martes, 15 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
Generación del 80 de Ernesto Giménez
si sigues así
uno de estos días
te vas a morir
yo contesto
me voy a vivir
a misiones
así consigo cucumelo
y me pierdo en las cataratas
no conozco las malvinas
el día que nos ganaron
los yonis
yo cumplía dos años
14 de junio del
ochentidós
por ciento móvil
a veces pienso
en misionar en las malvinas
pero no hay cucumelo
que alcance
en islas Malvinas
pasando la Aguirre
como yendo
al cementerio
donde aguarda
la muerte
de los pobres.
Porque este es el fin de todo de Luján Luna
Porque la ira nunca conoció momentos buenos.
Porque la luna nunca conoció a su sol,
Más allá de unos cuantos eclipses
En los que estaban unidos por un lazo de amor.
Porque las plumas desperdigadas en el jardín
Me recuerdan a mi infancia,
Aunque pronto las llevará el viento,
Siempre dejarán impregnada tu fragancia.
Porque lo último siempre es lo mejor,
A pesar de que es cuando más se nota el dolor.
Porque un perdón no borra todo.
Porque para un todo hace falta más que eso.
Porque eran unos pocos los que realmente vivían,
Los que nunca olvidan,
Los que retienen el pasado,
Los que asumen el presente,
Y los que no piensan basándose en el futuro
Eran los que el viento los había elegido.
Porque el punto final es el que más dolor crea.
Según mi querido Lucius, la razón no existe. Y menos para los que escriben.
Para ellos, todo está en el papel.
M.L.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Declaración de Néstor Mendoza

Corto y social de Néstor Mendoza
Un clavo miguelito
222 patitos de Néstor Mendoza
te mire llegar
acoplado en un jean viejo
enguantadas las manos
casi seguro casi pálido
es una experiencia que te nubla
ella mide sus gestos
calcula lo que no va a decir
y el humo del cigarro
no te ayuda
y aunque hagan comosí
fueran viejos conocidos
no hay rastros que los anuden
el café hierve
en el frío de la tarde
sin testigos
222 patitos
ríen con las manos
tapando sus bocas.
jueves, 10 de diciembre de 2009
KO de Andrés Navarro

sábado, 5 de diciembre de 2009
"A la brevedad..." de Mauricio Rey.
A la hora del sueño
un recuerdo!
al momento de nombrarte:
silencio.
Estar aqui
¿Quién dice las cosas?
¿Quién las nombra con exactitud?
¿Qué sentido tiene hacer el bien?
Presunción y verdad
Yo apenas veo el camino
¿vos?
Vengo envuelta en palabras
te llevo con la boca llena de nada.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Deje su mensaje después de la señal de Maxi Sack
Palerwood o llamado por los malos goleadores (1) de Nestor Mendoza

Buenas personas, pero goleadores
malos. Dos, cien, mil malos goleadores
se necesitan más para que estallen
las diez mil flores del gol.
Que en ellos viva el fútbol, otra manera de poesía,
la innecesaria, la fútil, la sutil
poesía imprescindible. O la in-
versa: la poesía necesaria,
la prescindible para vivir.
(Ahora Argentina
ha vuelto a ser país y tiene Presidente,
y Presidenta del país. Argentina es un tablero
de alfiles politizados y peones
recién comidos: a la derecha, negros, paralizados, fuera del juego).
Y aquí hay torres de goma, alfiles
politizados y damas policiales
vigilando la casa.
A la caza del hombre,
por hambre, corren todos, saltan
de la cuadrícula y son comidos.
Todo eso abunda: faltan los goleadores,
los mil, los diez mil malos, cada uno
armado con su pelota de mierda. Faltan,
sus patadas y sus tácticas en preparación.
Ah… y sus currícula,
y sus diez mil applys nos faltan.
No es la muerte del hombre, es una gran ausencia
humana de malos goleadores. Que florezcan
cien millones de tentativas abortadas,
penales errados, incordios,
posiciones adelantadas de cartulina, ilustraciones
de gente amiga, cenas
con gente amiga, exégesis, escolios
tiempo perdido como todo.
Se necesitan goleadores gay, goleadoras
lesbianas, goleadores
consagrados a la cuestión del género,
goleadores que canten al hambre, al hombre,
al nombre de su barrio, al arte y a la industria,
a la estabilidad de las instituciones,
a la mancha de ozono, al agujero
de la revolución, al tajo agrio
de las mujeres, al latido
inaudible del Pentium y a la guerra
entendida como continuidad de la política,
del comercio,
del ocio de hacer goles.
Se necesitan Andrés, Juan, Mauricio
que escriban goles. Veros y Belenes
que escriban. Nombres para goleadores,
anagramas, seudónimos y contraseñas
para el chat room del verso del gol se necesitan.
Una poesía futbolera aquí del cirujeo en las veredas.
Una poesía futbolera del aquí de la mendicidad en las instituciones.
Una poesía futbolera de los salones de lectura de versos.
Una poesía futbolera por las calles (venid a ver
los versos por la Web…)
Una poesía futbolera del amor aggiornado (bajad a ver
poesía futbolera en el pesebre del amor…)
Una poesía futbolera explosiva: etarra, ética,
poética y futbolísticamente equivocada.
En los papeles, en los canales
culturales de cable, en las pantallas
y en los monitores, en las antologías y en revistas
y en libros y en emisiones clandestinas
de frecuencia modulada se buscan goleadores y más malos goleadores:
grandes goleadores celebrados pequeños,
goleadores notorios, botines iluminados,
hombres nimios, miméticos,
deteriorados por el alcohol,
descerebrados por la droga,
hipnotizados por el sexo,
idiotizados por el rock,
odiados, amados por la gente aquí.
En las habitaciones se buscan.
En un bar, en los telos,
en los minutos de descanso de la oficina,
entre dos clases de gramática,
en clase media, en barrios
vigilados se buscan.
¿Habrá en la tropa?
¿En los salitrales, en los baños
públicos que han comenzado a construir?
¿En los certámenes de versos?
¿En los torneos de minifútbol?
¿Bajo la luna quieta?
¿A solas con su pata?
¿A solas con una idea repetitiva?
¿Con gente?
¿Sin amor?
No es el fin de la historia, es
el comienzo de la histeria patadura.
Todo comienza y nace de una necesidad fraguada en la pata.
Fabriquemos el deseo:
Te necesito nene,
Para empezar te necesito.
Para necesitar, te pido
ese minuto de gol que necesito, necio:
quisiera ver si me devuelves el ritmo de un mal gol,
que me acaricies con sus ripios,
que me turbes la mente con otra idea banal,
y que me bañes todo con la trivialidad del medio.
Y en medio del camino, en el comienzo
de la sátira terrenal, quiero vivir
la necedad y la necesidad
de un sentimiento falso.
Se necesitan nuevos sentimientos,
nuevos pensamientos pavos, nuevas
propuestas para el cambio, causas
para temer, para tener,
aquí en el sur.
Riámonos del Presidente.
De su tintura.
De su fatalidad.
De Su Graciosa Realidad.
La realidad es un ensueño compartido.
La realidad de Argentina
es su filosa lengua pronunciando la eñe
y su mojada espalda pronunciando el orden
del capital y la sintaxis.
¡Ay patita quebrada :
aparta de mí este cuerno de la sojidad clavado en tu ingle,
saturada de chips, y cubre
nuestras heridas con el bálsamo de los malos goleadores..!
[1] Reescritura o mero choreo de gran poema de Fogwill: Llamado por los malos poetas. Nada me pertenece sino tú, nada te pertenece sino yo…
Condenados de Maxi Sack.
Viene despeinado, olor a viejo y a sábanas que no se lavan, chorreando dejadez.Se ha levantado temprano, como una farsa, sin desayunar, con los dedos amarillos, los ojos ausentes.Se mira al espejo y se quiere, adhiere a su imagen difusa, con astigmatismo, la remera rota y el pantalón sucio, el rey por la espalda, por la espada que no tiene, porque no es un caballero, no se llama Agustín o Federico, ni baila salsa o chamamé.Ha leído pocos libros y canta la misma canción durante semanas, reniega de dios, pero cuida sus quince centavos, su incoherencia verbal.Viene agazapado, efímero, con la lengua encerrada, las zapatillas embarradas, y los mosquitos que vuelan en todas las direcciones. Se hunde en el silencio de la silla, de la piedra fría, porque sus penales salen desviados, porque es sordo y no atiende los silbatazos, porque va a anclarse donde no se sepa una mancha de café, para cambiarse de mar, y – de una vez por todas – trazar el cordón cuneta de su final.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Poema encuesta de Néstor Mendoza

del barrio sin agua
vive Analía
sola y deprimida
con el sol pegando en la espalda
le pregunto por el techo de su casa
por el baño y los dormitorios
está sola muy sola
interrogo
si puede ver con los lentes aún puestos
si puede oír lo que le digo
si puede subir escalones
agarrar objetos
si puede relacionarse
si tiene problemas mentales
yo marco con cruces las respuestas
muestro tarjetas
huelo el vaho de un bizcochuelo
también él está solo
dorándose en el horno
y los gatos y las plantas
no saben no contestan
¿te gusta el mar o la montaña?
¿cuánto ganas?
¿cuánto duermes?
¿tomas whisky o cerveza?
¿te drogas siempre?
¿a veces?
¿nunca?
parece triste como los rastros
que se pierden con el viento
como esas ropas sucias tiradas
en un rincón de casa
creo de pronto que en el mundial de la tristeza
seguro levantaría la copa
y yo sigo marcando y preguntando
con mecánica y oficio
con frialdad mal disimulada
¿te gusta Cobain o Lou Reed?
¿te va la guaracha?
¿que me dices de Koly Arce?
¿y cuando tienes sexo?
¿te cuidas?
¿usas condón o pastillas?
¿DIU o coitus interruptus?
Analía no terminó la carrera de abogacía
tiene problemas en las cervicales
y sospecha que la gallina es anterior a los huevos
y viceversa
asegura que el miedo precede
a toda vida
me convida con mate
no quiere que me vaya
está sola muy sola
me hace pasar
se le quema el bizcochuelo
tiene el pecho caliente
las ganas en los ojos
los dientes
y un póster de Dennis Hopper
en easy rider
yo sigo
como soldado estadístico
agarrado a mis papeles
de fondo radio 10
anuncia orgías piqueteras
balas por doquier
pero
ella ahora está muy bien
ha podido hablar con alguien
con eso le basta.
Me voy
pensando en desiertos subsaharianos
en lugares como Uganda
donde un tal Idi Amin
guardaba en la heladera
la cabeza de sus enemigos
para luego declarar
que no sabe
no contesta.
Crónica de los ositos gestálticos.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Psicoanalistas sueltos de Andrés Navarro

Al abrirse las puertas de las celdas quedaron los psicoanalistas sueltos.
Hordas de psicoanalistas, pipa en mano, comenzaron a poblar las calles.
¿Quién los dejó salir? ¿Quién dio la orden? Nadie se hace cargo.
Tal vez fue un hecho fortuito; obra del azar. De cualquier modo, la fatalidad es un hecho. Los psicoanalistas sueltos, pipa en mano, recorren las calles del pequeño pueblo golpeando las puertas de cada casa al grito de…
¿Qué quieren los psicoanalistas? Nadie lo sabe. Nadie les abre la puerta.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Post Moderna de Mauricio Rey
Convocatoria Micropoemas - Día de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos
jueves, 12 de noviembre de 2009
Serás nueva marchitándote de Pablo Gramajo
Ese es tu destino.
Te guardaré en mi memoria de cristal,
serás la nostalgia no entristecida,
el recuerdo de luna menguante
de manera ínfima iluminabas mi cuerpo.
A éstas manos trémulas las tranquilizabas,
a éstas manos que peleaban por la igualdad.
Te recordará deviniendo constatemente
oscura en la imprevisibilidad.
Oh rio, múdate, fluye,
riega la esperanza de los otros,
tiembla en otros infiernos,
yo emprenderé el vuelo.
Biografía
Pablo Gramajo, nació el 5 de agosto de 1985 en la ciudad de Santiago del Estero, cursó sus estudios primarios en la Escuela Zorrilla, los secundarios en el Colegio Primera Junta. Actualmente cursa cuarto año en el profesorado de filosofía Santiago El Mayor, en la llamada "ratonera del primer piso". En noviembre de 2008 publicó su libro "Lo racionalmente racional".
Su poesía se caracteriza por la búsqueda del equilibrio entre lo ente y lo existente, en el juego de atracción y rechazo constante de los contrarios.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
A mi gata le gusta Schopenhauer
¿Y si decimos que el morir es un arte?, si decimos que el amar es un arte, que hacer el amor es un arte encontrado siempre el punto g de un pincelazo en un orgasmo, vivir lo es obviously, cortar margaritas y hacer un hermoso arreglo florar para adornar la mesa, perderse en las ciudades chicas mientras te encuentras en las ciudades grandes como Buenos Aires, Paris o Amsterdam, en cambio Santiago del Estero solo sirve para perderte y encerrarte en la nada, absolutamente en la nada chiquita, para reírte al final del culo de un tetrabrik. Y para encontrarte tienes obligadamente que salir negra, es la puerta de salida o la puerta de la terminal y las dos se abren con sangre.
Si señores la muerte es un arte, destripar y degollar, son otras maestrías, sentir el cuchillo que abre un portal hacia otra dimensión carmesí y que enceguece con su destello de estrellita supernova. Poner bombas y sentir como los colores artificiales titilan en las pupilas de las víctimas como el arbolito de navidad, y ya estamos en el 24 de diciembre, luego el aroma festivo que inunda todas las fosas nasales que a la vez piensan en abrir otras fosas más profundas, en mayor cantidad. Gracias a dios no solo morir es un arte, matar también lo es. Este apetito por la matanza es muy difícil de enseñar, chiquita… el amor a la masacre es más complicado aún, es el amor por los detalles a escalas amplias como cosmos, es controlar todo, es visualizar el plan en su más perfecto detalle, es ver como se queman mediocres, es entender todo a la perfección y ver que la muerte tiene aroma a verdad. Te lo dijo Schopenhauer, pero no le creíste, te lo dijo…
Burdelita (Belén Cianferoni).
lunes, 9 de noviembre de 2009
Carta a la Astroreina de Mauricio Rey
Que se Haga Agua el Helao de Juan Manuel Aragón
Si vamos a romper, rompamos todo, pero hagámoslo sabiendo bien qué estamos haciendo. Agarremos mesas, sillas, camas, heladera, mueblecito del baño, mesas de luz, espejos y los tiremos al piso. Después, cuando nos vayamos, cerremos la puerta con llave, tiremos la llave en una alcantarilla y empecemos de nuevo en otra casa. En otra vida, si es posible.
El tipo que en un verso escribe 1 en números, en vez de uno en letras, talvez sabe lo que hace y quizás lo hace muy bien. Está en contra de las convenciones impuestas, de las reglas del arte que todos tienen por ciertas, legítimas y válidas, se opone a las formas establecidas por los críticos y el público, no quiere saber nada con la estética aceptada; está en la vereda del frente de la mentira y también contra la verdad, si lo apuran. Es un rebelde y tal vez con el tiempo se haga una famita que le permita levantarse las minas más lindas de la facultad de sociología o aparecer en una antología de autores malditos. Está bien. Aplaudámoslo.
Yo no he sido incendiario cuando era joven sólo para convertirme -de viejo- en un puto bombero. Sigo caminando la ciudad con una caja de fósforos en el bolsillo, por las dudas me tope con un poco de pasto seco para prender, lo que me ha valido seguir siendo un pobre periodista de provincia en vez del presentador de noticias internacional que algunos injustamente me auguraban. Quizás lo único que me dieron los años, es que ahora, antes de hacer una fogatita, por las dudas, miro a la izquierda y a la derecha, antes de raspar la caja de “Ranchera” (los de cera) o “Patito” (si son de madera). Además ya me he dado cuenta de que nunca me dio el cuero para los “pavorosos incendios“, según dicen los títulos de los diarios, sino sólo para modestos fueguitos, braseritos insignificantes.
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