Hace un tiempo decía: voy a leer un poco de Perlongher para no entender nada, y leía esa poesía y sentía como un torrente de palabras y letras cayendo sobre el cuerpo, casi aplastándolo, pero no. Como cuando uno abre la ducha y la pone bien fuerte, cosa que el agua que limpia, también duela (es un goce). ¿Pero cuánto tiempo se puede sostener esa lectura? Las más de las veces la lectura trata de enmarcarse en el sentido, en la búsqueda que tranquilice. En ese momento estamos en el placer de la lectura, bajo la ducha de palabras que caen sobre el cuerpo produciendo efectos más allá del sentido, pero de un modo lo suficientemente suave como para olvidarse y poder atender a ese sentido, buscar, investigar, conocer, imaginar al autor, amar al autor. Imaginar, inventarse y amar a un autor aun sabiendo que es eso y no sólo eso. Se trata de ese instante imposible entre una y otra lectura. Dice Barthes en “El placer del texto”: es ese centelleo el que seduce, o mejor: la puesta en escena de una aparición-desaparición. Leer es para mí, entregarme a esa práctica erótica en la que aparezco y desaparezco, y vuelvo a aparecer indefinidamente.
martes, 9 de noviembre de 2010
Entre una y otra lectura - Andrés Navarro
Ciclo de proyección de películas Jetón-Moviolero
Jueves 11 de noviembre: “Bukowski: Born into this”, documental sobre la vida y obra del escritor Charles Bukowski.
Género: Documental Biográfico
Duración: 130 min.
Sinopsis: John Dullaghan investigó y recopiló cintas por un período de siete años para desarrollar el documental “Bukowski Born Into This”. El material fue estrenado en 2003 pero obviamente no llegó a los cines locales porque cuando se agotan las películas con Will Smith todavía hay una lista de bosta lacónica argentina que clama su cuota pantalla.
El documental empieza con un Bukowski entonado frente a un micrófono abierto durante una de sus tantas lecturas. De fondo suena una música clásica compuesta por Jim Stemple de acuerdo a los gustos musicales del propio Bukowski.
Hay mucho de bueno y positivo en este documental. Dullaghan se propuso retratar a Bukowski sin usar una voz en off y en su lugar lo hizo a través de relatos de conocidos, amigos, personalidades y a través de sus propios poemas y cuentos.
Jueves 25 de noviembre: Ocio, basada en la novela homónima de Fabián Casas. (Argentina/2010).
Sinopsis: No abundan las palabras en la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Fabián Casas. No es que se noten sus ausencias, algo que quizás sorprenda a quienes hayan leído la obra original, pero no a quienes se acerquen con ojos (y oídos) vírgenes a la película. Y es que el mejor ocio es una actividad solitaria. Tan solitaria como la vida que lleva Andrés, con una banda de sonido constante que intenta llenar el vacío de sus días y sus noches. Vive con su hermano y su padre, pero sólo el azar parece hacer que los tres coincidan en el comedor de la casa. Que Ocio tiene espíritu rockero, es evidente (los riffs de guitarra que conforman el leit motiv, los innumerables cameos de estrellas de rock vernáculas, lo confirman), pero también vive más allá de esas referencias. El cine argentino reciente nunca alcanzó a describir un espíritu barrial, o a hablar de la adolescencia y la soledad como lo hace esta ópera prima (sólo por parte de uno de sus dos directores). Y que se anima, con numerosos desafíos (adaptar un libro tan personal, reunir actores no profesionales junto a otros de trayectoria, filmar lugares reconocidos como si fuera la primera vez), a hacerlo todo de forma tan aplastante. Y es que como susurraba Damon Albarn en Leisure (sí, Ocio, la ópera prima de Blur): no hay otra manera.
Jueves 2 de diciembre: El beso de la mujer araña (1985), basada en la novela homónima del escritor argentino Manuel Puig.
Sinopsis: Latinoamérica, un activista político, Valentín (Raúl Julia, aún sometido a tortura acusado de revolucionario, y un homosexual, Molina (William Hurt), encerrado por seducir a un menor, están en la cárcel compartiendo la misma celda. Sus innumerables días juntos hace que sus vidas vayan cambiando, al tiempo que buscan refugio en los argumentos de películas que han visto cuando ambos eran libres.
La corrupción - Juan A. Schamun
Escolta de las almas sin moral
Enérgico antojadizo liberal
Compaginación de mentiras sin igual
Vomitivo estigma del sin honor
Espectro fatal del sincero
Fenómeno masivo horrendo
Enfermizo y putrefacto es tu hedor
Lesionador del espíritu bondadoso
Gusano de codicia bien goloso
Amarrete de autenticidades y grandeza
Accionista principal de la pobreza
Antítesis del honesto
Destructor del humilde
Conspirador sobrehumano
Al bien común has exonerado
Soledad - Juan A. Schamun
Mentora de mis ideas raras
Artífice de mi sofocante desolación
¿Por qué algunos te tienen devoción?
Paraguas de mis noches sin lluvia
Amargura de una tarde soleada
Fuente de una melancólica madrugada
Taller de meditación medio abarrotada
Caminata de vueltas sin sentido
Pasaje lento del tiempo hacia un abismo
Cemento seco de hombros
Qué ¡fuera soledad! gritan
Y no los oigo
Detrimento de mi amigabilidad
Desmedro de mi solidaridad
Imperfecto de mi sociabilidad
Vicio a la felicidad
Cuna de la sabiduría
Fin de un social día
¿Qué te traes a escondidas?
¡Sólo la sombra me propicias!.
Amargura del no compartir
Sólo silencio puedes impartir
Custodia de los condenados si fin
Caos eterno y abandono como festín
Silencios que aturden
Que solo Pasos en círculos los componen
Lágrimas de una velada fracasada
Imagen del abandono inmaculada
viernes, 5 de noviembre de 2010
Caminando por la calle de los espejos - Mauricio Rey
y sus interpretaciones
la realidad
y sus representaciones
las luces de los dias
las oscuridades del alma
los pasillos de la mentira
lo que ya fué y vuelve ahora
en este momento
todo está en su lugar:
La casa, la calle del barrio,
la plaza, el dormitorio,
los pensamientos de cada cuel.
Luego vendrá el desorden
y no dirás nada
porque lo asumes como parte de la historia
y de tu existencia
verás un imperio caer
una generación extinta y otra que ya nace
verás tus arrugas
preguntarás qué has hecho
qué has dejado en éste rincón del mundo
examinarás el por qué
vale la pena trascender
o deshacerse en la multitud
y dejarlo todo en pos del bien común.
Dirás un discurso(y nadie lo escuchará)
vas a charlar con tus amigos y extraños
harás lo que deba ser
y no escribirás mas poesía!!!
jueves, 4 de noviembre de 2010
Fragmentos I - Abel Miranda
Canción en Mi menor - Abel Miranda
la hora cero, monstruo del abismo,
dioses de cera, olimpo de certezas
que anidan la nebulosa cruel;
engaño del mundo,
la hora cero, mágico espectro,
tuyo, mío, de todos.
Juego de la muerte,
garra clavada en lo que no hemos sido,
perpetuidad del desamor,
del reloj sobre la vida,
del olor a dinero, a sangre,
a tiempo.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Alberto, de Flores - Juan Manuel Aragón
-¡Changos!, ¡changos!, avisemén cuando llegue a la Alsina.
Claro, primero hubo que explicarle al porteño de esos nacidos y criados a tres cuadras del puerto, que antes había algunos que se tiraban al río en el puente Negro y que nadaban hasta la bajada de la Alsina. Parece que le gustó el cuento y dijo que nos iba a contar uno que demostraba cómo eran de exitistas los porteños y los argentinos, que un día creemos que alguien es Dios y al siguiente lo tenemos como el peor de los demonios.
El porteño comenzó a contar de un tipo que se conecta con Gerardo Sofovich por medio de un amigo que tenía un conocido que laburaba en la tele. La cuestión es que al ruso le interesa la propuesta, habla con amigos que tenía en el estadio de River y lo alquilan un día martes, que no pasaba nada en el club. El tipo, “pongamos que se llamaba Alberto”, dice el porteño, era uno que se cogía cien minas en un solo día, se las recontra mil garchaba a todas y para demostrarlo les acababa en la cara una por una. La cuestión era romperles el orto a los brasileños, que tenían el récord mundial: un negro con una pija descomunal que se había recontra mil fifado a veintiséis garotas en un solo día. Bueno, este tipo terminaba con cien minas –“escuchame bien”, contaba el porteño con esa tonada que tan bien conocemos “cien minas en menos de 24 horas, escuchame”-, una barbaridad. Todavía daba changüín, porque comenzaba a las 8 de la mañana y terminaba a la medianoche. Ya había hecho la prueba varias veces, pero ahora quería que se lo certifiquen para el libro de los récords Guinness, qué tanto. Alberto acordó recibir un quince por ciento de la recaudación, el resto iba una parte para pagar el alquiler, los impuestos municipales, la luz y un treinta por ciento para Sofovich.
El porteño lo contaba con esa gracia que tienen ellos para pronunciar bien parejitas las palabras. Para peor este creo que era locutor o algo así, un tipo de la noche que se las sabía todas, así que era una delicia oírlo contar el cuento.
A las ocho y cuarto de la mañana el ruso Sofovich estaba que ardía, el tipo llevaba culiando una sola mina, eso que le habían llevado verdaderas conejitas, mujeres infernales, divinas, un camión. El ruso se había armado un cásting de la mierda para ponerle en la catrera las mejores mujeres de Buenos Aires, casi todas gatos, obvio, pero quién se iba a fijar en esas macanas. A esa hora de la mañana el corresponsal de Play Boy, escribió “Un fiasco”, el de Penthouse bostezaba, y había quince o veinte curiosos, la mayoría de clubes swinger de intercambio de parejas, que discutían sobre las mejores poses para hacer que goce una mina con un dogo argentino o con un pitt bull bien dotado, la cosa es que hablaban de cuaquier cosa, menos del flaco que estaba meta culiar ahí, a cuarenta metros de ellos.
A Alberto le habían ubicado una cama matrimonial en el centro de la cancha. Las chicas iban pasando de una en fondo, todas distintas. A Sofovich le cambió el humor al ver que entre la primera minita y la quinta había pasado solamente una hora. El tipo aceleraba, cada vez bombeba más rápido. Era como una locomotora, que al principio va despacio y cualquiera la alcanza, pero cada vez agarraba más velocidad. Hasta el mediodía el escribano llevaba anotadas 35 minas que se había garchado Alberto. El Ruso se frotaba las manos, estaba haciendo un negocio redondo.
No era pintudo el flaco, que se presentó como “Alberto, de Flores” y que no quiso dar su apellido. De lejos se podía ver que ni siquiera estaba bien armado, no tenía una pija de medio metro de largo o más, como el brasileño que tenía el récord, sino una más bien estándar, los periodistas le calculaban entre 18 y 20 centímetros. Eso sí, era un fierro candente y bien duro, durísimo, un acero de Toledo, hija de puta, no se le ablandaba ni por puta, era una madera. Terminaba con una mina, se lavaba así nomás en una palangana que le habían puesto, llamaba a la siguiente y la chota seguía erguida y como pidiendo más. A todas se las morfaba en la misma pose: él arriba y ellas abajo. Cuando estaban por terminar, unos segundos antes, él le avisaba, ella se incorporaba en la cama, él se le arrodillaba adelante y le tiraba toda la leche en la cara. De tanto en tanto pedía que le alcancen un vaso de agua, un café, un sánguche de miga, algo para picar, lo comía a las apuradas y a seguir dándole al asunto. Cada hora subía un cardiólogo a controlarlo al flaco. El tordo le medía el pulso, le tomaba la presión y volvía caminando despacio a la orilla de la cancha mientras juntaba el índice con el pulgar, haciendo señas de que estaba todo perfecto. Sofovich había puesto como condición para el show que se hiciera un chequeo general antes de la prueba y Alberto había accedido. Los análisis, el electro, las radiografías y hasta una tomografía computada le hicieron, todo le dio bien, ni una gota de colesterol tenía, una pinturita el flaco
A la una de la tarde, con las tribunas hasta la mitad, cada vez que terminaba con una mina, lo aplaudían. Todo muy correcto el espectáculo, nada del otro mundo. Pero, como suele suceder en estos casos, al parecer se fue corriendo la bola, el boca a boca que le dicen y a las 4 de la tarde hubo que habilitar más boleterías para los fanáticos que se comenzaban a agolpar para entrar al estadio.
A esta altura el porteño ya acaparaba la atención de todos. Se había hecho un silencio de la mierda en el bar, las mesas vecinas estaban calladas también, los demás parroquianos también estaban atentos a la historia del amigo. Y el porteño seguía contando que al principio una sola radio transmitía lo que pasaba en los informativos usando eufemismos como “Alberto el hombre del amor”, “el argentino más aguantador”, pelotudeces por el estilo. Pero a las 4 de la tarde, con sesenta y cinco minas recontra bien recogidas, el estadio ya era un hervidero. Desde las tribunas bajaba un clamor
-¡Flacooo!, ¡flacó!, ¡flacó!
O si no:
-¡Albeeerto!, ¡Albeeerto!, ¡Albeeerto!
A las 6 de la tarde la cancha ya estaba hasta el culo de gente. Cada vez que el flaco se cogía otra más, se alzaba el grito triunfal de la patria:
-¡Ar-gen-tina!, ¡Ar-gen-tina!, ¡Ar-gen-tina!
Un quilombo de la mierda. A las 8 de la noche Telefé le compró a Gerardo los derechos exclusivos de la transmisión. Los barra brava de Boca, River, Independiente, Racing se hermanaban en la tribuna, juntos, como en un partido de la Selección Nacional. Durante la tarde hubo varios pasajes en los que todos abrazados cantaron el Himno Nacional, un momento mágico, como los que ocurren pocas veces en la Argentina.
-¡Viejo, le estamos recontra rompiendo el orto a los brasileños hijos de puta!- se alegraba la mayoría.
Hubo un momento de hilaridad cuando, en un instante en que se hizo un inexplicable silencio y Alberto terminaba de culiarse a una morocha hermosísima, que alguien gritó:
-Pelé, la tenés bien adentro.
Se agitaban banderas argentinas. Una jornada de fiesta. A las 10 de la noche Alberto se estancó un poco. Le habían llevado una morocha muy, pero muy fuerte, una mina que rompía las baldosas, un culo tremendo, unas tetas como para ganar el campeonato mundial de las tetonas, fuertísima la morocha, unas piernas larguísimas tenía, algunos recordaban haberla visto en un desfile de Giordano, con eso te digo todo. Y el tipo estaba ahí, meta darle desde hacía 20 minutos bombeando, no terminaba nunca, demoraba en acabar. Desde las tribunas bajaron algunos tímidos chiflidos que fueron acallados por la mayoría. De repente Alberto hizo la seña, la minita se arrodilló en la cama y él volvió a eyacular, con el primer chisguete le dio en el ojo y la gente se comenzó a reír.
A las once de la noche, con 93 minas bien culiadas, las tribunas eran una fiesta. La gente se abrazaba, todos gritaban, se agitaban banderas argentinas, renacía el espíritu patrio cada vez que el Flaco Alberto se tumbaba otra minita. Si conseguía la hazaña el presidente prometió que lo recibiría al otro día en la Casa Rosada con todos los ministros, algunos diputados preparaban homenajes, sexólogos freudianos y lacanianos se unían para estudiar el fenómeno y prometían citarse los unos a los otros en las próximas ponencias que presentaran en sus congresos. Se vivía un clima de unión fantástico, como cuando ganamos el Mundial 78 o el del 86 en Méjico.
Mientras, la tribuna era una fiesta, arreciaban los cánticos contra los brasileños:
-El que no salta es un brasuca.
O una canción con una música muy pegadiza que comenzaba diciendo:
-Peléee la tenés bien puesta en el recontra ortoooo// sacátela si podés, negro de mierda. Ahora cada vez que el flaco terminaba de coger una mina, espontáneamente brotaba el
-¡Ar-gen-tina!, ¡Ar-gen-tina!- de todos los pechos, en un grito unánime, orgulloso, plenamente nacionalista y fervoroso.
A las 11 y media de la noche, con la mina 96 recontra mil garchada, hubo una suelta de globos, la gente encendía bengalas de colores, el acontecimiento se transmitía en vivo y en directo a todo el país. Además había corresponsales de la BBC de Londres, El País y El Mundo de Madrid, el New York Times y otros de todo el mundo, más todos los diarios locales y algunos de las provincias. La Argentina era una fiesta. De Tucumán llegaban noticias de manifestaciones de apoyo en la plaza Independencia mientras el gobernador mandaba un telegrama de felicitación, la avenida San Martín de Mendoza era un hervidero de gente porque la municipalidad había instalado pantallas gigantes, lo mismo pasaba en la peatonal de Córdoba, en la plaza 9 de Julio de Salta, en Neuquén, San Luis, el país entero festejaba en las calles, plazas, veredas, los balcones estaban embanderados como si fuera el 9 de julio, el 25 de mayo.
Y de repente, cuando iba por la mina 98 y los relojes marcaban 11 y 52, a ocho minutos de la hazaña, el tipo saca el choto de la concha de una rubita más hermosa que la mierda, ella quiere incorporarse, ponerse de rodillas para recibir la leche y el flaco se cae a la mierda redondo, desmayado el hijo de mil puta. Había perdido el conocimiento ahí, cuando le faltaban apenas dos minitas para terminar la hazaña de su vida.
En ese momento hubo medio minuto de estupor. Las banderas se bajaron incrédulas, los locutores se callaron, en Tartagal la gente se quedó petrificada frente al televisor, a nadie le parecía cierto lo que acaba de suceder. Una desgracia. En Trelew, una ruidosa caravana que festejaba por las calles, se paró en seco. En Clorinda la multitud no salía del estupor. En Loreto, de repente hubo un silencio espectral, como si le hubieran descubierto la mano al Diego. Imaginate que le sacaban la roja, lo echaban a la mierda después de hacer el gol con la mano a los ingleses. Bueno, algo así pasó en toda la Argentina.
Fueron los porteños que estaban en el estadio, los primeros en advertir que lo que había pasado. Y 35 segundos después de que el tipo se quedara desmayado sin llegar a las cien minas cogidas, empezaron a gritar
-¡Puto!, ¡puto!, ¡pu-to!
-¿Ven? -dijo el porteño- así somos los de Buenos Aires.
Pero uno que estaba en el bar le respondió:
-No amigo, así somos los argentinos.
Mientras, Jushi se lamentaba
-Pobre tipo, llegar a las 98 minas y no batir el récord, eso sí que es una puta yeta, ¿no?
-No –respondió otro- eso no es yeta, así somos los argentinos, siempre que estamos por llegar a último momento se nos manca el pura sangre. Hay que reconocerlo, somos todos putos, unos putazos de mierda.
Y no hubo nadie el bar que le llevara la contra.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Conclusión - Walter Neirot
No ha quedado nada en lo que escondías.
Apenas tu rostro que nunca ha sido bello,
tu mano que no escarbó la tierra.
Tristemente te acorralo contra el vacío
con el desquicio torpe del que muerde la belleza.
Te dejo en la calle con tus pasos sin ecos,
me voy sin saber si siquiera viniste;
mis pies absorben la noche perdida,
mi lengua da saltos y se pierde en el aire.
Ya no estás.
Poco duró mi poema.
Tiemblan mis dedos y los libros.
Y la guitarra, y el silencio,
y la luz sin encenderse,
no son tus brazos,
apenas la música,
apenas el otro,
apenas la tranquilidad
incontenible del gozo...
Cuadros de octubre - Néstor Mendoza
Como primer reflejo diría que están pasando cosas. Cosas que necesitan pensarse largamente o, por lo menos, no cerrarlas apresuradamente. Digo todo ésto porque después de leer varias argumentaciones advierto que son muchos los sucesos que ocurren y merecen un procesamiento que, por ahora, no estoy en condiciones. Ayer me preguntó en la calle un amigo qué opinaba de la muerte de Kirchner. Le contesté que no sabía bien porque las urgencias que necesitaban resolución práctica estos días, donde estuve implicado en el Censo, me impidieron masticarlo como se merece. Acto seguido pensé en la muerte de Ferreyra, el chico de 22 años asesinado por la patota sindical de los Ferroviarios. Un hoyo de 700 metros de profundidad con 33 en la incertidumbre. El recuento de Toyotas Hilux en el centro hoy por la mañana… Y tantas otras cosas… La lección es que la sobrecarga de información nos proporciona un vértigo que nos arruina el buen pensar. Entonces tengo cuadros, como en un videoclip de rock.
-“No sé pero ese día necesite abrazarte”. Yo le dije que mi compañera me había contado y que cuando terminara este quilombo del censo hablaríamos.
En su casa lloró la mamá, el padre, el perro, las plantas. Todos. Con mi compañera nos acordamos siempre de el cuando vemos una foto de Evita, una remera, todo eso que evoca ese gran enigma que llaman Peronismo. Lo cierto es que yo me enteré por un llamado al celular del chofer que nos llevó a Salavina. Al principio pensé que era una broma, pero pudimos confirmarlo por la radio . Ese día no pude parar porque tuvimos que estar hasta la medianoche solucionando problemas.
No soy Peronista. Pero siento un gran respeto por aquellos que sintieron que la única vez que fueron tenidos en cuenta fue con Evita o Perón. Y ahora con Kirchner o Cristina. Hablo de esas gentes sencillas, como mi abuelo que sólo reconocía dos amores: El peludo y Boca. Era radical porque sentía que Irigoyen lo había tenido en cuenta. Lo mismo pasó después con las generaciones que recibieron beneficios sociales de mano del Peronismo. Murió “el pingüino” y todavía no pude abrazar a mi amigo. Igual me siento bien porque pienso que le dejé los escritos de Cooke. Y no hay nadie mejor que el para tenerlo. De los “gordos” con su patota… Bueno, ya ajustaremos cuentas. Mientras tanto, observo la fotocopia de un cuento de Carver: “Llámame si me necesitas”.
Y aquí estoy tecleando, sin saber bien por qué. . . Y mañana van a dar la sentencia del Juicio que va a hacer historia en Santiago del Estero: Después de 34 largos años quizás Cecilio Kamenetzky sonría como en la foto que se hizo masiva. Pienso también en Adela su hermana, en doña Elena, la madre. . . Pienso que Julio Carreras debe estar ansioso ahora mismo. Giribaldi, Mario Alejandro, va a estar cantando las canciones de Víctor Jara y César Isella de nuevo. Puedo ver ahora mismo también la gente afuera del Juzgado: Los obreros de Las Madres con sus cascos amarillos, los militantes de derechos humanos, los del Mocase, los de la universidad. . . Todos.
Y van a estar escondidos, como las ratas; porque no creo que se animen a escuchar la sentencia: Ellos, los asesinos y torturadores. Ojalá sea un claro día de justicia.
Cicatriz - Ana Giribaldi
Con tu pulso de electrocardiogramay tu pico
de costura de cicatriz
me arrincono
en tu casa
de silencios de heladeras
y relojes colgados
(como cuadros)
que no andan
que desvarían
en su básico tic tac
que ahora es tic-tac-toc
TOC-TOC-TOC (al infinito)
Mi tristeza,
esa niña malcriada,
me roe
me repta
me babea...
¿Será
-me digo-
que no ser feliz
es también una elección?
Y meriendo
esta insulsa rutina
con aguijones en la cabeza,
en el corazón...
Los mareos que acostumbro,
la parada del ómnibus
y la espera de siempre,
interminable,
como ciertos viajes...
Como esta puta vida misma.
sábado, 30 de octubre de 2010
Los mocos y las formas de extraerlos - Juan Manuel Aragón
Para comenzar se debe poner la mente en blanco, mirar hacia arriba y fijar la vista en algún objeto lejano, una nube pasajera, un eucalipto que sobresale de la casa del vecino, un perro que en la otra cuadra se las rebusca mordiendo un hueso viejo, cualquier cosa que aleje del mundanal ruido y ponga a quien comenzará esta ardua tarea en posesión de su yo más íntimo.
Si el moco negara -o negase- a salir, ya sea porque quedó enredado entre los pelitos de la nariz o por una natural predisposión que tienen a permanecer a la sombra, aplique el dedo índice contra las paredes, tratando de ubicarlo como dicen que hacían algunas parteras con nuestras madres cuando uno de nosotros no nos queríamos acomodar para salir: usted deberá aplastarlo aplanándolo, cosa de hacerle ver quién manda. Pero si tiene la suerte de que de una el moco se deja prender con dos dedos, aunque fuere con los últimos pedazos de las uñitas, entonces todo será pan comido, en este caso se debe tirar de él, para luego proceder a su -digamos- inhumación. De otra forma, se intentará primero con el índice y si también se niega a emerger a la superficie, se lo atacará con el meñique, último recurso antes de recurrir a arbitrios más expeditivos como sonarse la nariz.
Los mocos se clasifican en tres grandes grupos: blandos y pegajosos, son los butaqueros, duros o rebeldes y eclécticos, también llamados ni muy muy ni tan tan. El blando es más fácil de extraer, pero tiene la desventaja de que después no hay cómo tinquiarlo porque se adhiere ora a un dedo, ora a otro y por más que uno se esfuerza, no se quiere ir: es el que finalmente queda pegado debajo de la silla o la butaca y de allí su nombre. En cierto sentido el rebelde es como más amigable, una vez que se lo toma correctamente de una arista sobresaliente y se completa la operación con éxito, brinda una satisfacción más honda. El ecléctico es duro por una parte, pero gomoso por la otra y es un traidor, porque se aprovecha de la primera condición para dejarse agarrar con tranquilidad, pero luego se prende con todas sus fuerzas para no salir.
Seguramente este escrito ha de tener infinidad de críticas, pero los lectores sabrán comprender que hay poca bibliografía sobre el tema, por lo que quienes se aventuran a tratarlo debemos navegar por aguas desconocidas.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Mesa-panel "Apuntes y otras yerbas sobre nuevos escritores".
Mesa-panel "Apuntes y otras yerbas sobre nuevos escritores" a cargo de la Jeta literaria en el marco de la Feria Provincial del Libro 2010. Lugar: Centro Cultural Ricardo Rojas (Libertad y Pringles, frente al Parque Oeste). Sala 2 - Selva Yolanda Ramos.
Bingo literario en la Feria Provincial del Libro 2010.
Bingo literario en el marco de la Feria Provincial del Libro 2010.Viernes 5 de noviembre a partir de las 21:00 hs.
Destinatado a: Público en General
sábado, 23 de octubre de 2010
Clínica de Poesía en Santiago del Estero en el marco de la Feria Provincial del Libro 2010.
Sábado 6 y Domingo 7 DE OCTUBRE - 14 a 18 hs. Predio Feria Provincial del Libro -Parque Oeste.
Actividad libre y gratuita con inscripción previa.
La Clínica de poesía consistirá, básicamente, en la lectura y análisis de textos aportados por los integrantes del taller. Esta lectura será formal, entendiendo la forma como una parte inseparable del contenido, e intentará orientar la búsqueda poética de cada uno de los participantes, de acuerdo a sus diferentes propuestas estéticas. Esto significa que no habrá una línea estética a seguir, sino que el taller se ocupará de abordar estas búsquedas con la mayor libertad de criterio posible. Como aporte teórico, se verán algunas características particulares de lo que Valery se detuvo en llamar “el lenguaje de la poesía”, un lenguaje específico con sus reglas particulares, en donde se podrán ver (entre otros) los siguientes temas: lenguaje prosaico, lenguaje lírico; el verso libre; imagen y metáfora en la poesía moderna; la voz poética, ritmo, el yo lírico (o el yo poético); objetivismo y subjetividades a la hora de escribir poesía, etc. Además se intentará dar un breve panorama de la poesía argentina contemporánea. Las clases se dividirán en dos jornadas, cada una de cuatro horas, con un breve intervalo. Los participantes deberán traer sus textos mecanografiados y fotocopiados, según la cantidad de integrantes que conformen el Taller.
Osvaldo Bossi nació en Ciudadela, provincia de Buenos Aires en 1963. Entre sus libros de poemas publicados se encuentran: Tres (1997), Fiel a una sombra (2001), El muchacho de los helados y otros poemas (2006), Ruego por el tornado (2006), Del Coyote al correcaminos (2007), Esto no puede seguir así (2010, ganador del Primer premio de poesía otorgado por la Secretaría de Cultura de Córdoba año 2009).Y la novela Adoro (2009). Forma parte de diversas antologías de poesía argentina y latinoamericana. Colabora como crítico en distintos medios especializados. Desde hace años, coordina talleres de escritura en el Centro Cultural Ricardo Rojas, y ha dictado Talleres y Clínicas de poesía en provincias como Córdoba, Salta, Jujuy y Bariloche.
A quién quieren garchar las minitas - Juan Manuel Aragón.
- Los más culiadores de todos son los choferes de colectivo, hijos de puta, que se levantan cada minita esos putos. - Eh, por qué putos.- Bueno, no son putos, pero se levantan esas minitas del campo, florcitas hermosas o los ves llegar los viernes a la tarde a la terminal en El Manso, que viene embarrado hasta el techo, él, un negro gordo, grasoso, más feo que aplaudirse los huevos con dos ladrillos y al lado una maestrita divina, pero di-vi-na, ¡eh! Y ella lo charla al gordo como si fuera Brad Pitt, Alain Delón, no sé qué - dice Ariel. Atrás el río de la Independencia pasa mansito el sábado a la mañana. Montero sigue parado como un poste, a ver quién se atreve a pedirle un café.
-No, papito, los que son culiadores en serio son los que ponen la música en las radios - retruca Andrés, que alguna vez ha trabajado en el Liberal y no va a dejar que le ganen.
- ¿Los locutores?
- No, papito, los… ¿cómo se llaman los que ponen la música?
- Operadores - informa Daniel despreocupado.
- ¡Eso! Bueno, los operadores son los más cogedorcitos. Vos fijate que las minitas que hablan las radios: “hola, soy Rosana del barrio Industria y te hablaba para pedirte que pongas un tema de los Bonys y para mandarle un saludo a mi madrina” - dice poniendo la voz finita.
- ¿Y qué?
- Bueno, esa Rosana siempre se lo quiere garchar al ¿cómo se llama?, ¡al operador!, nunca quiere coger con el conductor.
- Pero, decime, ¿vos te ocupas de oir esos programas?
- Mi hija pone la radio toda la siesta, por eso los escucho - dice Andrés.
Y de repente todos se quedan callados, pensando en que su hija debe ser la que lo habla al operador para tumbárselo.
El Rana, que tiene experiencia en el rubro tiene otra teoría:
- Al que más lo quieren coger las pendejas es al bajo.
- ¿Al petiso?
- No, pelotudo, el bajo del conjunto, el que toca el bajo, que es un instrumento que tiene las cuerdas más gruesas para que…
- Sí, ya sabemos, pero como vos dices el bajo y te quedas callado, nosotros pensamos que eran los petisos.
- Te digo. Yo he ido a miles de bailes cuando me dedicaba a eso y siempre las minas lo miran al que toca el bajo, se lo quieren reculiar a ese. No sé por qué.
- ¿Será porque le ven el largo del palo de la guitarra?
- No sé, no te voy a decir. Pero al bajista siempre lo quería agarrar la mejor mina del baile, la más linda.
- ¿Y el cantante?, ¿no se lo quieren coger al cantante?
- Sí, pero no tanto como el del bajo.
-¿ Y por qué crees eso?
- Creo que.
- Que el bajista es el más cogedor.
- Este es tonto o qué.
- ¿No acabas de decir que el que toca el puto bajo es el que más culia?
- No, boludo, es al que más quieren levantar las minas, que es otra cosa.
- Ah, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
- El que menos coge es el periodista- indica Andrés, ya embalado.
- Vos sabrás, tienes experiencia en el rubro.
- No, chango. Oíme, es la profesión que atrae menos minas.
- ¿Por?
- Al principio, cuando recién entro al diario, creía que me las iba a levantar a todas con el verso de que laburaba ahí.
- ¿Y?
- Ni aca che. Vos le decías a la mina, “laburo en el diario”. La minita te preguntaba “¿en las máquinas?” No. “¿En la parte de administración?” Tampoco, yo escribo, hago crónicas, notas, reportajes. “Ah, ¿los conoces a los Bonys?” No, porque eso hacen los de espectáculos. La minita pensaba un momento y después hablaba de cualquier otra cosa. No daba para más el laburo. No les interesaba que vos les cuentes que le habías hecho un reportaje a Carlos Menem cuando era presidente…
- … bueno, vos también a quién le has hecho reportajes…
- No calienta, lo mismo era si le decías que habías estado tomando café en la oficina Oval con Bill Clinton, con Obama, Bush, con cualquiera.
- Mirá vos- dice alguno.
- Es como si no tuvieran qué preguntarte…
- O cómo sacarte el jugo - completa el Rana.
- Puede ser, puede ser - dice Andrés.
Y todos se quedan pensativos.
El reloj de los rotarios marca las 12 y 10 de la mañana. A lo lejos Paulino gambetea entre las mesas del Jockey pidiendo alguito, pero nadie le da nada. Lejos, pasando el salitral, en Mistol Caido, una chica le hace señas al Manso para que pare. “Voy a la ciudad”, dice y se instala al lado del gordo, en el pozo. Bala sigue sentado a la vera del kiosco, como hace cuatrocientos cincuenta años, amargado por la última derrota de River. Anuncian tormenta para la tarde, pero quién sabe.
Como si fuera cierto - Roxana Torres.
Yo sobrenatural surgiendo del vientre de vidas viejas...que tratan de desviar la humedad de nuestras pútridas conciencias,
sobrenaturales las partidas de tantos trenes sin otro rumbo
que el de nuestra historia y la de ellos que nos siguen,
las de todos los muertos y la de los ángeles que los cuidan,
la de Dios pariendo eternidad y la de Satanás ahogando quejas.
Yo te elegiría mil veces más sin razones y sin realidad
mientras el tiempo da cátedras de olvido
como si fueran legítimas tesis comprobadas
aunque no sirvan para nada más que para producir lágrimas de piedra.
Nadie es erudito de la vida ni sabio por condicion de nacimiento
y la certeza se durmió en los brazos de la oscuridad hace tiempo.
Roxana Torres Neira nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires el 30 de Mayo de 1963. El poema que aquí publicamos se lo extrajo de la antologia poética "Castillo de sueños", cuya selección y prólogo estuvieron a cargo de Walter Faila, poeta santiagueño. La antología citada se editó en Santiago del Estero en 2005.
viernes, 15 de octubre de 2010
Breve reseña necesaria de la poesía de Mario Trejo, por Juan Santiago Avendaño Rímini.
Este sábado 16 de octubre nos visita en la Jeta literaria la poesía de Mario Trejo de la mano de Juan Santiago Avendaño Rimini - escritor santiagueño -, quien disertará entre otras cuestiones sobre la afinidad de dicho autor con el tango, la psicología, el periodismo y el cine. En paralelo se compartirá la lectura de algunos de los textos de Trejo, de modo tal de generar puente entre el mismo y los presentes e instaurar así la crítica y el debate. La cita, una vez más, tendrá como punto de encuentro la librería Dimensión (Salta y Plata) y comenzará a las 18:00 hs.Son millones o pocos
Leo
* Mario Trejo (Argentina; 13 de enero de 1926) es un poeta, dramaturgo y director de teatro, guionista de cine y periodista.
Ejemplo del perro educado y de la ishpa del perro alano - Abel Miranda
lunes, 11 de octubre de 2010
Bienvenida - Safo
Has prendido fuego a mi corazón, que se abrasa de deseo.
Safo, poeta giega nacida en la isla de Lesbos, en el siglo VIII a.C.Fué llamada por Platón como "la décima musa", debido al renombre que gozaba en su patria.Su poesía es erótica y delicadamente carnal y constituye una de las expresiones sorprendentes de la Grecia preclásica.
La antigua - Lorena López.
Ni me arrastres a tu pudor
No me invoques
como parte de la especie
Ni me cuelgues de la pared en un retrato.
Por favor, dormí sin recordarme mansamente.
Soy otra cosa, ajena
y vos no sueñes con tus dedos alcanzarme.
Odio hasta tus vísceras,
Más allá de los altares.
Dejame derrocharme en otros vasos, generosa
Con la misma furia que no sabes
Ni nombrar, desorbitado
Y te atormenta.
Y no has podido ni alumbrar con tus lenguas de fuego.
lunes, 4 de octubre de 2010
Canto a la poesía - Cristian Zani.
Seductora milenaria,
manatial de signos
extravagante aire de símbolos
Peculiar pureza lumínica.
intento probar
ese caudal milenario de sapiencia
Mojar la punta de mi lápiz
Ventura sensible
Acurrucando ideas
Escribo la comarca de mi deseo
Rusticas letras que no abarcan
Tu interminable voracidad
Que no interpretan
Con prodigiosa lucidez
Tu erotismo.
Nutriendo la memoria
Incesante afán
Pariendo esencia a la historia
Buscando que tantos testifiquen,
Cultiven, alimenten,
Intempestiva gloria desbocada
Cuantas veces me sorprendes
entre innumerables personas
donde te siento tumultuosa
esculpida
estirada
atrevida
como esa vez
que me enamore para siempre
de tus proezas
Derrocando la censura,
La ceguera de la razón
Asi te canto sencillamente
Poción inescrutable
Entre bocanadas y versos
Habitando desvelos.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Humor y posmodernidad en el blog "nadamasniacanada", por Charly Ávila.
Este sábado 2 de octubre en la Jeta literaria nos visita Charly Ávila para presentarnos sus tres últimos textos y charlar con nosotros sobre las motivaciones y objetivos de su producción. La cita, una vez más, tendrá como punto de encuentro la librería Dimensión (Salta y Plata) y comenzará a las 18:00 hs.martes, 21 de septiembre de 2010
Metódica - Mauricio Rey
frente al espejo,
sos quien sos:
Vos!
amada,
pensada,
vivida,
oscura, enigmática, hipersensual...
a vos entrego mi ser:
la piel,
la soledad,
los interrogantes;
¿Qué vendrá despues?
¿El ayer?
¿El presente que nos moviliza?
¿Qué?
Callas,
sonries frente a la ventana,
sostienes un rosario entre tus manos,
creemos en la trascendencia,
miramos:
Objetos cualesquiera en frente nuestro,
es el universo que anda suelto (me dices)
volvemos,
estamos, existimos,
jugo de la misma fruta,
hilo de la misma trama,
la misma piel:
El amor!!!
(Definitivamente).
sábado, 18 de septiembre de 2010
Sobre ruedas - Abel Miranda
La primera foto, magnífica, aparece plagada de vida; la segunda refleja las altas sierras, las nubes rozando las crestas; la tercera, raramente refleja un rostro helado, pálido. Los ojos apenas pueden contemplar. Los frenos. Las ruedas. El chirrido. Los arroyos. Las nubes. Las cumbres. Lo verde. La vida que se va, que pasa.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Claves de humo - Abel Miranda
He esperado y ahora me fumigo la angustia de la carne que te esperaba
atenta y deseante. Agua rústica, invierno y estrangulaciones,
abejas como dinamitas y el misterio de tu nombre.
En mis huesos huelo tus hierbas y tu sexo extremo.
Voy a consultar entre mañanas y atardeceres, con mi cuerpo diluido
entre semillas dispuestas, latiendo en la tierra
llamadas por no sé qué caricias antiguas, que me superan.
Desato mis animales, suelto mi venganza como un murciélago,
libero mis venenos como palabras oscuras.
Las fuerzas con las que pretendo atacarte, allí
caen heridas y se retuercen débiles y carcomidas,
entre espejos y verdades
y muros de distancias inaccesibles.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Poema no negociable - Abel Miranda
Está bien así, no quiero el auto ni la casa.Sé que entraremos en la muerte vacíos.
Jugando me la paso en este tiempo deletéreo
que siento que me juzga con verdades duras,
con alientos y alimentos.
No acierto en el vivir. No acierto en lo que digo,
por eso no callo. Por eso marco un rumbo de pájaro muerto.
Se hamaca en mi sangre lo que no he sido,
llega entre ruidos el misterio en que intento y no puedo.
Está bien, soy y estoy débil. Me caigo en un agua espesa,
tomo prestado voces que no devuelvo,
mientras la historia total cae ante los estrépitos del universo.
Se desvanece y está bien que así pase.
No hay dolor porque no hay fin.
La posibilidad no termina.
Movido por una maquinaria que juega con mi diminuto destino,
me abandono hacia la distancia,
convido este pan que no me pertenece,
veo el final de los dioses y sonrío.
No se acaba la posibilidad. Me uno al todo.
Y termina mi sueño en un movimiento en el que no hay
interiores azules ni las esferas de los señores.
Recortes periodísticos - Mauricio Rey
Hay parteshay escenas del pasado
flashes del presente
pero sobre todo hay tiempo
y palabras para usar
para que se desgasten
para que ciudades caigan
lluvias en tierra árida
soledad...
y un sol sobre mi cabeza
recordándome que él es un rey
ningún otro existe
lo demás es sombra
recuerdo
viento que pasa
contingencia
inconciencia
paciencia todo puede ser
momentos que nos recuerdan
estar vivos!
estar atentos!
viernes, 10 de septiembre de 2010
Poema sin memoria - Abel Miranda
los dejo a la vera del tiempo,
que se entiendan ellos con la eternidad.
Soy demasiado temporal para tanta empresa.
Hoy me entiendo yo con este silencio que es sólo mío.
No hay ni el ser ni la nada, eso es el terreno de los muertos.
Estoy más acá, junto a las cosas mías
Junto a esas cosas que en la lejanía me abandonan.
No quiero tenerte, ni retenerte. No habites el tiempo.
Quédate en este diálogo que me alimenta,
en este juego donde no hay última palabra.
No quiero que me tomes en serio.
Para que me acerque más a ti
he de mirarme hacia dentro.
Voy a llenar de voz tu pecho
para que entre el mar como un caballo de amor.
Hoy no quiero cargar mis muertos,
estoy atento al azar que mueve mis días
y a mis días preñados de ti y de azar.
Ensayo sobre la construcción - Mauricio Rey.
Sentado frente a la paredla miro
y es un burdo papel en blanco
sin belleza
sin color.
Descascarada
no existe
no es mas que la separación de espacios
mutismo al que estamos acostumbrados
parte de la red
estructura donde funcionamos.
lunes, 23 de agosto de 2010
"Estas... que me dictó Ovidio", por Abel Miranda.

La noción de erotismo en El arte de amar de Ovidio, Marqués de Sade, Elogio de la locura de Erasmo y La Venus de Iñas Pieles.
Este sábado 28 a las 18 horas en Librería Dimensión, Plata y Salta.
Próximos encuentros de la Jeta literaria (lugar y horario a determinar):
viernes, 20 de agosto de 2010
Toni Puig
TONI PUIG PICART EN SANTIAGO DEL ESTERO
LUNES 23 DE AGOSTO 9 A 13 HS.
Sala 1er Piso JOCKEY CLUB
Inscripcion previa enviar datos personales a seminariotonipuig@gmail.com (hasta las 22 hs del domingo 22/8) ; o personalmente el día lunes 23 a las 8:30 en Sala.
Toni Puig
En su extenso currículum figura su labor como asesor en comunicación del Ayuntamiento de Barcelona, España, esde 1976, donde se destaca su participación en la elaboración del Programa de Cultura del Primer Ministro de España, José Luis Rodríguez Zapatero. Fue uno de los fundadores de la versión original de la mítica, anarquista y hippie revista barcelonesa "Ajoblanco". Es profesor de marketing público en el Instituto de Dirección y Gestión Pública de ESADE y escribe sobre las organizaciones públicas, la ciudad y sus administraciones y asociaciones. Asimismo, es
autor de los libros "la comunicación municipal cómplice con los ciudadanos" y "Se acabó la diversión", entre otros.
Más información: www.tonipuig.com.ar
sábado, 31 de julio de 2010
Límite - María Luna Luján
Líneas temblorosas sin sentido que no terminan jamás
Y con un juego de seducción pongo fin a tus palabras,
Pero la razón te vence,
¿o acaso vos te cansas?
Estás “harto de pelear, de dejarte llevar por cosas sin sentido”.
Asumo mi parte,
Ahora te toca la tuya
que no puedes controlar.
Sentate,
Vení,
Podemos descansar.
viernes, 30 de julio de 2010
Espejitos de colores - Néstor Mendoza
domingo, 25 de julio de 2010
Crónica de un viaje - Mauricio Rey.
De a poco se iba alejando de aquel paisaje urbano para tomar el camino por la ruta 34. Viaje tranquilo, en el que al costado se observan estaciones de servicio y hoteles alojamiento, en la misma y distinta proporción. De a intervalos el omnibus se detiene para que los pasajeros suban y bajen.
Llego a la ciudad de Forres, me encuentro con quien tenia pautado, me entrega un disco y un libro, charlamos poco porque ella debe irse a su casa a atender menesteres propios. Me despido, y como tengo tiempo suficiente escribo en la libreta que llevo conmigo. Enfrente mio está la estación de trenes, en sus vias hay una formación de un tren carguero, tengo cierta melancolía por aquello que alguna vez comunicó el centro del pais con el último pueblo argentino, pero que en éstos treinta o veinte años ha pasado a manos privadas que han lucrado y han dejado afuera a miles de ferroviarios; tal como cuenta la canción del cantautor cordobés Jairo. Mas allá de eso, tengo la esperanza de que esa formación vuelva a mover el pais.Ha llegado el omnibus que estaba esperando, toma rumbo a la ruta nuevamente, y la magia sigue intacta. Me duermo!!! despierto en La Banda, la vuelta está cada vez mas cerca. Otra vez el rio Dulce, la autopista que separa y une Santiago de la vecina La Banda. El rio y su majestuosidad, y el peligro de ser tragado por el. Tambien se divisa la estatua de El Cristo, de Roberto Delgado. La cancha de Union Santiago. Estoy en mi ciudad, estoy dejando impresiones, tomo nota del viaje.
lunes, 19 de julio de 2010
La basura - Diana Belaústegui
El sabor metálico era asqueroso, le producía arcadas.
A esa hora de la noche no pasaba gente, tuvo tiempo de salir, dar unos pasos para hacer correr nuevamente la sangre por las piernas y entró.
-¡Basura!- pensó mientras escupía de nuevo -¡¡Toda la basura que estorba se tira a la mierda!!
Mirando bien a su alrededor pensó que tal vez ese podría ser el lugar preciso.
Salió de la ruta hacia el monte tupido que se alzaba a escasos metros.
Abrió la puerta trasera y sacó "su bolsa de basura".
Una bolsa negra, grande, que sólo la cubría desde la cabeza hasta poco más de los hombros.
Cuando la tuvo entre los brazos, laxa y tibia, recién pudo ver su respiración leve y dificultosa, casi inaudible, casi perdida en la sórdida bruma de la muerte.
Ese frío gélido obraría maravillas en el cuerpo desnudo, y lo colocó a unos cinco metros dentro de los matorrales, sentándose junto a ella para conmoverse con la preciosa escena de un cuerpo que deviene en simple bolsa de órganos.
Quería ser el observador privilegiado, honrado con el espectáculo sublime de la muerte sentada en el pecho trémulo de la mujer, decidida a dar el bocado final.
La agonía duró exactamente cinco minutos.
Satisfecho se levantó y regresó con la típica sensación de saciedad.
Colmado y emocionado hasta las lágrimas había olvidado el golpe en la boca y la sangre que ahora nuevamente le corría por la lengua.
Se paró asqueado y vomitó. Cuando logró reponerse intentó incorporarse pero una nueva arcada lo dejó en cuatro patas, escupiendo a boca llena, dejando hilos rojos que le cruzaban por el mentón.
¿Qué tanto daño le pudo haber hecho el puño de esa basura muerta?
Escupía y vomitaba en medio de la nada, sin fuerzas en las piernas, con los brazos temblando incapaces de sostener su propio peso. Cayó al suelo quedando con la vista al cielo.
Por el rabillo del ojo la podía ver sentada a su lado, desnuda y con la bolsa negra aun en la cabeza, esperando ansiosa la emotiva escena.
La muerte, ni señora ni señor sino andrógina, se recogió la falda pantalón para sentarse en su pecho y dar el último bocado de la noche.
viernes, 16 de julio de 2010
Notas al margen de la rayuela
"Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrecita y la punta de un zapato”. una hormiga
sobre mosaico blanco.
Bien o mal podrá decirse:
es un punto;
para el caso, es rojo o es negro;
patas varias;
toma envión
en apariencia hacia el sur,
porque siempre habrá
uno que otro norte;
y en principio tiene cuatro líneas que la cercan,
pero cierto es que son muchas más que cuatro.
Y no lo sabe.
nosotros
horizontales
verticales
descalzos
traspapelados entre otros cuadrados y planos.
Podrá también entonces de uno decirse,
mal, bien o más o menos:
es un cuerpo,
flaco, chato, redondo
y/o etcétera para el caso;
ojos dos,
esta vez no están cerrados;
toma envión con la cabeza
dentro de sí y/o fuera de él
siempre
tarde o temprano
hacia el final de la rayuela;
y en principio,
todas
pero todas
son las líneas que lo cercan,
pero cierto es que son muchas menos que todo
lo que se quiera entender claro por todo.
Y no se sabe
si lo sabe.
Qué animal
de estos dos
será el más breve.
Cuál se desplazará
antes de.
De Verónica Pizzella.
jueves, 15 de julio de 2010
"Juana Bignozzi: Mujer de cierto orden y literatura en serio" por Verónica Pizzella.
Juana Bignozzi nació en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1937. Es autora de los libros de poemas "Los límites", "Tierra de nadie", "Mujer de cierto orden", "Regreso a la patria", "Interior con poeta", "Partida de las grandes líneas", "La ley tu ley" y "Quién hubiera sido pintada". Residió en España entre los años 1974 y 2004. Recibió el Segundo Premio Municipal de Poesía en el 2000 y el Premio Konex Diploma al Mérito en el rubro "Poesía: quinquenio 1999-2003". con grandes imposibles olvidos que no llegan
o esas frases de: tengo para poco
una poesía en realidad para ser un animal herido entre la gente
para irse a un rincón y tratar de no molestar.
Si digo esa poesía, ya no me interesa
es porque he empezado a sentir gusto por la vida en serio"...
lunes, 12 de julio de 2010
Rezo del perjudicado - María Julia Jorge Auad
El Leviatán no resucita,
el Leviatán resurge en el pantano.
Se siente su cólera vibrante,
que es falsa.
Y el barro que se escurre por sus heridas,
profundas.
Al definirse su forma deforme.
El Leviatán abre la vista
y me encuentra de nuevo,
arrodillada rogándole
que me capture,
que me deje a salvo de mi poder,
bajo su poder,
para tiranizarme
y no sentir.
La transformación exigida
La toma, me toma.
La apertura del barro,
un sonido seductor que me envuelve.
Y la risa magnifica del Leviatán que potencia la libido.
Entonces, desaparece la necesidad
de escapar de mi piel
y este acecho al que me somete la toma, mi toma,
es un orgasmo peculiar.
La descendencia descendente
Transformada.
Ya no me ataca,
la obligación de los pies en la tierra,
ni el soplo del rey,
ni la peste que acompaña la nube negra de la rutina,
ni la cínica luz del día,
ni el asiento que otorga la decisión.
Solo soy, el pensamiento inadecuado
del cualquiera, a quien le soy imposible.
Y soy la belleza invisible,
donde los ojos de los tentados
encuentran lo esencial.

