, Apellido, Edad, DNI, Oficio/profesión, Teléfono particular)

La Clínica de poesía consistirá, básicamente, en la lectura y análisis de textos aportados por los integrantes del taller. Esta lectura será formal, entendiendo la forma como una parte inseparable del contenido, e intentará orientar la búsqueda poética de cada uno de los participantes, de acuerdo a sus diferentes propuestas estéticas. Esto significa que no habrá una línea estética a seguir, sino que el taller se ocupará de abordar estas búsquedas con la mayor libertad de criterio posible. Como aporte teórico, se verán algunas características particulares de lo que Valery se detuvo en llamar “el lenguaje de la poesía”, un lenguaje específico con sus reglas particulares, en donde se podrán ver (entre otros) los siguientes temas: lenguaje prosaico, lenguaje lírico; el verso libre; imagen y metáfora en la poesía moderna; la voz poética, ritmo, el yo lírico (o el yo poético); objetivismo y subjetividades a la hora de escribir poesía, etc. Además se intentará dar un breve panorama de la poesía argentina contemporánea. Las clases se dividirán en dos jornadas, cada una de cuatro horas, con un breve intervalo. Los participantes deberán traer sus textos mecanografiados y fotocopiados, según la cantidad de integrantes que conformen el Taller.

Osvaldo Bossi nació en Ciudadela, provincia de Buenos Aires en 1963. Entre sus libros de poemas publicados se encuentran: Tres (1997), Fiel a una sombra (2001), El muchacho de los helados y otros poemas (2006), Ruego por el tornado (2006), Del Coyote al correcaminos (2007), Esto no puede seguir así (2010, ganador del Primer premio de poesía otorgado por la Secretaría de Cultura de Córdoba año 2009).Y la novela Adoro (2009). Forma parte de diversas antologías de poesía argentina y latinoamericana. Colabora como crítico en distintos medios especializados. Desde hace años, coordina talleres de escritura en el Centro Cultural Ricardo Rojas, y ha dictado Talleres y Clínicas de poesía en provincias como Córdoba, Salta, Jujuy y Bariloche.

A quién quieren garchar las minitas - Juan Manuel Aragón.

- Los más culiadores de todos son los choferes de colectivo, hijos de puta, que se levantan cada minita esos putos. - Eh, por qué putos.
- Bueno, no son putos, pero se levantan esas minitas del campo, florcitas hermosas o los ves llegar los viernes a la tarde a la terminal en El Manso, que viene embarrado hasta el techo, él, un negro gordo, grasoso, más feo que aplaudirse los huevos con dos ladrillos y al lado una maestrita divina, pero di-vi-na, ¡eh! Y ella lo charla al gordo como si fuera Brad Pitt, Alain Delón, no sé qué - dice Ariel. Atrás el río de la Independencia pasa mansito el sábado a la mañana. Montero sigue parado como un poste, a ver quién se atreve a pedirle un café.
-No, papito, los que son culiadores en serio son los que ponen la música en las radios - retruca Andrés, que alguna vez ha trabajado en el Liberal y no va a dejar que le ganen.
- ¿Los locutores?
- No, papito, los… ¿cómo se llaman los que ponen la música?
- Operadores - informa Daniel despreocupado.
- ¡Eso! Bueno, los operadores son los más cogedorcitos. Vos fijate que las minitas que hablan las radios: “hola, soy Rosana del barrio Industria y te hablaba para pedirte que pongas un tema de los Bonys y para mandarle un saludo a mi madrina” - dice poniendo la voz finita.
- ¿Y qué?
- Bueno, esa Rosana siempre se lo quiere garchar al ¿cómo se llama?, ¡al operador!, nunca quiere coger con el conductor.
- Pero, decime, ¿vos te ocupas de oir esos programas?
- Mi hija pone la radio toda la siesta, por eso los escucho - dice Andrés.
Y de repente todos se quedan callados, pensando en que su hija debe ser la que lo habla al operador para tumbárselo.
El Rana, que tiene experiencia en el rubro tiene otra teoría:
- Al que más lo quieren coger las pendejas es al bajo.
- ¿Al petiso?
- No, pelotudo, el bajo del conjunto, el que toca el bajo, que es un instrumento que tiene las cuerdas más gruesas para que…
- Sí, ya sabemos, pero como vos dices el bajo y te quedas callado, nosotros pensamos que eran los petisos.
- Te digo. Yo he ido a miles de bailes cuando me dedicaba a eso y siempre las minas lo miran al que toca el bajo, se lo quieren reculiar a ese. No sé por qué.
- ¿Será porque le ven el largo del palo de la guitarra?
- No sé, no te voy a decir. Pero al bajista siempre lo quería agarrar la mejor mina del baile, la más linda.
- ¿Y el cantante?, ¿no se lo quieren coger al cantante?
- Sí, pero no tanto como el del bajo.
-¿ Y por qué crees eso?
- Creo que.
- Que el bajista es el más cogedor.
- Este es tonto o qué.
- ¿No acabas de decir que el que toca el puto bajo es el que más culia?
- No, boludo, es al que más quieren levantar las minas, que es otra cosa.
- Ah, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
- El que menos coge es el periodista- indica Andrés, ya embalado.
- Vos sabrás, tienes experiencia en el rubro.
- No, chango. Oíme, es la profesión que atrae menos minas.
- ¿Por?
- Al principio, cuando recién entro al diario, creía que me las iba a levantar a todas con el verso de que laburaba ahí.
- ¿Y?
- Ni aca che. Vos le decías a la mina, “laburo en el diario”. La minita te preguntaba “¿en las máquinas?” No. “¿En la parte de administración?” Tampoco, yo escribo, hago crónicas, notas, reportajes. “Ah, ¿los conoces a los Bonys?” No, porque eso hacen los de espectáculos. La minita pensaba un momento y después hablaba de cualquier otra cosa. No daba para más el laburo. No les interesaba que vos les cuentes que le habías hecho un reportaje a Carlos Menem cuando era presidente…
- … bueno, vos también a quién le has hecho reportajes…
- No calienta, lo mismo era si le decías que habías estado tomando café en la oficina Oval con Bill Clinton, con Obama, Bush, con cualquiera.
- Mirá vos- dice alguno.
- Es como si no tuvieran qué preguntarte…
- O cómo sacarte el jugo - completa el Rana.
- Puede ser, puede ser - dice Andrés.
Y todos se quedan pensativos.
El reloj de los rotarios marca las 12 y 10 de la mañana. A lo lejos Paulino gambetea entre las mesas del Jockey pidiendo alguito, pero nadie le da nada. Lejos, pasando el salitral, en Mistol Caido, una chica le hace señas al Manso para que pare. “Voy a la ciudad”, dice y se instala al lado del gordo, en el pozo. Bala sigue sentado a la vera del kiosco, como hace cuatrocientos cincuenta años, amargado por la última derrota de River. Anuncian tormenta para la tarde, pero quién sabe.

Como si fuera cierto - Roxana Torres.

Yo sobrenatural surgiendo del vientre de vidas viejas...

Sobrenaturales las imágenes que se repiten sin alterar los censores
que tratan de desviar la humedad de nuestras pútridas conciencias,
sobrenaturales las partidas de tantos trenes sin otro rumbo
que el de nuestra historia y la de ellos que nos siguen,
las de todos los muertos y la de los ángeles que los cuidan,
la de Dios pariendo eternidad y la de Satanás ahogando quejas.

Yo te elegiría mil veces más sin razones y sin realidad
mientras el tiempo da cátedras de olvido
como si fueran legítimas tesis comprobadas
aunque no sirvan para nada más que para producir lágrimas de piedra.

Nadie es erudito de la vida ni sabio por condicion de nacimiento
y la certeza se durmió en los brazos de la oscuridad hace tiempo.

Biografía
Roxana Torres Neira nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires el 30 de Mayo de 1963. El poema que aquí publicamos se lo extrajo de la antologia poética "Castillo de sueños", cuya selección y prólogo estuvieron a cargo de Walter Faila, poeta santiagueño. La antología citada se editó en Santiago del Estero en 2005.

viernes, 15 de octubre de 2010

Breve reseña necesaria de la poesía de Mario Trejo, por Juan Santiago Avendaño Rímini.

Este sábado 16 de octubre nos visita en la Jeta literaria la poesía de Mario Trejo de la mano de Juan Santiago Avendaño Rimini - escritor santiagueño -, quien disertará entre otras cuestiones sobre la afinidad de dicho autor con el tango, la psicología, el periodismo y el cine. En paralelo se compartirá la lectura de algunos de los textos de Trejo, de modo tal de generar puente entre el mismo y los presentes e instaurar así la crítica y el debate. La cita, una vez más, tendrá como punto de encuentro la librería Dimensión (Salta y Plata) y comenzará a las 18:00 hs.

De puño y letra – *Mario Trejo.
Me doy por vencido.
La religión la mafia
la política y el fútbol
el ejército y la moda
mueven más gente que yo.
Son millones o pocos
pero totalmente decididos
al todo por el todo.
Yo sólo tengo que ver
con las pequeñas multitudes
de un cine de trasnoche
con la soledad de los jugadores
que ofician una partida de ajedrez
con la tibieza de algunas mujeres.
Leo
vuelvo a ver una vieja película
hago noche en Coltrane
y estiro el brazo y acaricio a mi bella
que fume y ahora me convida.

* Mario Trejo (Argentina; 13 de enero de 1926) es un poeta, dramaturgo y director de teatro, guionista de cine y periodista.

Ejemplo del perro educado y de la ishpa del perro alano - Abel Miranda

No ha mucho tiempo que un perro alano había ishpado copiosamente en unos canteros de una residencia distinguida, cuando la criada, menos instruida que un perro cabe decir, se disponía a sacar al perro educado para que el muy distinguido animal hiciera a sus anchas. Habiendo salido ya el valioso mastín percibió una fragancia rústica y telúrica que atrajo su atención. Dirigiendo su instruida nariz dejo que se posara sobre el tan silvestre aroma y fue entonces cuando sintió aquella virilidad atronadora, casi como la mima sensación que un obrero ilustrado siente al leer El Capital. Unas ansias de cometer desatino se apoderaron de su cabeza perruna, tal era el efecto de esa sabia savia férrica. Así el animal de pelo brilloso, diríase cabellos más que los de la pobre criada, dispusose a realizar una proeza que tuviera que ver con su sangre pura, a toda carrera cruzó la avenida y no bien llegando a la mitad fue ahí donde quedó. Bajo las primeras ruedas, diríamos molestaba, mas luego de varias ruedas ya emparejaba (la acera). La causa fue de que un funcionario, que se disponía a llegar a su casa luego de unas sesiones con su secretaria, se acomodara para soportar el envión que producía un eterno bache que allí había, cuando para su sorpresa no hubo sobresalto; coronó el distinguido funcionario con una frase: - las obras demoran pero llegan.

lunes, 11 de octubre de 2010

Bienvenida - Safo

Viniste. Hiciste bien. Yo te estaba aguardando.
Has prendido fuego a mi corazón, que se abrasa de deseo.

Biografia
Safo, poeta giega nacida en la isla de Lesbos, en el siglo VIII a.C.Fué llamada por Platón como "la décima musa", debido al renombre que gozaba en su patria.Su poesía es erótica y delicadamente carnal y constituye una de las expresiones sorprendentes de la Grecia preclásica.

La antigua - Lorena López.

No me salves del delirio desbocado
Ni me arrastres a tu pudor

No me invoques
como parte de la especie
Ni me cuelgues de la pared en un retrato.

Por favor, dormí sin recordarme mansamente.

Soy otra cosa, ajena
y vos no sueñes con tus dedos alcanzarme.
Odio hasta tus vísceras,
Más allá de los altares.

Dejame derrocharme en otros vasos, generosa
Con la misma furia que no sabes
Ni nombrar, desorbitado
Y te atormenta.
Y no has podido ni alumbrar con tus lenguas de fuego.

lunes, 4 de octubre de 2010

Canto a la poesía - Cristian Zani.

Devienes silenciosa
Seductora milenaria,
manatial de signos
extravagante aire de símbolos
Peculiar pureza lumínica.
intento probar
ese caudal milenario de sapiencia
Mojar la punta de mi lápiz
Ventura sensible
Acurrucando ideas
Escribo la comarca de mi deseo
Rusticas letras que no abarcan
Tu interminable voracidad
Que no interpretan
Con prodigiosa lucidez
Tu erotismo.
Nutriendo la memoria

Incesante afán
Pariendo esencia a la historia
Buscando que tantos testifiquen,
Cultiven, alimenten,
Intempestiva gloria desbocada
Cuantas veces me sorprendes
entre innumerables personas
donde te siento tumultuosa
esculpida
estirada
atrevida
como esa vez
que me enamore para siempre
de tus proezas
Derrocando la censura,
La ceguera de la razón
Asi te canto sencillamente
Poción inescrutable
Entre bocanadas y versos
Habitando desvelos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Humor y posmodernidad en el blog "nadamasniacanada", por Charly Ávila.

Este sábado 2 de octubre en la Jeta literaria nos visita Charly Ávila para presentarnos sus tres últimos textos y charlar con nosotros sobre las motivaciones y objetivos de su producción. La cita, una vez más, tendrá como punto de encuentro la librería Dimensión (Salta y Plata) y comenzará a las 18:00 hs.
Charly Ávila, licenciado en letras, nacido en Santiago del Estero, publica sus textos en el blog *"nadamasniacanada" desde comienzos del año 2009. En este ha cultivado un estilo que ha sabido ganar muchos seguidores desde el particular uso que hace de la sátira y la parodia como condimento esencial de su prosa. Alta y baja cultura, política, estética, identidad... constituyen algunos de los elementos y tópicos entre los cuales se produce recurrentemente un singular cruce en sus textos; y a partir de los que, bien podría decirse, se proyecta la micro y macrocultura de una provincia, y se lo hace desde nuevos enfoques y desde voces pocas veces antes exploradas en la escritura santiagueña.

martes, 21 de septiembre de 2010

Metódica - Mauricio Rey

La mirada de perfil,
frente al espejo,
sos quien sos:

Vos!
amada,
pensada,
vivida,
oscura, enigmática, hipersensual...
a vos entrego mi ser:
la piel,
la soledad,
los interrogantes;

¿Qué vendrá despues?
¿El ayer?
¿El presente que nos moviliza?
¿Qué?

Callas,
sonries frente a la ventana,
sostienes un rosario entre tus manos,
creemos en la trascendencia,
miramos:

Objetos cualesquiera en frente nuestro,
es el universo que anda suelto (me dices)

volvemos,
estamos, existimos,
jugo de la misma fruta,
hilo de la misma trama,
la misma piel:
El amor!!!
(Definitivamente).

sábado, 18 de septiembre de 2010

Sobre ruedas - Abel Miranda

Algunas sierras adelante se veían tapizadas de verde mar. A la vera los arroyuelos de agua clara. La mano sobre la cámara y la lente que toma por todos lados la vida verde, la vida en todas direcciones.
La primera foto, magnífica, aparece plagada de vida; la segunda refleja las altas sierras, las nubes rozando las crestas; la tercera, raramente refleja un rostro helado, pálido. Los ojos apenas pueden contemplar. Los frenos. Las ruedas. El chirrido. Los arroyos. Las nubes. Las cumbres. Lo verde. La vida que se va, que pasa.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Claves de humo - Abel Miranda

Claves de humo: concierto para hombre solo que espera (puede ejecutarse en modo mayor o menor según la soledad que se padezca)

He esperado y ahora me fumigo la angustia de la carne que te esperaba
atenta y deseante. Agua rústica, invierno y estrangulaciones,
abejas como dinamitas y el misterio de tu nombre.
En mis huesos huelo tus hierbas y tu sexo extremo.
Voy a consultar entre mañanas y atardeceres, con mi cuerpo diluido
entre semillas dispuestas, latiendo en la tierra
llamadas por no sé qué caricias antiguas, que me superan.

Desato mis animales, suelto mi venganza como un murciélago,
libero mis venenos como palabras oscuras.
Las fuerzas con las que pretendo atacarte, allí
caen heridas y se retuercen débiles y carcomidas,
entre espejos y verdades
y muros de distancias inaccesibles.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Poema no negociable - Abel Miranda

Está bien así, no quiero el auto ni la casa.
Sé que entraremos en la muerte vacíos.
Jugando me la paso en este tiempo deletéreo
que siento que me juzga con verdades duras,
con alientos y alimentos.
No acierto en el vivir. No acierto en lo que digo,
por eso no callo. Por eso marco un rumbo de pájaro muerto.

Se hamaca en mi sangre lo que no he sido,
llega entre ruidos el misterio en que intento y no puedo.

Está bien, soy y estoy débil. Me caigo en un agua espesa,
tomo prestado voces que no devuelvo,
mientras la historia total cae ante los estrépitos del universo.
Se desvanece y está bien que así pase.
No hay dolor porque no hay fin.
La posibilidad no termina.
Movido por una maquinaria que juega con mi diminuto destino,
me abandono hacia la distancia,
convido este pan que no me pertenece,
veo el final de los dioses y sonrío.
No se acaba la posibilidad. Me uno al todo.
Y termina mi sueño en un movimiento en el que no hay
interiores azules ni las esferas de los señores.

Recortes periodísticos - Mauricio Rey

Hay partes
hay escenas del pasado
flashes del presente
pero sobre todo hay tiempo
y palabras para usar
para que se desgasten
para que ciudades caigan
lluvias en tierra árida
soledad...
y un sol sobre mi cabeza
recordándome que él es un rey
ningún otro existe
lo demás es sombra
recuerdo
viento que pasa
contingencia
inconciencia
paciencia todo puede ser
momentos que nos recuerdan
estar vivos!
estar atentos!

viernes, 10 de septiembre de 2010

Poema sin memoria - Abel Miranda

Hoy no quiero cargar mis muertos,
los dejo a la vera del tiempo,
que se entiendan ellos con la eternidad.
Soy demasiado temporal para tanta empresa.

Hoy me entiendo yo con este silencio que es sólo mío.
No hay ni el ser ni la nada, eso es el terreno de los muertos.
Estoy más acá, junto a las cosas mías
Junto a esas cosas que en la lejanía me abandonan.

No quiero tenerte, ni retenerte. No habites el tiempo.
Quédate en este diálogo que me alimenta,
en este juego donde no hay última palabra.
No quiero que me tomes en serio.
Para que me acerque más a ti
he de mirarme hacia dentro.
Voy a llenar de voz tu pecho
para que entre el mar como un caballo de amor.

Hoy no quiero cargar mis muertos,
estoy atento al azar que mueve mis días
y a mis días preñados de ti y de azar.

Ensayo sobre la construcción - Mauricio Rey.

Sentado frente a la pared
la miro
y es un burdo papel en blanco
sin belleza
sin color.
Descascarada
no existe
no es mas que la separación de espacios
mutismo al que estamos acostumbrados
parte de la red
estructura donde funcionamos.

lunes, 23 de agosto de 2010

"Estas... que me dictó Ovidio", por Abel Miranda.


"Estas... que me dictó Ovidio": Palabras en torno al erotismo y al placer (no apto para parejas felices), por Abel Miranda.

La noción de erotismo en El arte de amar de Ovidio, Marqués de Sade, Elogio de la locura de Erasmo y La Venus de Iñas Pieles.

Este sábado 28 a las 18 horas en Librería Dimensión, Plata y Salta.

Próximos encuentros de la Jeta literaria (lugar y horario a determinar):
* Sábado 4 de septiembre: Alicia Chávez - Cruces entre literatura y periodismo. Truman Capote & otros.
* Sábado 18 de septiembre: Marcela Ruiz - Andrés Rivera, El profundo sur & otros títulos.

viernes, 20 de agosto de 2010

Toni Puig

TONI PUIG PICART EN SANTIAGO DEL ESTERO 

LUNES 23 DE AGOSTO 9 A 13 HS.

Sala 1er Piso JOCKEY CLUB




















Inscripcion previa enviar datos personales a seminariotonipuig@gmail.com (hasta las 22 hs del domingo 22/8) ; o personalmente el día lunes 23 a las 8:30 en Sala.

Toni Puig
En su extenso currículum figura su labor como asesor en comunicación del Ayuntamiento de Barcelona, España, esde 1976, donde se destaca su participación en la elaboración del Programa de Cultura del Primer Ministro de España, José Luis Rodríguez Zapatero. Fue uno de los fundadores de la versión original de la mítica, anarquista y hippie revista barcelonesa "Ajoblanco". Es profesor de marketing público en el Instituto de Dirección y Gestión Pública de ESADE y escribe sobre las organizaciones públicas, la ciudad y sus administraciones y asociaciones. Asimismo, es
autor de los libros "la comunicación municipal cómplice con los ciudadanos" y "Se acabó la diversión", entre otros.

Más información: www.tonipuig.com.ar


sábado, 31 de julio de 2010

Límite - María Luna Luján

Con mis pulmones llenos hasta el tope, comenzamos a dialogar.
Líneas temblorosas sin sentido que no terminan jamás
Y con un juego de seducción pongo fin a tus palabras,
Pero la razón te vence,
¿o acaso vos te cansas?
Estás “harto de pelear, de dejarte llevar por cosas sin sentido”.
Asumo mi parte,
Ahora te toca la tuya
que no puedes controlar.

Sentate,
Vení,
Podemos descansar.

viernes, 30 de julio de 2010

Espejitos de colores - Néstor Mendoza

“de la nada a la gloria me voy…”
(motor psico, redonditos de ricota)
Me duele la mandíbula. Los párpados se caen. Veo espejos por ahí, y pienso en eso que leí y dice de La Gran Llanura del Chiste. Un espejo, aprendí, es una superficie pulida en la que al incidir la luz, se refleja siguiendo las leyes de la reflexión. Mi mandíbula sigue sus propias leyes o las leyes de la ingesta química. La Gran Llanura del Chiste podría también ser El Gran Reino del Revés. Los espejos, si no estoy dado vuelta, tienen vidrio. El vidrio que se convierte en espejo es un gran simulacro, un chiste al revés; dado vuelta, digamos. Pero si la lógica no me falla también podría afirmar que:el vidrio no se come.
La nostalgia y el recuerdo son como una mandíbula que funciona todo el tiempo. Tremendo mecanismo el de masticar y masticar. Y entonces viajo, -¿Qué otra cosa es esto que hacemos hoy sino un gran viaje?- y mastico un recuerdo, y me veo a los doce años sentado en mi primer gran duda sobre un tronco y mirando el cielo del campo santiagueño: “Tragué la hostia pero no he sentido que fuera el cuerpo de…, ni de Dios, ni de Cristo, nada…” Entonces no sabía del método Cartesiano, tampoco y a pesar de los esfuerzos del Cura, el significado de la primera comunión. Pero iba por el camino de entender que el vidrio no se come y la hostia podía ser un Gran Cuento para calmar ansiedades o muchas otras cosas. Con el tiempo he aprendido a respetar a los que creen en la medicina de Dios, porque estimo que yo no lo soy y por lo tanto cada quien toma el remedio que más le conviene. Sin embargo Dios es algo que no sé, porque mi cabeza es muy diminuta y ese concepto es inabarcable. De todas maneras hablaba de espejos y vidrios y a pesar de mí, todavía ellos se comen y lo más tremendo: los siguen fabricando de colores.
Después del mundial y la cantidad de plasmas y lcd’s – nótese el parecido con lsd- vendidos y funcionando cual espejos o vidrios en esos apilamientos de ladrillos con cemento que llamamos casas; sospecho que algo no funciona. Vender "espejitos de colores" equivale a estafar. Los invasores trocaron a los nativos productos de gran valor por espejitos de colores. Es cierto que son lindos, pero a nadie le gusta que le digan que no son más que vidrio de color. Yo no sé como se vive en el auto engaño, a mí no me parece. Pero hay días que me pregunto: ¿Y de qué vale estar despierto? ¿No sería mejor participar de la mentira del todo está bien? ¡Ah, los paraísos artificiales!. Y si la maquinaria de recordar no me falla fue a la misma edad más o menos cuando me fasciné con un cuento, era aquel del Emperador que gustaba de estrenar trajes nuevos cada hora. Pero como en todas las cosas, el exceso produce aburrimiento y no había novedad que le sedujera. Hasta que alguien le hizo la propuesta del traje más fino jamás visto. Era tan delgado éste que, cuando iba a probárselo, nadie lo registraba pero era mejor creer que no se veía por ser extremadamente fino. Ya se sabe: Mejor no contrariar al Emperador y por tanto es mejor negocio seguir con el cuento. Todos sabemos que llegó el día del estreno y el Emperador paseaba por las calles en bolas y todos aplaudiendo el nuevo y fabuloso traje. Pero nunca falta un aguafiestas, en este caso un niño, que en medio del desfile gritó:-
¡Pero si no lleva nada puesto!
Suelen decir que los niños y los borrachos dicen la verdad. Yo no lo sé porque no estoy seguro que ese que aparece en el espejo sea yo. Si el de verdad está ahí adentro y el que está de este lado es el reflejo. A lo mejor sea un gran sueño. Un cuento mal contado que todos aplauden entre líneas blancas e interminables. Mejor pongo una canción de Invisible y me voy hablar con el limonero, que hay días no me miente.

domingo, 25 de julio de 2010

Crónica de un viaje - Mauricio Rey.

Viajar para mí, siempre es algo placentero, salvo situaciones que ameriten lo contrario. Ese sábado, habia llegado a la terminal de ómnibus en Santiago del Estero, esperé y llegó después de media hora el transporte que me llevaria a Forres, distante a 48 km de la capital.
De a poco se iba alejando de aquel paisaje urbano para tomar el camino por la ruta 34. Viaje tranquilo, en el que al costado se observan estaciones de servicio y hoteles alojamiento, en la misma y distinta proporción. De a intervalos el omnibus se detiene para que los pasajeros suban y bajen.
Llego a la ciudad de Forres, me encuentro con quien tenia pautado, me entrega un disco y un libro, charlamos poco porque ella debe irse a su casa a atender menesteres propios. Me despido, y como tengo tiempo suficiente escribo en la libreta que llevo conmigo. Enfrente mio está la estación de trenes, en sus vias hay una formación de un tren carguero, tengo cierta melancolía por aquello que alguna vez comunicó el centro del pais con el último pueblo argentino, pero que en éstos treinta o veinte años ha pasado a manos privadas que han lucrado y han dejado afuera a miles de ferroviarios; tal como cuenta la canción del cantautor cordobés Jairo. Mas allá de eso, tengo la esperanza de que esa formación vuelva a mover el pais.Ha llegado el omnibus que estaba esperando, toma rumbo a la ruta nuevamente, y la magia sigue intacta. Me duermo!!! despierto en La Banda, la vuelta está cada vez mas cerca. Otra vez el rio Dulce, la autopista que separa y une Santiago de la vecina La Banda. El rio y su majestuosidad, y el peligro de ser tragado por el. Tambien se divisa la estatua de El Cristo, de Roberto Delgado. La cancha de Union Santiago. Estoy en mi ciudad, estoy dejando impresiones, tomo nota del viaje.

lunes, 19 de julio de 2010

La basura - Diana Belaústegui

Se detuvo en mitad del camino, bajó el vidrio y escupió un montón de saliva sanguinolenta que aguantó lo más que pudo.
El sabor metálico era asqueroso, le producía arcadas.
A esa hora de la noche no pasaba gente, tuvo tiempo de salir, dar unos pasos para hacer correr nuevamente la sangre por las piernas y entró.
-¡Basura!- pensó mientras escupía de nuevo -¡¡Toda la basura que estorba se tira a la mierda!!
Mirando bien a su alrededor pensó que tal vez ese podría ser el lugar preciso.
Salió de la ruta hacia el monte tupido que se alzaba a escasos metros.
Abrió la puerta trasera y sacó "su bolsa de basura".
Una bolsa negra, grande, que sólo la cubría desde la cabeza hasta poco más de los hombros.
Cuando la tuvo entre los brazos, laxa y tibia, recién pudo ver su respiración leve y dificultosa, casi inaudible, casi perdida en la sórdida bruma de la muerte.
Ese frío gélido obraría maravillas en el cuerpo desnudo, y lo colocó a unos cinco metros dentro de los matorrales, sentándose junto a ella para conmoverse con la preciosa escena de un cuerpo que deviene en simple bolsa de órganos.
Quería ser el observador privilegiado, honrado con el espectáculo sublime de la muerte sentada en el pecho trémulo de la mujer, decidida a dar el bocado final.
La agonía duró exactamente cinco minutos.
Satisfecho se levantó y regresó con la típica sensación de saciedad.
Colmado y emocionado hasta las lágrimas había olvidado el golpe en la boca y la sangre que ahora nuevamente le corría por la lengua.
Se paró asqueado y vomitó. Cuando logró reponerse intentó incorporarse pero una nueva arcada lo dejó en cuatro patas, escupiendo a boca llena, dejando hilos rojos que le cruzaban por el mentón.
¿Qué tanto daño le pudo haber hecho el puño de esa basura muerta?
Escupía y vomitaba en medio de la nada, sin fuerzas en las piernas, con los brazos temblando incapaces de sostener su propio peso. Cayó al suelo quedando con la vista al cielo.
Por el rabillo del ojo la podía ver sentada a su lado, desnuda y con la bolsa negra aun en la cabeza, esperando ansiosa la emotiva escena.
La muerte, ni señora ni señor sino andrógina, se recogió la falda pantalón para sentarse en su pecho y dar el último bocado de la noche.

viernes, 16 de julio de 2010

Notas al margen de la rayuela

"Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrecita y la punta de un zapato”.
- Rayuela, Julio Cortázar -.
Por ejemplo aquí,
una hormiga
sobre mosaico blanco.
Bien o mal podrá decirse:
es un punto;
para el caso, es rojo o es negro;
patas varias;
toma envión
en apariencia hacia el sur,
porque siempre habrá
uno que otro norte;
y en principio tiene cuatro líneas que la cercan,
pero cierto es que son muchas más que cuatro.
Y no lo sabe.
Y por ejemplo aquí,
nosotros
horizontales
verticales
descalzos
traspapelados entre otros cuadrados y planos.
Podrá también entonces de uno decirse,
mal, bien o más o menos:
es un cuerpo,
flaco, chato, redondo
y/o etcétera para el caso;
ojos dos,
esta vez no están cerrados;
toma envión con la cabeza
dentro de sí y/o fuera de él
siempre
tarde o temprano
hacia el final de la rayuela;
y en principio,
todas
pero todas
son las líneas que lo cercan,
pero cierto es que son muchas menos que todo
lo que se quiera entender claro por todo.
Y no se sabe
si lo sabe.
Qué animal

de estos dos
será el más breve.
Cuál se desplazará
antes de.

De Verónica Pizzella.

jueves, 15 de julio de 2010

"Juana Bignozzi: Mujer de cierto orden y literatura en serio" por Verónica Pizzella.

Juana Bignozzi nació en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1937. Es autora de los libros de poemas "Los límites", "Tierra de nadie", "Mujer de cierto orden", "Regreso a la patria", "Interior con poeta", "Partida de las grandes líneas", "La ley tu ley" y "Quién hubiera sido pintada". Residió en España entre los años 1974 y 2004. Recibió el Segundo Premio Municipal de Poesía en el 2000 y el Premio Konex Diploma al Mérito en el rubro "Poesía: quinquenio 1999-2003".

..."Una poesía para impresionar
con grandes imposibles olvidos que no llegan
o esas frases de: tengo para poco
una poesía en realidad para ser un animal herido entre la gente
para irse a un rincón y tratar de no molestar.
Si digo esa poesía, ya no me interesa
es porque he empezado a sentir gusto por la vida en serio"...
("La literatura en serio", de "Mujer de cierto orden", 1967).
Suspendido y postergado para fecha a confirmarse en agosto.
Próximo encuentro de la Jeta literaria también a confirmar.

lunes, 12 de julio de 2010

Rezo del perjudicado - María Julia Jorge Auad

El encuentro del mito y la ofrenda
El Leviatán no resucita,
el Leviatán resurge en el pantano.
Se siente su cólera vibrante,
que es falsa.
Y el barro que se escurre por sus heridas,
profundas.

Al definirse su forma deforme.
El Leviatán abre la vista
y me encuentra de nuevo,
arrodillada rogándole
que me capture,
que me deje a salvo de mi poder,
bajo su poder,
para tiranizarme
y no sentir.

La transformación exigida
La toma, me toma.
La apertura del barro,
un sonido seductor que me envuelve.
Y la risa magnifica del Leviatán que potencia la libido.
Entonces, desaparece la necesidad
de escapar de mi piel
y este acecho al que me somete la toma, mi toma,
es un orgasmo peculiar.

La descendencia descendente
Transformada.
Ya no me ataca,
la obligación de los pies en la tierra,
ni el soplo del rey,
ni la peste que acompaña la nube negra de la rutina,
ni la cínica luz del día,
ni el asiento que otorga la decisión.

Solo soy, el pensamiento inadecuado
del cualquiera, a quien le soy imposible.
Y soy la belleza invisible,
donde los ojos de los tentados
encuentran lo esencial.

jueves, 17 de junio de 2010

Poemas de Maura de la Cruz



Nunca escribí
buenas poesias
como la Mistral
o la Storni.

Jamás me senti amada
no fui la novia de Joaquín
ni de Antonio,
de hecho jamás tuve uno
solo en sueños.

Nunca tuve un reconocimiento en el trabajo
no uso un titulo universitario
ni cuentas en el banco
mucho menos dolares
tampoco billeteras.

Yo que nunca entendí
arameo
mucho menos inglés
yo hablo apenas
te miro a los ojos
digo las palabras
que quieren huir de mi.

Yo que nunca tuve una empresa
si se cocinar y besar
no duermo en la siesta
no uso guantes en invierno
y lloro poco
para no gastar el rimel de mis pestañas.

Jamás tuve un diez en historia
no nací perfecta
tampoco soy poeta
yo simplemente
escribo
en cualquier espacio en blanco.

Jamás obtuve el premio Nobel
o la camiseta de Armando Maradona
tampoco fui pura
y santa,
rezaba un padrenuestro
y luego te odiaba.

Yo que no tengo casa
siempre tengo sonrisas
cumpleaños felices
amigos divertidos
lágrimas crudas silenciosas
carezco de lo que me molesta.

Nunca fui el centro de alguna vida
tampoco fui obrera,
pastora,
evangelizadora
simplemente soy como un lápiz de la mano de Dios.

Yo
que no
se como redactar
una poesia
ni una prosa
yo escribo
mis espacios
en blanco
para recordar
que las palabras
guardadas
me hacen daño.


Maura de la Cruz.



PUEDO SER
Yo puedo ser tu pena
tu error
o tu falencia
puedo ser vituperable
o la incógnita sobre tus tardes
puedo ser tu día,
tu noche
o tu cama
ser tu castigo
o la astilla sobre sábanas.

Yo puedo ser tu misterio,
tu escondite
o tu delirio
puedo ser la culpable de tus lágrimas
ser la que reza por tu amor en madrugadas
también puedo ser la que no deja
huellas en tu alma.

Yo puedo ser tu eximia
o tu esmeralda
puedo ser la que no calma tus ansias
ser la que no esperabas
la que llega y solo pasa.

Yo puedo ser en vos
un escondite de soledad
ser la tumba en tu propio funeral
Yo puedo ser en vos,
la que no cura los tiempos de dolor
pero la que te espera con desesperación.


Maura de la Cruz.

lunes, 14 de junio de 2010

Mi abuela global

Tiene un novio en Alaska, guarda yenes bajo la almohada, es trilingüe, lee relatos de viaje, es fan de las fotos satelitales, la adoran sus mundiales amigas del chat. Pero no hay fuerza que la saque de su habitación y hace tres horas que me tiene sentado aquí con la tibia y fragante mamadera a un metro de mí.

de Juan Alba

20 años no es nada

Te fuiste hace veinte años con un “voy a comprar cigarrillos ya vuelvo” y ahora estás ahí afuera, parado junto a mi ventana, empapado, ensangrentado, con una bombacha de mujer como sombrero, cenizas de amor sobre las pestañas, los ojos ahumados, y el hemisferio occidental de tu cara enrojecido. ¡Si te arrancara un solo cabello te desinflarías como un globo! Golpeas el vidrio con dos dedos y me sonríes como antes. No me resisto a ese paisaje. No puedo.

de Juan Alba

Material Encontrado




Estimados:

La madrugada no es buena hora para la escritura. Al menos, no para mí. Normalmente funciona por la mañana, singular momento en que mis dos neuronas en uso pueden algo procesar. Vivo equivocado. Tengo la costumbre de elegir los lugares y momentos menos indicados: una especie de premeditada y alevosa enfermedad de ir por el sentido contrario del cartel. Pero nada de premeditación, no lo hago ex-profeso, es un mal congénito (error de la junta de espermatozoides y óvulos, los de madre y padre). Siento vergüenza de ello y hago varias horas de terapia en el mes desde hace varios años para, de una vez por todas, finiquitar este mal. Algo, si me permiten, que había sabiamente intuido, o claramente comprendido Oliverio Girondo: “Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.” Entonces sucede que el acto creativo, que encarna el artista que hay en mí, me abandona, más bien nunca llega; y no queda más remedio que acudir a una de mis pasiones ocultas. Ahí hecho mano del Voyeur que en mí pensiona. Por pudorosa convención no les diré de estas enfermizas costumbres. Más que la que ilustra este caso. Quiero declarar entonces que me agrada buscar, mientras camino; deshechos, cosas inútiles. Especialmente si de papeles con letra se trata: postales tiradas, recortes de diario, prospectos de medicamentos etc. Pero sin duda la pasión pour excellence es dar con cartas tiradas, letras en tinta borroneada por acción de poéticas, y no tanto, lluvias. Sí, profunda vergüenza siento, pero no puedo más que confesar el orígen de esta carta encontrada una de estas tardes de desazón e hinchado de tranquilizantes varios. La plaza del Maestro fue el lugar donde hallé esta que aquí les comparto. Una pieza cuyo interés literario posiblemente no cruce el umbral de lo apenas aceptable; aunque no estoy seguro. Lo más probable es que esté, como siempre, rotunda y milimétricamente equivocado. Pero como no puedo dormir por la impresión que tuve al leerla deseo compartirla (tal vez una manera de des-paranoizarme.)

Estimado, amado, odiado, y todo aquello:

Soy, sí, soy una cobra estancada en veneno; un paréntesis, un charco en untuosas noches lamiendo eso que no ha sido ni será. Una luz entrando entre mis piernas, brillantina barata en una fiesta donde todos olvidaron su disfraz. Soy esa yarará con cabeza erguida al sol, arrastrada por caminos de sal quemadora. Mi vientre rozando toda esa superficie caliente que dibuja como panes en la boca: “soy puta, muy puta”. Y no quiero decirte lo que ya sabes: no como sushi, no conozco la nieve de Dublín, y no puedo más que nadar en estas costras de mediocridad. No he sabido ser hija, ni hermana, ni vecina; apenas esta mamba negra, pronta a meter la ponzoña donde todos huyen. Mi corazón quebrado ha sido intoxicado por tu manera de macho-merca en punta. Y ya no fui la misma. Nunca lo seré.

Te digo:

Búscate una vida

Algo más estable

Que esa vaca de escritura

Con olor a dizque:

“SOY EL MEJOR”

O gano y gano

Y hago que no me importa

No lobo

No bobo

No robo

Así no es.

Soy un acento insustancial. Humo de cigarro en el estómago del trópico. Una lengua a veces muerta que pronuncia rezos, y más se alegra al lamer tus secretos de patrón congestionado de líquidos sabrosos. Soy la gran tragadora que mejora su piel, despacio en el viaje cuando empieza. Y luego en crescendo y gritando se acopla en tu cuerpo. Y soy lejana y próxima. Un argumento ordinario derrapando, rasguñando todo: espalda, hombros, boca, cabellos. Soy un adjetivo chirle. Me golpeas y gozo. Me empujas y lloro. La noche es una sábana con svásticas dibujadas en el tendal de palomas que intuyo, una avenida con luces que se apagan en el suburbio de tus pensamientos. El guiño como santo y seña. “Soy puta, muy puta”. Pero no moqueo cuando estalla tu sangre hinchándose en ese lugar que adoro y quiero. Quiero que vuelva ese día y esa noche. Jadear con ganas en ese acto insólito de dejarme penetrar. “Penétrame y la locura será un gran juego con Dios ausente”. Veo conejos, aviones monoplazas, guerras que brotan en un chasquido de dedos. Hilos de sangre en mi nariz quebrada, con estrellas de cinco puntas.

Te pido:

Vete al paredón

Donde se fusilan los miedos

Las instrucciones

Las he dejado

En la puerta de la heladera

No esperes

No llores

No grites

No muerdas

Que así no es.

Soy la hora lisérgica, un cuento mal escrito. Una anotación al margen del margen. Los ojos entornados después de la posesión. Mike Tyson mordiendo una oreja en el centro de un escenario rodeado por millones de Ojos. Y aquí, en mis venas, en mi vagina, tengo las inscripciones de esa noche: La noche. Y vuelvo a colgarme de tu cuello y ando y nado en el sudor caliente, en la adivinación de esos puertos mugrientos y encantadores que no todos saben. Y te veo avanzar, ahí vienes: caballo pampeano- impostergable, avión kamikaze rumbo a destrozar mi proa. Yo, este barco. Yo la que espera, te espero, nuevamente. Anoto en la noche cafeínizada: A) desconfía de todos los objetos con saliente. Punzan. B) La escritura es el milagro que no le es dado a los crédulos. C) Confiar en las escrituras cuyo objeto es la renuncia a todo. Y escribes en mi espalda: “Soy puta, muy puta”. Me golpeas y no me quejo. Torquemada se hace en vos una proyección desde un túnel negro, muy negro. Japoneses desesperados, películas de derrotas diarias. Soy la pálida ecuación sin nombre, sin nadie que me escriba, la tortura que no se narra, no se amarra. La violada eterna, eso soy.

Te ruego:

No olvides

Que los pájaros

También se estresan

-visiones de psicomagia-

Ya ha sido

Mañana

Y pasado

No importa

No duele

No arde

Porque así no es.

Soy, sí, una cobra estancada en veneno; un paréntesis, un charco en untuosas noches lamiendo eso que no ha sido ni será. Soy un acento insustancial. Humo de cigarro en el estómago del trópico. Una lengua a veces muerta que pronuncia rezos. Soy la hora lisérgica, un cuento mal escrito. Una anotación al margen del margen. Soy la que después de 30 años te encuentra en una esquina. Vos y tu santa mujer. Soy la que escribe una carta. Esas astillas todavía están. Luego de 30 años, de aquella noche, donde el aire era una sierra eléctrica. Y yo, niña descalza, fui en tus manos una rama de árbol, violentado, y entre lágrimas me dolía y gozaba. La máquina perfecta del tiempo compone poesía imperfecta. Ruidos. Aserrín. Canciones. Anotaciones en el baño cuando todos duermen. Soy el veneno estancado en un paréntesis, una noche con charcos insustanciales. La penetrada por tu dulce violencia. Rezo y hora sin calma. Asma en el jardín de la intranquila y sedicente. Sediciosa con sed. Horda de recuerdos cuando te veo con tu santa mujer. Pero aquí estoy, simulando una vida, entre capullos de deseo y alambres de recuerdos.

Te exijo:

Devuélveme una porción

De vida

Un pedazo de mi carne

- en el estómago del viento duermen

Cartas que no escribí-

No seas niño

No seas criminal

No claves mis dedos

No me sigas más

-En estos sueños desparejos-

Porque así no es.

De Nestor Mendoza